Aprender idiomas:
Frase: El deseo de aprender es el único deseo que no se sacia nunca. Hayek
Hoy en día es igual de importante tener una carrera que saber idiomas. Y hay un idioma está por encima de todos, el inglés. El inglés es hoy como el latín en nuestro siglo de oro, con inglés nos entendemos todos. Y resulta que es un idioma muy vivo, no está intervenido, no tiene una real academia de la lengua como el español ( que tiene sobre 21 , cada país uno) y si un término no existe lo que hacen es copiarlo de otro idioma como el término empresario que viene del francés entrepreneur , aunque se pronuncia de forma diferente.
Yo creo que en la actualidad la forma más efectiva que tiene un joven profesional de diferenciarse es teniendo un buen nivel de inglés. Y esto no significa haber sacado sobresaliente en inglés de 2º de Bachillerato, saberse de memoria la letra de los clásicos del rock y conocer algunas citas ingeniosas de alguna película, serie u obra de Shakespeare (eso me creía yo y así me fue). Eso es ser el tuerto en el país de los ciegos. De lo que se trata es de tener un dominio del idioma que permita participar de forma activa en reuniones al más alto nivel, negociar contratos y mantener conversaciones telefónicas sobre diversos asuntos con soltura y aplomo. Y eso, señoras y señores, en España lo saben hacer cuatro y el de la guitarra.
Pues bien, igual que otras veces he puesto a caer de un burro a la industria editorial española por no publicar muchos libros que verdaderamente pueden ayudar a la gente y sí mucha morralla, hoy voy a hablar de un libro que puede ser de gran ayuda a aquel que se quiera ayudar a sí mismo y esforzarse en mejorar su inglés. Se trata de “Si quieres puedes” cuyo autor es Richard Vaughan, uno de mis héroes. Vaughan es un tejano emigrado a España a principios de los 70 y que lleva desde entonces enseñando inglés a nuestros queridos compatriotas, habiendo formado un grupo multimedia en cuyo accionariado entró el fondo de capital riesgo de Ahorro Corporación el pasado verano.
El libro pretende ser el legado final que Vaughan deja de su experiencia lectiva, la condensación del saber acumulado en cerca de cuarenta años de carrera profesional. En un ejercicio de honestidad, impropio de tanto vendedor de crecepelo como hay en su industria, el autor nos comunica que no hay un camino fácil o solución milagrosa para aprender inglés, que todo pasa por el aprendizaje activo y por 3.000 horas de trabajo para alcanzar el adecuado dominio del idioma y que aquella persona que no tenga una buena base a los 23 años no lo va a dominar jamás, salvo casos excepcionales.
El libro contiene una serie de consejos para mejorar distintas áreas (comprensión auditiva, soltura conversacional, dominio de las estructuras gramaticales básicas) que pueden ser muy útiles para alguien que parta de un nivel intermedio y esté en su primera juventud. Yo lo he probado y me ha ayudado mucho, especialmente en soltura conversacional. En muchas comunidades puede escucharse Vaughan Radio o por internet, para practicar inglés.
Radio que enseña inglés aquí
Librosaludos

Muy buena aporte. Aprender inglés es indispensable en estos tiempos. Saber hablar adecuadamente este idioma abre el campo de posibilidades no solo en el plano social y cultural, sino también en el ámbito profesional.
ResponderEliminar