Un estudio hecho en los países nórdicos , demostró que las personas que invierten en bolsa no son los que más dinero tienen, sino lo más inteligentes.

"Por extraño y paradójico que le parezca: La renta variable es el activo-a largo plazo-más rentable y menos arriesgado".Francisco García Paramés

La clave en el mundo de las inversiones está en la PACIENCIA, como decía un inversor value "Más vale hacerse rico despacio que pobre rápidamente" .

Todo llega para quien sabe esperar.Nunca te des por vencido, las grandes cosas llevan tiempo.

‎ "Yo me fío más de cómo maneja la economía una familia que se juega el pan o un empresario, que se juega la ruina, que un grupo de señores que, cuando quiebran un país, se van a su casa, reciben seis cargos públicos o privados y se dedican a dar discursos."Daniel Lacalle

Los seres humanos observan que hoy en día las carreteras, los hospitales, las escuelas, el orden público, etc. etc., son proporcionados en gran (sino en exclusiva) medida por el estado, y como son muy necesarios, concluyen sin más análisis que el estado es también imprescindible. No se dan cuenta de que los recursos citados pueden producirse con mucha más calidad y de forma más eficiente, barata, y conforme con las cambiantes y variadas necesidades de cada persona, a travésdel orden espontáneo del mercado, la creatividad empresarial y la propiedad privada.Jesús Huerta de Soto

Comprar cuando la bolsa baja y vender cuando sube es difícil porque va en contra de la naturaleza humana: en los últimos 3.000 años, cuando el vecino de al lado salía corriendo o gritaba "fuego", ha resultado rentable salir corriendo también. De ahí que cuando la bolsa sube nos dan ganas de comprar, y cuando baja nos dan ganas de vender, por una simple cuestión de biología.

¿Pero es que no os dais cuenta que todas las injusticias y toda la corrupción proviene de lo "publico"?‏



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sábado, 10 de diciembre de 2011

La fórmula mágica para hacerse millonario en Bolsa

Entrevista a Joel Greenblatt

El exitoso inversor Joel Greenblatt ideó un sistema para enseñar a invertir a sus hijos todavía en edad escolar.

Ahora que se acercan las Navidades y podemos arañar horas de lectura o elegir un libro de regalo para nosotros mismos o alguien cercano, traemos a esta columna un pequeño libro disponible en español que Joel Greenblattescribió originalmente con la idea de enseñar a invertir a sus hijos todavía en edad escolar. Este autor pertenece a la mejor tradición de grandes inversores. La que combina la inversión en valor y el crecimiento. Es la tradición de Peter Lynch, de Warren Buffet, de John Templeton, de Francisco García Paramés... Al fondo, los viejos maestros:Ben Graham y Phillip Fisher.

Fundador de Gotham Capital, sociedad de inversión privada con la que obtuvo rendimientos superiores al 50% durante más de diez años, Greenblatt recoge en su libro El pequeño libro que bate al mercado, lo que él mismo bautiza como la fórmula mágica para batir ampliamente al mercado y, lo que es más importante, obtener rentabilidades "más que satisfactorias".

¿En qué consiste la fórmula mágica?
Si te ciñes a comprar sólo buenas compañías (aquéllas que tienen un elevado retorno sobre el capital empleado) y hacerlo solamente a precios bajos (aquellos precios que te proporcionan una rentabilidad alta), puedes terminar comprando sistemáticamente muchas de las buenas compañías que el Sr. Mercado en sus depresiones literalmente regala. ¡De hecho puedes más que doblar la media anual de rentabilidad de los índices! Lo puedes hacer solo. Lo puedes hacer con bajo riesgo y lo puedes hacer sin necesidad de hacer predicciones. Lo puedes hacer durante el resto de tu vida -y puedes elegir hacerlo sólo después de que estés convencido de que realmente funciona-.
Los fundamentos teóricos que sustentan la fórmula de Greenblatt son tan sencillos como sólidos:
  • Pagar un precio bajo cuando compras unas participaciones de un negocio es una buena cosa. Una forma de hacerlo es comprar un negocio cuyo beneficio por acción con relación a la cotización sea mayor que otros que se estén analizando.
  • Comprar una participación en un buen negocio es mejor que comprarla en uno malo. Una forma de conseguirlo es comprar un negocio que puede reinvertir su propio dinero con altos índices de retorno en vez de comprar uno que sólo pueda reinvertir a índices más bajos. En otras palabras, los negocios con altas tasas de rentabilidad sobre el capital empleado son mejores que aquellos que obtienen más bajas tasas de rentabilidad sobre el capital empleado.
Combinar los dos puntos anteriores, es decir comprar buenos negocios a precios atractivos es el secreto para ganar mucho, mucho dinero.
La fórmula mágica funciona tanto para compañías grandes como pequeñas. La ventaja que tiene esta fórmula es su sencillez en el cálculo. Él mismo explica que este libro nació como una herramienta para hacer accesible la inversión y hacer ricos a sus propios hijos. Si podía lograr simplificar el mensaje y los cálculos para ellos, también lo haría para los demás.
Para ello, haremos dos clasificaciones de acciones: según su PER (primer punto anterior) y según elROCE (rentabilidad del capital empleado). En el primer caso, ordenamos de menor a mayor; en el segundo, de mayor a menor. Con ello, obtendremos una lista de las compañías mejor clasificadaspara cada uno de los dos criterios mencionados. Por último, sumamos el orden que tenga en la clasificación de la lista del PER con el puesto que ocupe en la lista del ROCE obteniendo una nueva clasificación. Nos quedamos con las 50 acciones mejor ubicadas y ésa será nuestra cartera de inversión.
La ventaja de todo ello es que ni siquiera tendremos que elegir a pies juntillas esas 50 acciones, pero al menos nos habrá facilitado mucho la tarea y puesto en orden las acciones mejor posicionadas según estos criterios.
Como nos enseña el creador de esta fórmula, comprar barato es sin duda una de las claves. Esto posibilita que el retorno futuro pueda ser mucho más significativo. Pero qué decir del crecimiento. En primer lugar, tener tasas de retorno sobre el capital (ROCE) elevadas ni es casualidad ni desde luego sencillo de alcanzar por parte de las compañías. Sólo unas cuantas elegidas son capaces de crecer notablemente y de reinvertir los beneficios con éxito, es decir, de asegurarse importantes tasas de beneficio no sólo presentes sino futuras. Si eliminamos en nuestra selección compañías más "vulgares" en cuanto a evolución del ROCE, conseguimos una selección con alto potencial; más aún, si somos capaces de adquirirlas a grandes descuentos sobre su valor objetivo.
¿Las pruebas del éxito de la fórmula mágica?
                                     Fuente: The little book that beats de market
Para aclarar un poco las cifras arriba mostradas, la "media del mercado" hace referencia a la rentabilidad que habría obtenido un fondo que hubiese ponderado con el mismo porcentaje las 3.500 acciones más importantes que cotizan en los EEUU. Por otro lado, recordemos que el S&P 500 es un índice promediado según su capitalización relativa de los 500 mayores valores de Wall Street. Las rentabilidades de la fórmula mágica, como ya hemos señalado, corresponden a una cesta de las cincuenta compañías que mejor puntúan en la combinación "alto retorno del capital empleado" y "alta rentabilidad de la empresa en relación con la cotización de la misma (PER)".
Lamentablemente, la tabla con que ilustramos los resultados del hedge fund de Greenblatt, Gotham Capital, es la recogida del famoso libro de este autor y tan sólo llega hasta 2004. En todo caso, como se puede ver, en el plazo de 17 años, la fórmula mágica supera en dos veces y media las rentabilidades promedio de los índices. Dicho de otro modo, quien hubiese invertido 11.000€ al inicio del 1988 habría alcanzado el millón de euros a finales del 2004. Como dice el autor: no está mal.
Greenblatt nos hace una última advertencia: para sacar partido a esta fórmula tienes que tomarte el tiempo preciso para comprenderla y, sobre todo, tienes que creer que esa fórmula realmente funciona. Esto es así porque la fórmula no supera a los índices todos y cada uno de los años, sino en períodos dilatados de tiempo –eso sí, con medias impresionantes–. Así que si no se tiene confianza, seguramente se abandonará todo tras dos o tres años malos y se perderán los grandiosos resultados que esperaban a la vuelta de la esquina.
Siguiendo esta filosofía, Joel Greenblatt ha puesto a disposición de cualquiera en su web magic formula investing una herramienta que permite crear carteras modelo de 30 ó 50 valores americanos o internacionales de una capitalización mínimo que el usuario puede parametrizar. Igualmente, a través de internet, podemos tener acceso a las posiciones de su fondo, bien a finales del último trimestre cerrado, bien en el día a día, si bien este último servicio es de pago (más información, también aquí).
Por poner algunos peros a la "fórmula mágica" de Greenblatt, al coger los ratios de un solo año, existe el riesgo de estar eligiendo algunas empresas que no pasarían otros criterios de calidad más persistentes. Algunas simplemente pueden hallarse en el punto alto del ciclo desde donde caerán a plomo o haber dado con un producto de gran pegada por casualidad, y cuyo éxito es sólo pasajero. Por ponerlo a través de un ejemplo, Sacyr en 2007 tenía un PER relativamente bajo como consecuencia de que si bien su cotización estaba inflada, sus beneficios lo estaban mucho más, haciendo que el denominador (rentabilidad por acción) fuera muy grande con respecto a la cotización. Conociendo el historial de esta empresa y que se trataba del momento más álgido de una burbuja inmobiliaria que a los pocos meses estalló, llevándose por delante al sector de la construcción, no parecería (y no lo era) la inversión que más plusvalías podría darnos, sino más bien, todo lo contrario.


miércoles, 13 de abril de 2011

Libros de Joel Greenblatt filosofía value básica ( iniciados)





EL PEQUEÑO LIBRO QUE BATE AL MERCADO : DESCUBRA LA FORMULA MAS RENTABLE PARA INVERTIR EN BOLSA

de GREENBLATT, JOEL



Magnifico libro, y facil de entender.Debemos de entender que es una formula que funciona y seguira funcionando porque se basa en ratios value como buscar los Per mas bajos de las empresas, la ROA mas alta y empresas de mayor capitalizacion osea ratios de inversion en valor. Pero como cualquier inversion value solo funciona para inversiones de largo plazo entre 3 a 5 años. No os desanimeis si veis que el primer año no funciona. La rentabilidad media en los ultimos 15 años de esta formula es del 30 por ciento, muy superior al mercado. Un saludo 

Bestinver una de las mejores gestoras de  inversión en valor de Europa hace referencia  a este libro en su libro sobre los 12 principios value página 41. Dicen:
" En su libro  The little book that beats the Market, Joel Greenblatt demuestra que entre 1988 y 2004, la cartera compuesta por las 30 acciones con mayor retorno sobre el capital empleado ( ROA más altal) y menor PER, hubiera ofrecido una rentabilidad anual del 30,8% frente a un 12,3% del índice formado por la 3500 compañías objeto de estudio."

Y dejo a continuación la reseña hecha del libro por el Doctor Juan Ramón Rallo:


La fórmula mágica para hacerse rico


Si le dijera que, con una fórmula mágica contenida en un texto de poco más de cien páginas, usted podría convertir un euro en 51 en el plazo de 15 años, probablemente me tomaría por loco. Pues precisamente eso es lo que promete Joel Greenblatt, uno de los inversores más exitosos del mundo, en El pequeño libro que bate al mercado.


Es cierto que las obras que explican cómo convertirse en multimillonario abundan en las estanterías de las librerías, y que todas afirman la suya es la única estrategia que funciona. El simple sentido común nos sugiere que hacerse rico no debe de ser tan fácil y que, por tanto, todos esos libros sólo venden humo.

Pues bien, déjeme decirle que el de Greenblatt es una excepción. Por una simple razón: su fórmula sí tiene sentido. Y no por su elegancia formal, sino porque está basada en sólidos fundamentos inversores. El pequeño libro... es una de las mejores obras de divulgación de la teoría del value investing, la estrategia inversora de Benjamin Graham que permitió a Warren Buffet convertirse en el segundo hombre más rico del mundo.

Básicamente, Greenblatt comienza por explicarnos que una acción es una porción de un negocio empresarial que adquiere un inversor; en otras palabras, quien compra una acción está comprando una participación en un conjunto de activos y en los beneficios futuros que dichos activos generen. En los mercados, el precio de las acciones debería depender de las ganancias que esperan los inversores generen anualmente los negocios que les interesan. Por ejemplo, si yo tengo una empresa que gana 10.000 euros al año y le vendo un 10%, usted tendrá derecho a recibir 1.000 euros anuales. La cuestión es, ¿cuánto estaría dispuesto a pagar por recibir esos 1.000?

Si le ofreciera el 10% de mi empresa por un euro, seguramente aceptaría; pero si se lo ofreciera por un millón, seguramente me diría que no. La acción debería cotizar a un precio intermedio, por ejemplo a 15.000 euros, en función del tiempo que estén dispuestos a esperar los inversores para recuperar su inversión.

Sin embargo, las ganancias futuras de una empresa son inciertas. Podemos saber cuánto ganó en el pasado, pero no lo que ganará en el futuro. De ahí que cada inversor tenga sus particulares expectativas y esté dispuesto a ofrecer un determinado precio por una misma acción. Si usted espera que mi empresa pase de ganar 10.000 a 1.000.000 euros en un año, probablemente esté dispuesto a pagar más de 15.000 euros por el 10% de la misma.

Debido a estas expectativas divergentes, surgen especuladores profesionales que se dedican no a tratar de anticipar cuáles serán los beneficios de una empresa, sino cuáles serán las expectativas de los inversores. Si alguien se da cuenta de que usted está dispuesto a pagar 200.000 euros por el 10% de mi negocio, tratará de comprar mi 10% antes que usted para, posteriormente, revendérselo. Al mismo tiempo, aparecen otros especuladores que tratan de conocer cuáles son las expectativas de esos otros especuladores sobre el precio futuro de las acciones. Y así sucesivamente.

Ésta es la razón por la que las acciones oscilan tanto en el corto plazo. Sin embargo, a largo plazo el precio de las mismas viene determinado indefectiblemente por sus fundamentos, esto es, por su capacidad para generar beneficios.

Una manera de hacerse rico en la bolsa consiste en sacar provecho de esa discrepancia. Si las cotizaciones diarias (basadas en una pura especulación sobre las expectativas ajenas) reducen notablemente el precio de una acción que, de acuerdo con sus fundamentos, tenderá a crecer mucho a largo plazo, usted podrá comprar negocios muy buenos (con una gran capacidad para generar beneficios) a precios muy bajos.

El problema, de nuevo, es que resulta complicado predecir los beneficios. Existen técnicas para tratar de calcularlos con cierta exactitud, pero para manejarla hay que leer mucha literatura económica, no siempre inteligible para el profano, dedicar innumerables horas al análisis de las empresas en que se tiene pensado invertir. Ahora bien, si no se cree capacitado o no tiene tiempo para leer e investigar, puede recurrir a un método que automatiza al máximo la selección de acciones; o sea, a la fórmula mágica de Greenblatt.

Recordemos: para hacernos ricos tenemos que buscar acciones de buenas empresas a precios de ganga. Como no sabemos o no tenemos tiempo para predecir los beneficios, Greenblatt propone tomar como estimación los cosechados el año anterior. Es cierto que se trata de un método de brocha gorda con muchos problemas, pero sus defectos pueden mitigarse mediante la inversión en bastantes empresas, ya que los errores a la baja (sobrevaloración de los beneficios) tenderán a compensarse con los errores al alza(infravaloración de los beneficios).

Sin embargo, con esto aún no hemos resuelto el problema de la selección de acciones. Que una empresa gane mucho dinero no significa que sea una buena empresa (ya que puede necesitar emplear también mucho dinero para gastarlo), y además también tenemos que encontrar una medida que nos diga si la acción es cara o barata.

Greenblatt propone dos ratios: la de beneficios/activos (o ROA), que sirve para saber si una empresa es eficiente, y la de beneficios por acción/precio de la acción (o 1/PER), que nos indica si estamos ante un precio alto o bajo.

La ROA viene a expresar cuál es la eficiencia del capital empleado en una inversión. Imagine que compro una tienda por 10.000 euros y logro unos beneficios anuales de 5.000. El ROA de mi empresa sería del 50%, lo que significa que en dos años recuperaría la inversión inicial. No sólo eso: si tengo un proyecto que funciona, en dos años podré volver a comprar otra tienda por 10.000 euros, con lo que mis beneficios crecerán hasta 100.000 al año. Cuanto mayor es el ROA de un negocio, mayor es la eficiencia con que emplea su capital.

La 1/PER nos muestra la rentabilidad que obtenemos con los beneficios en función del precio que estamos pagando. Si, de nuevo, mi empresa logra unos beneficios de 10.000 euros y tiene 10 acciones, el beneficio por acción es de 1.000 euros. Si cada acción tiene un precio de 5.000, la rentabilidad de mi inversión es del 20% (1.000/5.000), bastante más que lo que nos ofrece un depósito a un año en el banco. Lo que nos interesa es que esta ratio sea lo más alta posible, porque así rentabilizaremos antes nuestro desembolso inicial.

Pues bien, la fórmula mágica de Greenblatt opera del siguiente modo. Cogemos todas las empresas que cotizan en bolsa y las ordenamos primero de mayor a menor ROA, asignando el número 1 a la que tenga el ROA más alto, el 2 a la siguiente, etc; luego hacemos otra lista, las clasificamos en función de su 1/PER y les asignamos sus números correspondientes; por último, procedemos a sumar: a una empresa que obtuviera un 20 en ROA y un 5 en 1/PER le asignaríamos, ahora, un 25. La clave está en invertir en las 30 empresas con mayor puntuación en el agregado: compraremos empresas muy buenas (alto ROA) a precios muy baratos (1/PER), y la gran cantidad de empresas reducirá las posibilidades de error a la hora de hacer cálculos sobre beneficios.

Si cree que este método es muy costoso y tedioso, piense en lo que ocurriría si tuviera que analizar cada uno de los balances, cuentas de pérdidas y ganancias, flujos libres de caja y fundamentos de negocio de cada una de las empresas que cotizan en bolsa. Pero bueno, si eso no le consuela, siempre puede acudir a Magic Formula Investing, donde ya le han clasificado las empresas según esos dos criterios.

Durante los últimos quince años, la fórmula ha logrado una rentabilidad media anual de más del 30%, 18 puntos superior a la del mercado (12%). Dicho de otro modo: en 20 años puede convertir cada euro invertido en 190 (fórmula mágica) o en 9 (mercado). Usted, sin saber casi nada de finanzas, puede batir a numerosos inversores y especuladores profesionales.

Pero si todo es tan sencillo, ¿por qué no sigue todo el mundo la fórmula de marras? Por dos motivos: comprensión y paciencia. Si quiere aplicar este método, debe tener claro que las ganancias se cosechan a largo plazo: no espere rendimientos espectaculares al cabo de uno o dos meses. De hecho, pese a que el fondo de inversión de Greenblatt ha logrado durante los últimos 20 años una rentabilidad media del 50% anual (una de las mayores del mundo), en 2007 está perdiendo dinero. Pero no se preocupe, lo recuperará con creces en los próximos ejercicios.

Esto nos lleva al segundo punto: es vital que entienda por qué la formula funciona... y seguirá funcionando. Esto no es un truco de magia, sino pura lógica económica. Si no lo entiende, es muy posible que se desanime si pierde dinero durante uno o dos años, o si obtiene una rentabilidad inferior a la media del mercado. Durante los últimos 15 años, la fórmula ha ganado menos que la media en uno de cada cuatro años; pero lo relevante es que en cualquier período de tres años ha ganado el doble que el mercado.

Por lo tanto, invierta a largo plazo y comprenda bien la fórmula. Si no ha quedado convencido –y si sí también–, le recomiendo que se compre el libro y que lo lea varias veces antes de ponerse a invertir. Repito: es vital que comprenda los fundamentos económicos que hay detrás de la fórmula. Una vez lo consiga, ahorre, invierta... y hágase rico.


JOEL GREENBLATT: EL PEQUEÑO LIBRO QUE BATE AL MERCADO. Urano (Barcelona), 2007, 158 páginas.