Un estudio hecho en los países nórdicos , demostró que las personas que invierten en bolsa no son los que más dinero tienen, sino lo más inteligentes.

"Por extraño y paradójico que le parezca: La renta variable es el activo-a largo plazo-más rentable y menos arriesgado".Francisco García Paramés

La clave en el mundo de las inversiones está en la PACIENCIA, como decía un inversor value "Más vale hacerse rico despacio que pobre rápidamente" .

Todo llega para quien sabe esperar.Nunca te des por vencido, las grandes cosas llevan tiempo.

‎ "Yo me fío más de cómo maneja la economía una familia que se juega el pan o un empresario, que se juega la ruina, que un grupo de señores que, cuando quiebran un país, se van a su casa, reciben seis cargos públicos o privados y se dedican a dar discursos."Daniel Lacalle

Los seres humanos observan que hoy en día las carreteras, los hospitales, las escuelas, el orden público, etc. etc., son proporcionados en gran (sino en exclusiva) medida por el estado, y como son muy necesarios, concluyen sin más análisis que el estado es también imprescindible. No se dan cuenta de que los recursos citados pueden producirse con mucha más calidad y de forma más eficiente, barata, y conforme con las cambiantes y variadas necesidades de cada persona, a travésdel orden espontáneo del mercado, la creatividad empresarial y la propiedad privada.Jesús Huerta de Soto

Comprar cuando la bolsa baja y vender cuando sube es difícil porque va en contra de la naturaleza humana: en los últimos 3.000 años, cuando el vecino de al lado salía corriendo o gritaba "fuego", ha resultado rentable salir corriendo también. De ahí que cuando la bolsa sube nos dan ganas de comprar, y cuando baja nos dan ganas de vender, por una simple cuestión de biología.

¿Pero es que no os dais cuenta que todas las injusticias y toda la corrupción proviene de lo "publico"?‏



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viernes, 19 de abril de 2013

La sanidad en Holanda y Suecia

Fuente
El siguiente párrafo, firmado por Mauricio Rojas, presenta dos sistemas sanitarios alternativos al español. En Holanda, la financiación y la prestación de servicios es de gestión privada; en Suecia, un modelo de cheque sanitario articula también un sistema en el que la gestión privada tiene un peso muy importante.
Holanda es el país que encabeza el ránking europeo de excelencia global sanitaria del prestigioso Health Consumer Powerhouse (2012); España se encuentra en un triste 24º puesto, de 34. En Holanda, tanto la financiación (cajas aseguradoras) como la prestación de servicios es de gestión privada. Lo que el Estado hace es regular y controlar, dejando que el resto lo hagan profesionales (incluyendo, por cierto, empresas con ánimo de lucro). En Suecia, país líder en cuanto a resultados médicos y que en 2010 gastaba en sanidad el mismo porcentaje del PIB que España (9,6%), no solo se acepta sino que se fomenta una amplia gestión privada tanto en la atención primaria como en la especializada, sin excluir entidades con ánimo de lucro, que son las más comunes y las que más dinamismo han dado al sector sanitario sueco (Capio, que es una empresa de origen sueco, es el mejor ejemplo de ello). El Estado garantiza el acceso universal e igualitario a la sanidad, que por otro lado financia, regula y controla.
En España, sacar adelante estas reformas cuenta con la oposición frontal de los funcionarios de la sanidad. Sobre este punto, Rojas recuerda lo siguiente:
En ninguno de estos dos países líderes existen funcionarios públicos (y menos de esos vitalicios que tenemos en España) involucrados en la prestación de servicios sanitarios. En Suecia, los empleados del sector sanitario público son trabajadores como todos los demás, regidos por las mismas leyes; lo mismo ocurre en muchos otros países con una sanidad de cobertura universal y alta calidad, como los demás de Escandinavia, Alemania, Suiza y el Reino Unido. En estos países la categoría de funcionario está reservada a quienes desempeñan las funciones privativas del Estado; no son funcionarios ni los profesores, ni los médicos, ni las enfermeras ni los trabajadores sociales, por poner ejemplos bien relevantes.
Sobre este segundo punto, les recomiendo mis reflexiones sobre el funcionariado público español en el siglo XXI. En relación al primer párrafo, y al hilo de la situación política madrileña, les recomiendo esta colección de enlaces que desmonta las tesis de quienes piden una estatización completa del sector.

miércoles, 16 de enero de 2013

Gestión pública o privada de la sanidad, educación o pensiones


Dejo a continuación una serie de interesantes comentarios de Antonio España para reflexionar sobre la gestión pública o privada de la sanidad, educación , pensiones etc..:  


 James M. Buchanan lo vio muy claro, no se puede garantizar que políticos y burócratas sean seres puros, pero sí se puede limitar el daño que pueden hacer. Es decir,  no hay manera de garantizar que en lo público los gestores sean buenos. En lo privado tampoco, porque el error es humano, pero en lo privado, si no se satisface las necesidades de las personas las empresas quiebran y los malos gestores se van a la calle. En lo público, los políticos y los malos gestores no los echamos ni con agua caliente, porque el sistema favorece que se perpetúen en el cargo...


Por otro lado, no hay que olvidar que público = coacción y la coacción es justamente lo contrario a la libertad.   


Nadie garantiza que no haya golfos ni en uno ni en otro sitio, pero los golfos en lo público pueden hacer mucho más daño (1) porque lo hacen con el dinero de todos, obtenido mediante la fuerza o la amenaza de la fuerza y (2) porque no podemos sustraernos a sus acciones, precisamente por basarse lo público en la coacción y no en acuerdos voluntarios.


Desde el momento que otorgas a alguien la discrecionalidad de usar el fruto de tu esfuerzo según su mejor criterio, estás expuesto a que éste lo utilice en su propio interés, que puede o no ser coincidente con el tuyo.



P.d Suelen caer en el error los que defiende la gestión pública de que "  lo público tiene el objetivo de redistribuir el esfuerzo de todos de manera equitativa, los recursos que entre todos hemos generado: pensiones, sanidad, educación, etc... de manera que todo el mundo tenga una oportunidad independientemente de sus circunstancias personales" pero no saben que lo que distribuye realmente es la miseria y la pobreza entre todos. 


Eso de que la función del estado es redistribuir la riqueza es opinable. Quizás lo sea del estado socialista (con éxitos palpables en Corea del Norte, Cuba, Venezuela o la extinta URSS) pero de un estado liberal, desde luego.


Y aun asumiendo, a efectos dialécticos, que lo fuera, tiene el fracaso garantizado porque es científicamente imposible que el estado disponga de la información necesaria (que es subjetiva, dispersa, tácita, no articulable y en continua evolución) para planificar la sociedad desde arriba y lograr un reparto equitativo de los bienes. Aparte del problema de incentivos. Los fracasos, uno tras otro, seguramente son consecuencia de esta realidad.


Y, por último, vuelvo a insistir: público = coacción = ausencia de libertad. La coacción es contraria a la dignidad humana, en tanto que suplanta su voluntad con los deseos de otros. La coacción, legítima o no, institucional o espontánea, extirpa al ser humano de su bien más preciado, que es su persona. A mi esto me parece moralmente reprochable (por muy democráticamente que hayan sido elegidos los que coaccionan), pero es que además así es imposible coordinar una sociedad (a no ser que la coordinación consista en que todo el mundo se pliegue al criterio de una minoría).


Además de que es imposible que el estado valore el esfuerzo de cada uno como para redistribuir la riqueza de forma equitativa, porque si no se puede valorar es imposible que sea de forma equitativa.

P. d. De nosotros depende el que la gestión de la sanidad, educación, pensiones lo sigan llevando estos políticos corruptos o pasemos su gestión a la sociedad civil ( al pueblo) privatizándola y liberalizándola para que sea el ciudadano el que vele por la buena gestión de su dinero.  Recuerda: Público = coacción = ausencia de libertad= pobreza.  No te dejes manipular por las masas, ten actitud crítica.

miércoles, 21 de noviembre de 2012

¿ Para que un servicio sea universal hace falta que sea público?


Para que un servicio sea universal no hace falta que sea público. Por ejemplo para que la comida esté al alcance de todo el mundo a precios económicos ,no se nos ocurre proponer que los agricultores-granjeros sean funcionarios, que la tierra sea estatal, que el estado controle la distribución de la comida y que los supermercados sean empresas públicas. En todo caso se podrá proponer algún tipo de ayuda para el que no llegue.
 
El modelo de Singapur es lo más parecido en el mundo que existe a una sanidad privada, donde el ciudadano elige a que hospital quiere ir, a que tratamiento quiere someterse, si el ciudadano no tiene suficientes ingresos el estado le ayuda. Es uno de los mejores modelos de sanidad del mundo, mejor que el español según la Organización Mundial de la Salud y muchísimo más barato. Siempre decimos que el modelo español es muy barato y muy eficiente, pues en sanidad pública en España nos gastamos más del 7% del PIB, mientras  Singapur se gasta el 3% en su modelo privado.
 
 Actualmente el estado de bienestar, es el bienestar del estado y si queremos disfrutar de bienestar tenemos que quitarle la gestión de los servicios públicos al Estado que nos oprime y nos machaca a impuestos devolviéndole dicha gestión a la sociedad civil, tendríamos mejores pensiones, sanidad, escuelas con muchísima más calidad y mas económica.
 
Los seres humanos observan que hoy en día las carreteras, los hospitales, las escuelas,las pensiones, el orden público, etc. etc., son proporcionados en gran (sino en exclusiva) medida por el estado, y como son muy necesarios, concluyen sin más análisis que el estado es también imprescindible. No se dan cuenta de que los recursos citados pueden producirse con mucha más calidad y de forma más eficiente, barata, y conforme con las cambiantes y variadas necesidades de cada persona, a través del orden espontáneo del mercado, la creatividad empresarial y la propiedad privada.Jesús Huerta de Soto

miércoles, 15 de agosto de 2012

¿Sanidad pública o sanidad privada? ¿Hacia una privatización de la sanidad?

Jesús Huerta de Soto, máximo exponente de las teorías económicas de la escuela austríaca, propugna eliminar la intermediación del Estado en las prestaciones sociales, un liberalismo que devuelva el papel decisorio a la sociedad civil.

lunes, 30 de julio de 2012

Eres idiota

El Estado de bienestar elimina la conexión entre libertad y responsabilidad que es esencial para el desarrollo humano.

Sí, eres idiota y tú sin saberlo. Eres idiota y por eso hay que "asegurarte" la sanidad, porque lo que no sabes es que te puedes poner malo y si te pones malo tienes que ir al médico. Además, te tienes que cuidar, hacerte revisiones y estar sano. Eres idiota y claro eso no lo sabes. Pero es que, si tus familiares se ponen enfermos no sabrás que hacer, no sabrás que existen los médicos y los hospitales y los medicamentos y por eso yo te los doy, me encargaré de que tengas todo eso y más, porque soy más listo que tú.

Además, tampoco sabes que hay que educarse. No sabes que hay que aprender a leer y escribir. Sobre todo si tus padres no tienen un papel enmarcado en la pared, entonces tú tampoco lo tendrás, serás un analfabeto toda la vida. Si no es por mí, no sabrías que hay que aprender lengua (la que yo te diga), matemáticas, física, química, geografía (la que yo te diga), historia (como yo quiera que la conozcas). Como de nuevo no sabes que existe el colegio o los profesores o las distintas materias, te lo daré. Posteriormente, querrás aprender algo más, pero no te preocupes porque sabes que eres idiota y por tanto crearé unas carreras para que pienses que te especializas en algo y puedas estar orgulloso de ti mismo, pero no olvides que todo me lo debes a mí.

Por último, no sabes que la gente se hace mayor, que no siempre serás joven y fuerte, porque siempre vives el momento, ya sabes, carpe diem. No vas a ahorrar, porque no ves más allá de hoy. No sabrás que hay momentos mejores y peores en la vida. No sabes que hay que intentar asegurarse un colchón para nuestra época anciana. Pero yo lo haré por ti, ahorraré por ti, porque sí sé lo que te conviene mejor que tú mismo.

Bueno, por ahora no te diré más, ya controlo tu salud, tu educación y tu futuro, por ahora eso es bastante, pero sí hay algo que sabes hacer muy bien y para lo que te he educado, recuerda, soy yo quien decido qué aprendes. Para lo que sí sirves es para votarme, para darme el poder sobre ti mismo. No, no es esclavitud, no la llamamos así, la llamamos, política social, política del bienestar. Eso sí, sólo votas bien si cada cuatro me votas a mí, no votes al otro, que aunque te diga lo mismo que yo, él sólo lo hará en su beneficio, yo sí soy un ángel en la tierra. Te daré las gracias de antemano, a ti y a todas las generaciones que lo seguirán haciendo.

Firmado...
Publicado por Israel Rodríguez Martín
Fuente




P.d Es justamente por lo que hay que ayudar a los mas necesitados por lo que hay que privatizar esos servicios.

Manuel Jesús Gonzalez escribió un libro que se titula del Estado de bienestar al bienestar con menos Estado.  El tema no es , que estemos de acuerdo que tiene que haber eduación, sanidad, pensiones etc... El tema es otro : Devolviendo la responsabilidad a la sociedad civil, podemos tener mejores pensiones, mejor sanidad con el mismo coste que tenemos ahora? : Esto es un estudio de teoría económica, que demuestra que con el conste que paga los trabajadores y el empresario por estos servicios que supera el 36% de su salario, puede tener garantizadas unas pensiones muchos mayores y una sanidad de mayor calidad. Luego es un tema de medios y no de fines.

Los funcionarios del Estado tiene un privilegio que no tienen el resto de los españoles, pueden elegir entre la sanidad pública y privada. Saben ustedes cuantos funcionarios eligen la sanidad privada. El 90% y saben cuantos trabajadores se pasaron al sistema privado de pensiones en Chile cuando se le dió la opción de elegir entre el privado y el público, más del 90%. . ¿ Por qué no damos esa opción al resto de los ciudadanos y que libremente eligan entre sanidad pública o privada, pensiones pública o privadas,? Y el que quiera se vaya a la sanidad privada , pague su coste y se le descuento de inmediato de su nómina.

¿ Por qué el Rey, Rajoy o Zapatero cuando se ponen malos van a la Ruber de Madrid ( sanidad privada y no al Gregorio Marañón ( hospital público)?
Tendríamos un estado de bienestar mucho mejor. Porque lo que hay ahora es una ilusión de pensar que todo es gratis, nos tienen infantilizado los políticos, el ciudadano dice tiene derecho a eso y luego se ha cortado el nexo entre la prestación y el coste. En términos de eficiencia estos servicios tienen un coste inmenso y los que salen perdiendo son aquellos más necesitados. Es precisamente por lo que tenemos que ayudar a los más necesitados por los que tenemos que devolver la responsabilidad del bienestar a la sociedad civil.



El sistema público de salud es enormemente costoso y, de hecho, muy caro si se compara con la provisión privada de este mismo servicio.

Les doy datos:

En concreto, el gasto público en Sanidad supera los 90.000 millones de euros, habiéndose más que duplicado a lo largo de la última década, lo cual supone un coste anual próximo a los 2.000 euros por habitante. Así pues, dicho servicio podrá ser muchas cosas pero, desde luego, no es "gratuito". Sanidad y educación, competencias transferidas a las comunidades autónomas, consumen, precisamente, la mayor parte del gasto regional, y junto a las pensiones –cuyo coste supera los 100.000 millones al año– son los tres pilares básicos del llamado Estado del Bienestar ( yo llamo esclavitud).


De hecho, no es la primera vez, ni será la última, que este sistema sufre sustanciales cambios a fin de garantizar su sostenibilidad en el tiempo. Hasta 1999, este servicio se financiaba con las cotizaciones sociales (Seguridad Social), y desde entonces se sufraga vía presupuestos (impuestos), lo cual pone de manifiesto su quiebra técnica. Sin embargo, tales reformas no han servido para mantener el modelo en pie, de forma que el Ejecutivo se plantea ahora aplicar el copago. Esta medida no es nueva, ya existe en los fármacos y, muy posiblemente, se extenderá a la provisión de ciertos servicios médicos de forma progresiva, creciente y continuada a lo largo de los próximos años. De hecho, muchos contribuyentes que han optado por contratar un seguro privado sufren en sus bolsillos el pernicioso efecto del doble-pago, al tener que costear igualmente la sanidad pública independientemente de si la usan o no.

Además, a la reiterada falacia de la "gratuidad" se le suman otros dos calificativos muy habituales en boca de los políticos, "universal" y "de calidad", que por mucho que se repitan no dejan de ser también falsos. En primer lugar, no todo el mundo tiene acceso a todos los servicios públicos sanitarios, existen importantes limitaciones, de ahí la necesidad de contar con una tarjeta sanitaria y un número de la Seguridad Social. Por otro, pese a que muchos coinciden en que la sanidad española es una de las mejores del mundo, la realidad es bien distinta si se atiende a la calidad de ciertos servicios y, sobre todo, a las abultadas listas de espera en materia de consultas, realización de pruebas y operaciones.

En Suiza el gobierno solo financia un 25% de los costes sanitarios (en Estados Unidos el gobierno paga casi el 50%). El gasto total en sanidad es similar al de los países con sistemas públicos. Los individuos están obligados a comprar seguro médico privado, que por ley incluye una cobertura básica. Las compañías compiten en precio y servicios, y muchos suizos se decantan por pólizas baratas con deducibles altos. El Estado subsidia a los más pobres (nadie paga más de un 10% de su renta por el seguro), y más de un tercio de la población contrata pólizas suplementarias. No hay listas de espera y los pacientes pueden elegir libremente el proveedor sanitario.

En Singapur el gasto total en sanidad es la mitad que el de España, y sus indicadores de salud son excelentes. Dos tercios de la financiación son privados. Los singapurenses disponen de cuentas de ahorro sanitarias individuales, financiadas con aportaciones obligatorias, a las que recurren para gastar cuando enferman. El Estado subsidia servicios básicos y paga la sanidad a las familias con menos recursos. Hay libertad de elección de proveedor y no existe lista de espera.

¿Por qué no se exploran estas alternativas? ¿Por qué este afán por justificar lo injustificable?

Por desgracia, la revisión en profundidad que necesita el Estado del Bienestar español sigue sin plantearse. Todas las medidas propuestas van destinadas a mantener, al precio que sea preciso, la provisión pública de servicios, como la sanidad, la educación o las pensiones, que son ofertados por el sector privado de forma mucho más barata, eficiente y rentable para los usuarios, sin que ello importe lo más mínimo a los políticos. Así pues, tendremos sanidad "gratuita" por mucho tiempo. Vayan preparando sus bolsillos...

Saludos y libertad



sábado, 12 de febrero de 2011

¿Cómo conseguir el acceso universal a la salud?

 Fernando Parrilla


Ana Grabiela Rojas publica un interesante reportaje en El País sobre un hospital privado 'low cost', situado en la India, donde se opera a cientos de personas de patologías del corazón por apenas 1.400 euros o, en muchos casos, de forma gratuita.
Tal como se explica en el reportaje, su secreto es sencillo: utilizar la economía de escala para abaratar los costes al máximo. O dicho de otra manera: aprovechando la gran cantidad de pacientes a los que operan (30 al día venidos de todos los rincones de la India e incluso de otros países de Asia y África), pueden permitirse tener personal muy especializado que cobra por jornada de trabajo, y no por operación. 
Gracias a ello, muchas personas, para las que un coste más alto no permitiría acceder a este tipo de intervenciones, pueden mejorar e incluso salvar su vida. Todo ello sin renunciar a unos suculentos beneficios que permiten al hospital mejorar la calidad del servicio y planear expandirse con nuevos hospitales en la India.
Pese a ser un negocio privado que da beneficios, Devi Shetty (fundador del hospital) hace un declaración bastante curiosa: "El cuidado de la salud debe ser separado de la posición económica, es una cosa de dignidad. El acceso universal a la salud debería ser el objetivo de toda la civilización".
Y digo que es curiosa porque mucha gente piensa que tan noble declaración solo podría ser pronunciada por un defensor de un sistema público de sanidad, donde el beneficio esté supeditado al bienestar del paciente y el coste sea soportado por la sociedad.
Que la pronuncie el fundador de un hospital privado diseñado para abaratar costes y dar beneficios debe ser desconcertante para quien piense así, pero no tienen nada más que razonar durante unos minutos para salir de su desconcierto.
Y es que, por mucho que nos parezca mal, la sanidad tiene un coste; los médicos, las enfermeras y demás personal necesario para dar servicio tienen que cobrar un sueldo; hay que pagar a los proveedores de los materiales que se utilizan, la energía que se consume y los medicamentos que se dispensan.
Todos estos recursos son escasos, por lo tanto, tienen un valor que ha de ser satisfecho para poder hacerse con ellos.
El Estado puede asumir el coste de todos estos recursos siempre y cuando se pueda gravar a los ciudadanos con los suficientes impuestos como para sufragarlos, pero el problema de esta práctica es que se desincentiva la reducción de costes, ya que el usuario pierde la opción de comparar precios al haber un único proveedor del servicio (al que ya ha pagado por la fuerza). Asimismo, se ralentiza la innovación, ya que los cambios en cualquier administración centralizada son difíciles de realizar. Aun así, si la sociedad es lo suficientemente rica como para soportar estos inconvenientes, el sistema universal público puede sobrevivir durante cierto tiempo.
En cambio, en países como la India no se pueden permitir despilfarrar el dinero de sus ciudadanos en este tipo de sistemas, simplemente porque no tienen el dinero necesario para mantenerlo. Por lo tanto, cualquier persona sensata que quiera extender la sanidad a capas deprimidas de la sociedad tiene un único camino: abaratar los costes de tal manera que sea accesible a la mayor parte de la población (que los pacientes puedan pagar el tratamiento y que la sociedad pueda asumir pagárselo a los que no tienen recursos para ello).
Al fin y al cabo, ese es el camino que ha recorrido la humanidad para abastecerse de productos y servicios que hace apenas cien años estaban reservados a reyes; si podemos tener aire acondicionado en casa o viajar a casi cualquier punto del planeta, no es porque el Estado lo garantice con sistemas públicos, sino porque emprendedores como Devi Shetty han conseguido bajar el coste de estos servicios hasta tal punto que una mayoría de ciudadanos se los puede permitir.
Por lo tanto, para que la sanidad sea universal, dejemos que el mercado actué haciendo que los costes bajen. Un sistema digno es el que salva al mayor número de personas posible, no el que condena a la mayoría en nombre de la política.