Un estudio hecho en los países nórdicos , demostró que las personas que invierten en bolsa no son los que más dinero tienen, sino lo más inteligentes.

"Por extraño y paradójico que le parezca: La renta variable es el activo-a largo plazo-más rentable y menos arriesgado".Francisco García Paramés

La clave en el mundo de las inversiones está en la PACIENCIA, como decía un inversor value "Más vale hacerse rico despacio que pobre rápidamente" .

Todo llega para quien sabe esperar.Nunca te des por vencido, las grandes cosas llevan tiempo.

‎ "Yo me fío más de cómo maneja la economía una familia que se juega el pan o un empresario, que se juega la ruina, que un grupo de señores que, cuando quiebran un país, se van a su casa, reciben seis cargos públicos o privados y se dedican a dar discursos."Daniel Lacalle

Los seres humanos observan que hoy en día las carreteras, los hospitales, las escuelas, el orden público, etc. etc., son proporcionados en gran (sino en exclusiva) medida por el estado, y como son muy necesarios, concluyen sin más análisis que el estado es también imprescindible. No se dan cuenta de que los recursos citados pueden producirse con mucha más calidad y de forma más eficiente, barata, y conforme con las cambiantes y variadas necesidades de cada persona, a travésdel orden espontáneo del mercado, la creatividad empresarial y la propiedad privada.Jesús Huerta de Soto

Comprar cuando la bolsa baja y vender cuando sube es difícil porque va en contra de la naturaleza humana: en los últimos 3.000 años, cuando el vecino de al lado salía corriendo o gritaba "fuego", ha resultado rentable salir corriendo también. De ahí que cuando la bolsa sube nos dan ganas de comprar, y cuando baja nos dan ganas de vender, por una simple cuestión de biología.

¿Pero es que no os dais cuenta que todas las injusticias y toda la corrupción proviene de lo "publico"?‏



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domingo, 8 de mayo de 2011

¿Por qué ganan dinero las empresas?


Juan Ramón Rallo

&quote&quoteNo busque en la explotación la causa de los beneficios que se obtienen en un mercado libre: apunte más bien hacia el ahorro, la coordinación empresarial y la satisfacción del consumidor.

Los beneficios astronómicos de las compañías suelen desatar reacciones negativas entre el público. Si comparamos las cifras de negocio y las ganancias de cualquier gran empresa con el salario de cualquier trabajador corriente, la diferencia resulta inconmensurable. Tan es así que numerosos economistas a lo largo de la historia se han apresurado a explicarlos por la explotación más o menos descarada que las compañías ejercen sobreotros: ayer eran los curritos, hoy son los guisantes. La duda en cualquier caso es razonable: ¿por qué las empresas ganan dinero? ¿Acaso no estaríamos todos mejor si esos beneficios se repartieran entre trabajadores, consumidores, proveedores y políticos? ¿Qué función desempeñan los beneficios?
Bueno, empecemos definiendo qué son los beneficios monetarios: beneficios son los ingresos que exceden a los costes de producción (de ahí que también se les denomine ingresos netos). Las empresas obtienen sus ingresos vendiendo sus servicios o sus mercancías manufacturadas a los consumidores (o a otras empresas que, en última instancia, los venderán a los consumidores) e incurren en costes cuando adquieren o alquilan los factores productivos que necesitan para fabricar o proporcionar esos bienes o servicios. Si los consumidores pagan por las mercancías más de lo que les ha costado fabricarlas, entonces se genera un excedente monetario que se queda en la empresa: los beneficios.
Ahora bien, si nos creemos el cuento chino de la virulenta competencia perfecta entre empresas, en principio parecería lógico que los beneficios cayeran a cero. Las empresas rivalizarían entre sí bajando los precios a los que venden sus productos y subiendo los precios que están dispuestas a pagar por los factores productivos. Empero, nunca, jamás, bajo ninguna circunstancia, un sistema económico lograría funcionar y sobrevivir si todas sus compañías obtuvieran beneficios cero. Y el motivo de estosólo en parte se debe a que no existe en el mundo real nada parecido a la competencia perfecta; o dicho de otro modo, aun cuando existiera competencia perfecta, los beneficios monetarios no podrían caer a cero.
La razón es que las empresas, cuando adquieren o contratan a un factor productivo, le están adelantando un dinero que sólo recuperarán en el futuro, cuando se complete el proceso de fabricar y comercializar la mercancía. Es decir, el capitalista es aquel que, por ejemplo, inmoviliza en su empresa un capital de 1.000.000 euros durante cinco años para ganar 50.000 euros anuales en beneficios. Por eso ningún capitalista estará nunca dispuesto a pagarle a los factores tanto como lo que obtendrá por vender sus mercancías: estamos ante la cuestión del tipo de interés que ya expusimos. ¿Acaso usted pagaría 50.000 euros por un bono que le devolviera dentro de un año solamente esos 50.000 euros? No, y el capitalista tampoco.
En este sentido, tampoco deberíamos dejarnos llevar por las abultadas cifras de ganancias y las presuntamente exiguas cuantías de los salarios. En 2009, por ejemplo, Carrefour ganó 437 millones de euros, pero ese guarismo apenas proporcionaba una rentabilidad del 3,9% a sus accionistas. Así, los miles de propietarios de Carrefour (sus accionistas) han tenido que adelantar e inmovilizar 11.000 millones de euros para obtener, año a año, apenas un rendimiento que no alcanza el medio millardo: o dicho de otra manera, aportando unos 14,5 euros por acción, apenas han logrado 0,5 euros en 2009. No es un negocio tan redondo como podría parecer: comprando deuda del Gobierno alemán usted lo hubiese podido hacer prácticamente igual de bien. Por ello, por cierto, una empresa puede llegar a desaparecer aun cuando no sufra pérdidas: si no proporciona una rentabilidad atractiva a sus propietarios, éstos simplemente dejarán de reinvertir en ella para reponer y de modernizar sus bienes de equipo.
En otras palabras, una parte del beneficio que obtienen las empresas no es más que el tipo de interés de mercado: la remuneración que logran los capitalistas por ahorrar (abstenerse de consumir) durante el tiempo que están implementando un determinado proceso productivo. Sin esa mínima rentabilidad, los capitalistas no reinvertirían sus ahorros en seguir fabricando bienes y regresaríamos a una sociedad salvaje y atomizada donde la división del trabajo sería historia: recuerde que la base del capitalismo no es el consumo, sino el ahorro y que sin éste todo se viene abajo. Por tanto, una parte de los beneficios no son más que la remuneración del capitalista por no consumir y financiar todo el chiringuito productivo; de idéntico modo a que los salarios son la remuneración de los empleados por trabajar.
Mas aquí no termina toda la película. Dado que no existe ese engendro de la competencia perfecta (sobre el cual ya hablaremos otro día), muchas empresas suelen obtener unos ingresos netos por encima (en ocasiones muy por encima) de los tipos de interés de mercado. Son los llamados "beneficios extraordinarios" que muchos economistas, en su constante huida de la realidad, suelen atribuir a la existencia de plutocráticos monopolios que dominan el mundo desde Bilderberg o Zúrich.
En ausencia de restricciones gubernamentales a la competencia, la realidad, sin embargo, es muy otra. Los beneficios extraordinarios se deben a que una empresa va dos pasos por delante del resto de compañías. Dado que todas no hacen lo mismo, no todas sirven igual de bien a los consumidores y por tanto no todas ganan el mismo dinero: unas se forran, otras se ganan el pan y otras pierden hasta la camisa. Google no es Alcoa y ésta no es Virgin Media: en 2010, el primero proporcionó una rentabilidad del 20% para sus accionistas, la segunda un 2% y la tercera un -11%. Así pues, la otra parte de los beneficios empresariales no es más que la remuneración a aquellos capitalistas que confeccionan excelentes planes de negocio y que le facilitan mucho más la vida al consumidor que la competencia.
Así que ya sabe: si un capitalista sirve al consumidor mucho mejor que el resto, ganará mucho dinero; si lo sirve de manera decentilla pero nada destacable, se embolsará el tipo de interés, como quien acude a realizar un depósito bancario; y si despilfarra los recursos en proyectos nada valiosos para sus clientes, entonces obtendrá unos rendimientos inferiores al tipo de interés e incluso acumulará pérdidas. No busque en la explotación la causa de los beneficios que se obtienen en un mercado libre: apunte más bien hacia el ahorro, la coordinación empresarial y la satisfacción del consumidor.
Juan Ramón Rallo es doctor en Economía y jefe de opinión de Libertad Digital. Puede seguirlo en Twitter o en su página web personal.

miércoles, 9 de marzo de 2011

Por qué los políticos son corruptos, ineficientes y mentirosos

Por Jorge Valín
La respuesta corta es simplemente porque pueden serlo. ¿Qué hace un político? No hay mucha diferencia con la de un empresario. Ambos buscan una necesidad y la cubren. Una de las definiciones de empresario político es aquella persona que intenta obtener beneficios a cambio de reformas. (La forma más extendida del concepto es otra, y se refiere al hombre de negocios que intenta ganar beneficio mediante subsidios, proteccionismo, contratos del Gobierno o influencias políticas. Esto es lo que conforman los lobbies de la banca, ecologista o sostenible, sector alimenticio... Este sistema es que nos lleva al Capitalismo de amigotes o Crony Capitalism).
Las diferencias entre un político y un empresario son básicamente que:
  1. El empresario necesita el favor del mercado para triunfar: el de su cliente, acreedores, accionistas y proveedores. La pérdida de confianza destruye al empresario al momento. El político no necesita el favor del "mercado", es decir, de la gente. En todas las naciones siempre hay dos partidos mayoritarios que controlan el país hagan lo que hagan. Solo necesitan el favor corporativista de otros políticos (oposición, parlamento, municipios...) y lobbies para conseguir sus fines.

     
  2. El empresario no puede saltarse la legalidad, el político sí. Los medios políticos, en sentido amplio como: Gobierno, partidos, sindicatos, patronal... se financian mediante el robo de los impuestos, el fraude de la deuda o la extorsión de las tasas y multas. Si un empresario usara estas herramientas para crecer, iría a la cárcel. Solo una empresa privada en este país (y probablemente en el mundo) cobra un impuesto privado. La SGAE. La razón se debe a la unión política que tienen con el Gobierno. En un laissez faire, tal absurdidad no podría existir.

     
  3. La irresponsabilidad. Un empresario siempre ha de ser responsable de sus acciones. Si vende artículos defectuosos o engañosos, tarde o temprano, pagará tal abuso. Incluso si hace una línea de productos que no gusta a la gente —el mercado—, lo tendrá que retirar. El político es todo lo contrario. Las acciones del político no tienen consecuencia. En este país hay escándalos cada día y ningún político dimite ni se le juzga. Incluso si hacen políticas nefastas para el país, son asumidas como gajes del oficio. ¿Por qué el Gobierno no ha de responder ante las pérdidas que ha provocado su ley antitabaco, Plan E, políticas ecologistas de Miguel Sebastián...?
Si una persona no es responsable de sus actos y tiene derechos ilimitados para hacer lo que quiere, ¿en qué se convierte de forma lógica? En un tirano. Es lo que les ocurre a los niños pequeños. Un niño de cinco años no entiende qué implica la responsabilidad, por eso acude a la violencia y conductas antisociales continuamente. Si tal comportamiento se le permite, lo único que hacen los padres es convertirlo en un sociópata. Solo los niños y el Gobierno recurren siempre a la violencia como forma habitual de interaccionar con la sociedad. Una sociedad así, no está madura.
El hombre medio desconoce que todo hombre se mueve por incentivos, no por vocaciones. La vocación del buen político es "servir a la gente" según la opinión popular. Pero los incentivos para dedicarse a la política son el beneficio personal. Incluso el que por vocación se dedica a la política no puede triunfar, ya que el corporativismo del sector y la búsqueda de intereses personales lo expulsan. El buen político, el que triunfa, es porque sabe negociar bien con relación a los intereses de su partido y/o Gobierno. Eso no tiene nada que ver con buscar fines humanistas para la sociedad. Los fines humanistas no son más que un engaño más para conseguir metas personales. ¿Se acuerda de las promesas de Zapatero? Ha hecho todo lo contrario a lo que prometió. Y no dude que en las elecciones de mayo una avalancha de ciudadanos votará a los socialistas.
La fe del ciudadano en el político se debe a la falacia de Hobbes o del Leviatán: el hombre es brutal y destructivo por naturaleza, por tanto, ha de existir uno de esos seres brutales y destructivos que lo coordine todo haciendo mejor a la sociedad. Tal invocación a la autoridad coercitiva no es más que un ensalzamiento mitificado del "buen gobernante" que solo existe en la imaginación de quien lo propugna.
¿Por qué los políticos son corruptos, ineficientes y mentirosos? Porque les resulta gratis. No tienen controles. No hay restricciones a sus acciones ni puede haberlas jamás porque ellos poseen el Poder. La única solución es limitar la fuerza de los medios políticos, ya sean sindicatos, patronal, funcionarios y evidentemente el propio Gobierno. El mayor incentivo para el crimen es la política, especialmente con un Gobierno Omnipotente.

lunes, 26 de octubre de 2009

Envilecimiento de la moneda

Por Juan José Mora Villalón


Uno de los fenómenos económicos que más atención suele recibir por parte de la prensa es el de la inflación. Aunque suele presentarse muchas veces como uno de los precios que inevitablemente hay que pagar por el desarrollo económico lo cierto es que su historia es bastante antigua. Así, ya en época del emperador Nerón se tiene constancia de su existencia.
Para hacer frente a los crecientes gastos del ejército y la administración pública, Nerón decidió alterar el contenido del denario y el áureo. Así, en el año 64 fijó el contenido de plata del denario en 3,4 gramos, frente a los 3,90 que tenía anteriormente, y el contenido del áureo bajó de 8 gramos de oro a 7,3. En lugar de financiar el aumento del gasto con un aumento de impuestos, se optó por envilecer la moneda, lo que en el fondo no deja de ser un impuesto indirecto a la moneda.

Se pudo observar cómo los precios de los bienes subieron tras dicho envilecimiento, y que irónicamente, la recaudación no aumentó especialmente. Esto fue debido a que los ciudadanos romanos prefirieron atesorar las monedas antiguas, al tener un contenido en metales preciosos superior, realizando sus pagos en las nuevas, incluidos, lógicamente, los impuestos. Este proceso de envilecimiento de la moneda fue continuando a lo largo del tiempo, y en el siglo III, el denario apenas tenía un 2% de la plata original, lo que se reflejó en los precios, que experimentaron una subida del 15.000% durante dicho siglo, llegando a pagarse parte del salario de los legionarios en especie precisamente por el poco valor de la moneda.

Ver el artículo completo aquí: http://juandemariana.org/comentario/4111/alteracion/moneda/

*Envilecimiento: Depreciación de un moneda, o reducción del valor de un producto financiero.


En este artículo Juan José pone ejemplos de porque con el envilecimiento de la moneda se dispara la inflación, de ahí que los austriacos quieran volver al patrón oro.
saludos

miércoles, 16 de septiembre de 2009

Quinto Boletín de Coyuntura Económica del IJM.

Boletín completo: http://www.juandemariana.org/pdf/090914-tercer-trimestre-2008.pdf

Conclusiones del Boletín

A lo largo de todo el boletín hemos tratado de mostrar que la estrategia financiera de endeudarse a corto plazo e invertir a largo ha sido la principal causante de las actuales fluctuaciones económicas. Los agentes económicos van empeorando su liquidez y, con este empeoramiento, distorsionan la estructura productiva de la economía, forzando una necesidad de reconversión que lleva a la quiebra a los agentes más ilíquidos. En esta crisis, la iliquidez se concentraba sobre todo en el sector financiero, que se ha visto sometido tanto a una creciente sequedad del crédito a corto plazo que le permitiera refinanciar sus deudas como a un aumento de los impagos que han minado su solvencia. Ante la más que cierta posibilidad de que grandes partes del sistema financiero quebraran, los gobiernos y los bancos centrales de todo el mundo iniciaron una frenética escalada en sus intervenciones, consistente en recapitalizar la banca y extender tanto crédito como fuera posible. Ninguna medida ha logrado evitar la crisis, ya que su origen no se encuentra ni en una caída de la demanda ni en una súbita contracción de la oferta monetaria. Estos dos fenómenos en los que tanto enfatizan keynesianos y monetaristas no son más que una consecuencia de las malas inversiones previas que se produjeron en la economía y de la necesidad de corregirlas. De ahí que los agentes económicos hayan comenzado a construir sus posiciones de liquidez y de solvencia –enajenando a descuento las inversiones menos rentables para amortizar su deuda y permitir que éstas se recoloquen en otras partes de la estructura productiva– pese a la limitada recapitalización pública y al crédito barato ofrecido por los bancos centrales. Mientras los agentes no se consideren lo suficientemente solventes y desapalancados y mientras los precios relativos no se hayan ajustado para volver a generar oportunidades de ganancia, resulta ilusorio pensar que tomarán crédito para volver a endeudar, por muy barato que se lo ofrezcan. La intervención de gobiernos y bancos centrales podría haber tenido su sentido para lograr una especie de reestructuración ordenada de las malas inversiones, esto es, para tratar de contener una fuga hacia la liquidez y la calidad de los activos que forzara una liquidación forzosa y a pérdidas de los mismos. Pero lo que se ha hecho dista bastante de haber inyectado transitoriamente liquidez en el sistema. Los gobiernos han tendido a recapitalizar de manera indiscriminada a las entidades con problemas, sin preguntarse por la calidad de los activos con los que contaban, y los bancos centrales no han podido evitar la tentación de invertir a largo plazo los fondos que les entregaban los bancos comerciales a corto plazo. Por este motivo, no sólo se ha producido un inexorable estancamiento económico, en el que el hundimiento de la demanda de crédito no ha ido ligado a una reestructuración lo suficientemente rápida de la economía, sino que los riesgos siguen sin despejarse del horizonte. 112 | P á g i n a Por un lado, las masivas emisiones de deuda pública necesarias para financiar el rescate bancario han agravado las consecuencias de la restricción crediticia, al dejar sin fondos prestables a los demandantes marginales de crédito. Aunque estos programas no ponen en jaque la solvencia de la mayoría de Estados (aunque sí de algunos, como sucede con Islandia) sí dificultan el acceso al crédito por parte de una parte de la economía real (justo lo contrario del lema con el que se vendió a la ciudadanía), lo que al final termina traduciéndose en cotosos planes públicos de estímulo de la demanda que sí pueden afectar a la solvencia de muchos Estados, generando un claro problema de inflación. Por otro, la inversión a largo plazo de los saldos de tesorería que la banca comercial ha atesorado en los bancos centrales supone un incremento de las tensiones inflacionistas bastante considerable. No tanto porque haya aumentado de alguna manera la “oferta monetaria”, sino por el mayor descalce que han ido asumiendo los bancos centrales y muy especialmente la Reserva Federal. Así pues, aunque las fuerzas deflacionistas derivadas de la contracción crediticia y el proceso de desapalancamiento continúen su curso, lo cierto es que se empiezan a atinar riesgos inflacionistas en el horizonte. En su conjunto, las Administraciones Públicas se han visto desbordadas por los acontecimientos, tanto por carecer de una buena teoría económica que les ayude a comprender las consecuencias de sus decisiones –la teoría austriaca del ciclo económico– como por un posible desinterés en tomar medidas efectivas que acarreen un elevado coste político. El problema es que con ello sólo han retrasado el proceso de ajuste, favorecido el consumo de capital y colocado en serio peligro a sus monedas nacionales. Ni mucho menos cabe tildar de exitosa y afortunada su gestión de la crisis: ni cuando se estaba inflando el crédito ni cuando finalmente se ha contraído. Durante la fase de expansión crediticia deberían haberse preocupado por subir los tipos de interés para enfriar la burbuja y evitar que prosiguiera el descalce de plazos. Durante los inicios de la crisis deberían haber adoptado energéticas políticas fiscales –consistentes en reducir impuestos y gasto público– y estructurales –liberalización de los mercados. Y, por último, tras la quiebra de Lehman y el pánico financiero generado, deberían haber dado tanto peso como fuera posible a la concreción de soluciones de mercado y sólo de manera residual haber proporcionado liquidez contra activos muy concretos y de calidad (tanto por lo que respecta a los planes de rescate como a los bancos centrales). Ninguna de estas cosas se hizo en su momento y la crisis no ha dejado de degenerar hasta que se ha acercado a un cierto fondo que, no obstante, las políticas de expansión del gasto público desatadas en 2009 podrían seguir agravando. Políticos y economistas deberían aprender que sus políticas económicas sólo atacan algunos síntomas de la crisis a un coste demasiado elevado. Mientras no asimilen este extremo, la población seguirá padeciendo su incompetencia.
Saludos

viernes, 5 de junio de 2009

Recomiendo la lectura de este artículo

¿Es el bajo consumo culpable de demorar la salida de la crisis?
Juan José Mora Villalón
Con motivo de la actual crisis económica, la palabra consumo parece haberse puesto de moda, especialmente entre determinados políticos y periodistas. Muchos de ellos afirman que la crisis económica actualmente existente ha provocado un retraimiento del consumo, y hasta que éste no se incremente no se podrá salir de la crisis. Básicamente vienen a decir que, puesto que el consumidor dedica una menor parte de su renta a consumir, las ventas de las empresas bajan, éstas tienen que reducir costes, despidiendo a parte de sus empleados, por lo que la crisis empeora aún más, detrayéndose aún más el consumo, con lo que nos encontraríamos ante un círculo vicioso.
Podeis leerlo completo aqui: http://www.juandemariana.org/comentario/3713/consumo/culpable/demorar/salida/crisis/
saludos

viernes, 17 de abril de 2009

Un ejemplo de lo que hace los bancos con nuestro dinero

Imaginad que un amigo me presta 1000 euros a un año. Yo, en lugar de tener el dinero parado, decido prestárselos a un empresario de mi barrio a 10 años. Aquí ya surge un problema de descalce de plazos: me he endeudado a un año y lo estoy prestando a 10. Pero ahora imaginemos que yo pienso o calculo que ese empresario al que le he prestado 1000 euros a 10 años no me pedirá cada año que le desembolse más de 100 euros. Por tanto, ¿por qué voy a tener 900 euros parados? Así, busco a nueve empresarios más que piense que se van a comportar como el anterior (es decir, que les voy a prestar 1000 euros pero sólo me pedirán anualmente el desembolso de 100). Por tanto, he concedido préstamos por 10000 euros pero sólo cuento con unas reservas de 1000. Por tanto, mi multiplicador ¿bancario? es de 10. Cuando termine el primer año, le pediré a mi amigo que me vuelva a prestar otros 1000 euros por otro año. Si mis cálculos son acertados y los empresarios no me piden más de 100 euros cada año, ni siquiera caeré en suspensión de pagos.

Pues bien, ¿realmente estoy creando dinero de la nada? ¿O simplemente estoy asumiendo unas deudas que no puedo asumir a la vista? Los bancos funcionan así con una salvedad: los empresarios a los que les he prestado el dinero a su vez me lo vuelven a prestar por el importe que no han dispuesto (esto es, los empresarios redepositan en el sistema bancario el dinero que se les ha prestado). Pero esto sólo sirve como alivio para las presiones de retirada de dinero de los bancos, no cambia la naturaleza de la operación.

Así, un banco calcula que las retiradas de depósitos que experimentarán cada día serán iguales a las entradas de caja que tendrán. Por eso restringen el crédito en momentos de tensión crediticia: si no prestan más dinero, paralizan las nuevas salidas de dinero y se quedan sólo con las entradas (repago de préstamos o captación de nuevos depósitos).

Pero no crean nuevo dinero, sólo ponen en circulación los saldos no dispuestos por sus depositantes (en el ejemplo anterior, yo prestaba el dinero cuyo reembolso no me reclamaban los empresarios a los que se lo había prestado).

Otra cosa es que esto sea sostenible. La gente no mantiene saldos de liquidez porque renuncie a utilizar esos fondos (y por tanto que puedan inmovilizarse a largo plazo) sino porque quiere tenerlos inmediatamente disponibles para cuando quiera. Dicho de otra manera, el ciclo austriaco demuestra que si yo les presto a los empresarios ese dinero: a) a medio plazo los empresarios comenzarán a reclamar el desembolso de más de 100 euros al año y b) mi amigo dejará de renovarme el préstamo anual antes de que terminen los 10 años.
http://www.juandemariana.org/comentario/3504/g20/persecucion/paraisos/fiscales/
saludos

domingo, 15 de febrero de 2009

Aprendamos de China

El gran error de las economías occidentales
se ha basado en que el crecimiento de la economía es debido al consumo, cuanto más consumo más crecimiento. No solo se consume lo que se tiene, haciendo una tasa de ahorro nula, sino que se ha consumido muchísimo más de lo que no se tiene, ejemplo, compras masivas de viviendas por parte de la población durante estos años, lo que ha creado una tasa muy negativa y endeudamiento excesivo que ha llevado a esta crisis.Osea que se ha hipotecado el crecimiento sano de 25 años en 10 años. Hasta que no se vaya quitando la deuda y esto tardará muchos años, no saldremos de la crisis.

La compra de activos tóxicos por parte de los gobiernos solo es una forma de trasladar la deuda de las empresas a los Estados, pero la deuda sigue estando ahí, no se ha quitado, es por tanto, que eso no soluciona la crisis, Simplemente se traslada y se diluye entre la parte que tiene gran deuda (empresas) a la que tenía gran liquidez (Estado).(*1)

Si se produjera un efecto riqueza la deuda se iría reducciendo en gran medida, que es el análisis donde han fracasado rotundamente todos los bancos al dar créditos porque esperaban que la riqueza seguiría por muchos años más, pero ocurre todo lo contrario que el efecto pobreza y recesión ha venido con fuerza, provocando un grave deterioro en que la deuda se vuelve en impagada y se crea un activo tóxico.

Deberían de haberse fijado en basarse en un crecimiento basado en el ahorro, tendría la economía mucha más solvencia.

Son las ambiciones de los gobernantes y su nula comprensión de la economía la que ha producido esta grave crisis, ellos observaban que el consumo produce grandes ingresos de dinero vía impuestos y han llegado a dominar a los bancos centrales (que deberían ser independientes de los gobernantes) para que produjeran el gran consumo teniendo el precio del dinero regalado a muy baja tasa de tipos de interés durante demasiado tiempo prolongado, es lo que ha creado que el consumo se disparara insosteniblemente vía endeudamiento con tasas de ahorro negativas como nunca se habían visto antes. Fueron los bancos los intermediadores de que este proceso se produjera y se trasladó a la economía civil mediante la construcción.

Los gobernantes siguen haciendo una política de consumo y se basan su arreglo de la economía en ello, quieren que los bancos sigan dando créditos, es lo que han estado acostumbrados muchos años, y no se dan cuenta que la deuda lo que tiene que hacer es reducirse, no producir más deuda.

Desde que empezó la crisis se ha reducido la deuda en el 12%, niveles todavía muy escasos para que se produzca una estabilidad económica, ya que esta crisis empezó con unas tasas como nunca se habían conocido antes.

La ambición de tantos poderosos han llevado al desastre económico actual.

Debemos copiar de la economía China donde alli las deudas son casi inexistentes. Lo Chinos le tienen pánico a endeudarse y sus tasas de ahorro superan el 50% de sus ingresos anuales. Pero también sus gobernantes municipales odian las deudas y son muy pocos los que tiene déficit.
Se ha sustituido la reduccíon de las exportaciones por un incremento de la demanda interna entre un 5 a 6% y esperan crecer entorno al 8%.
China tirará de la economía mundial en los próximos 20 años.

Saludos
(*1) Veasé los errores que las autoridades políticas de Japón( que nosotros estamos copiando)cometieron a finales de los años 80 y princios de los 90 y las consecuencias en este artículo:
http://www.juandemariana.org/comentario/3097/leccion/japon/

sábado, 9 de agosto de 2008

Camino hacia la independencia financiera

A continuación dejaré un resumen de la Sociedad de Propietarios que pretende ser una alternativa al hipertrofiado Estado de Bienestar http://www.juandemariana.org/pdf/061116 … tarios.pdf

Segun Abraham Maslow, los individuos anhelan una búsqueda continua de superación, lo que simplificaríamos como la escalada de una montaña. Cada vez que alcanzamos y superamos un escollo, nos asentamos sobre ese nivel y, cuando lo tenemos bajo nuestro control, nos enfrentamos a la siguiente dificultad. Maslow lo expresaría gráficamente a través de una pirámide, la cual refleja dos ideas fundamentales: la superación y consolidación de los distintos niveles de necesidades y la jerarquía que existe entre estos. En palabras del propio autor, los niveles o etapas quedarían explicados como sigue: "existen al menos cinco tipos de fines, que podemos llamar necesidades básicas. Brevemente, estas son las fisiológicas, de seguridad, relación, estima y autorrealización".


La importancia de estas conclusiones es vital si tenemos en cuenta que en la actualidad, en los países occidentales, las necesidades más básicas, las fisiológicas (alimento, vestido, salud o cobijo), están en general superadas y totalmente asimiladas, y las personas buscan alcanzar y quemar etapas más elevadas. Emergen con mucha más fuerza necesidades de seguridad, como la protección física y económica frente a cualquier contratiempo, que, pese a que por lo general también están bastante asimiladas, pueden llegar a resentirse notablemente en momentos de crisis política, económica y social .En el terreno del afecto y de las relaciones sociales, los individuos se suelen quejar por la dificultad de compatibilizar el trabajo con la familia y el cuidado de los hijos, o la disponibilidad de cada vez menos tiempo de ocio. En cuanto al reconocimiento o a la falta de "autorrealización", muchos son los individuos que se hallan afligidos por la arbitrariedad directiva o la falta de desarrollo personal en trabajos que estiman alienantes.

Lo que se trata es de reforzar el abastecimiento de recursos financieros en el hogar para lograr independencia y seguridad financieras sólidas, gracias a las cuales no deberemos estar al amparo de terceras personas.
La seguridad económica no debe confundirse con disponer de una única renta del trabajo constante, proveniente de un empleador exclusivo, ya sea una empresa privada o el estado (seguridad laboral). Hablamos de acumular e invertir en el tiempo (cuanto antes, mejor) para obtener en el futuro rentas patrimoniales (independientes) que nos produzcan una mayor autonomía económica y de decisión. Si estamos supeditados o atados al sueldo de un único empleador, conminados por el temor a la quiebra de la Seguridad Social en un futuro no muy lejano, si peligran nuestras pensiones, los servicios públicos cada vez son más deficientes y hemos de procurárnoslos de manera alternativa, si no estamos desarrollando una actividad laboral que nos satisfaga y nos motive emocional y profesionalmente, estaremos siendo una estafa para nosotros mismos y la empresa para la que trabajamos; si la vida familiar se resiente por falta de tiempo, o por falta de reconocimiento en nuestro trabajo, o por falta de dinero, nuestra satisfacción personal y del hogar será nula.


La socialdemocracia o el estado de bienestar ha resultado ser un verdadero fracaso en su intento de proveer cualquiera de las necesidades que se hallan en los escalafones más altos que nos explica Maslow. Es más, el Estado no es una empresa que esté dando mal un servicio a unos ingenuos consumidores que lo sufragan y deciden prescindir de éste por su falta de capacidad. Del Estado no existe forma de huir. El Estado es un ente irresponsable que no rinde cuentas ante los contribuyentes, como lo haría una empresa. El Estado existe, sobre todo, para justificarse a sí mismo; y qué mejor que los presupuestos públicos, obtenidos mediante la coacción, para alcanzar tal fin.

Además la actuación reguladora e intervencionista en la economía de los poderes públicos genera efectos demoledores sobre la capacidad creativa y empresarial de los individuos, tanto de empleadores como trabajadores por cuenta ajena o propia (autónomos). Las peor paradas acaban siendo las clases medias, y más aún, los trabajadores por cuenta ajena, que disponen de poca o nula capacidad material para poder escapar de las garras recaudadoras de las administraciones públicas ni, si fuera su intención, para sortear los obstáculos que existen para la creación empresarial.Como muestra algunos casos flagrantes en que el Estado carga sus tintas contra la clase media. La progresividad del IRPF, que supone un freno a la movilidad social de los ciudadanos, y penaliza a las familias en las que sólo trabaja un miembro. Los elevados tipos marginales, en algunas regiones o ciudades españolas, son especialmente gravosos para unos salarios medios que, si bien son aparentemente superiores, se enfrentan a unos niveles de vida mucho más caros. El terrible sistema impositivo español sobre le patrimonio, sucesiones y donaciones, ganancias patrimoniales o rentas del capital convierte a España en uno de los sistemas más opresivos de la OCDE.

En cuanto a la deficiencia de los servicios que asume el Estado y las correspondientes necesidades que pretende cubrir, se hace especial hincapié en el asunto de las pensiones. Las pensiones tienen una trascendencia enorme en el contenido del informe por una doble vía. En primer lugar, la constatación de la estafa que suponen y el débil hilo que sustenta este entramado piramidal, y, por otro lado, su relación con el propio tema del informe:como medio de obtener rentas vitalicias no dependientes del trabajo. El sistema de reparto está abocado a la quiebra como consecuencia del envejecimiento de la población, así como se recurre a la misma regulación mercantil (23.2 LOCM:) para poner sobre la mesa la propia naturaleza próxima a la estafa que representa el sistema de pensiones: "se prohíbe proponer la obtención de adhesiones o inscripciones con la esperanza de obtener un beneficio económico relacionado con la progresión geométrica del número de personas reclutadas o inscritas.

La Sociedad de Propietarios consiste en que el individuo constituye su patrimonio ahorrando e inviertiendo en activos, es un mecanismo ideal para que, por medio de activos reales (viviendas, locales, garajes…) o financieros (acciones, fondos de inversión u obligaciones), el individuo pueda obtener rentas vitalicias adicionales incluso superiores a la máxima aportada por el sistema de pensiones actual".


Con el, se pretende dar más autonomía, responsabilidad y libertad al individuo con el fin de que éste pueda ir satisfaciendo sus necesidades crecientes sin verse sometido a todas las cortapisas que hoy padece, como la dependencia financiera de un único sueldo, las trabas burocráticas al libre desarrollo de la creatividad individual, el padecimiento de un sistema público de pensiones abocado al desastre, o de un ineludible sistema educativo que conduce a los jóvenes a una miasma colectivista.

A pesar de la fuerte intervención estatal, las sociedades occidentales han sido capaces de llevar la creación capitalista a tal extremo que, hoy día, hasta los más recalcitrantes sentirían vergüenza si negaran cuáles son los triunfos obtenidos por el entramado empresarial y social: La gran y variada oferta en el mercado de bienes es arrolladoramente abundante; estos cada vez son más innovadores y relativamente más baratos con relación a los salarios. Como trabajadores, las condiciones laborales mejoran sustancialmente en aquellos países donde se deja al mercado actuar con más libertad: la productividad del trabajador aumenta, lo hacen los salarios, los trabajos son más cualificados en detrimento de los manuales, en el largo plazo se reduce la jornada laboral, aumenta el ocio... Especialmente visible esta drástica mejora en aquellos grupos humanos que emigran a los países más desarrollados. Existe un tercer punto reseñable sobre la forma en que se benefician los individuos del capitalismo, y que nos engancha con la mencionada cultura financiera: la participación de la ganancia capitalista, es decir, de la creación empresarial y del éxito que estas compañías puedan alcanzar en el desarrollo de su actividad económica, por parte de la población general. Este último punto es el que menos ampliamente está comprendido por los componentes de la sociedad e, incluso, por aquellos que defienden las bondades del capitalismo. En definitiva, tres figuras "muy humanas" son las grandes beneficiadas: el consumidor, el empleado y el accionista (entiéndase esto último de una manera amplia).

La cultura e inteligencia financieras son vitales si se tiene la ambición de obtener mayor independencia, seguridad o libertad económica. Estas habilidades adquiridas capacitan a los hombres para poder prescindir de forma creciente de la intervención de agentes externos para su propia subsistencia o mejora de bienestar, lo que se consigue por medio de la continua acumulación de patrimonio y la generación de rentas pasivas del capital invertido.Una actitud financiera se estima más inteligente cuando se analizan los objetivos a medio y largo plazo que se quieren fijar para un proyecto y se comienza a predisponer la mente hacia su obtención. Si deseamos una seguridad económica no atada a un único salario, si deseamos retirarnos a una edad más temprana que la que nos fijan los estados, si anhelamos desarrollar actividades profesionales que nos satisfagan o emprender nuevas aventuras empresariales, si queremos más tiempo para pasar con nuestra familia, si buscamos la mejor educación para los hijos, etc., seguramente debamos acometer cambios en nuestras vidas, en cómo llevamos nuestras finanzas familiares.

Grosso modo, se recomienda realizar un análisis de la situación económica presente para poder establecer metas más realistas a medio/largo plazo. Cuál es el punto de partida: fuente de obtención de nuestros recursos, aplicación de los mismos. Si ya sabemos "qué queremos ser" y dónde estamos, se dará comienzo a un plan o presupuesto financiero en el que se pongan hitos, metas y evolución del mismo, se estudiarán las expectativas de ingresos y gastos futuros, etc. Esta planificación debe realizarse paso a paso y de forma realista.

1.Cortar las deudas

En primer lugar, hay que contar con una fuente de ingresos y un control de gastos que nos permitan llegar sin dificultades a fin de mes (sueldo por cuenta ajena, propia, en la mayoría de los casos). Las deudas prescindibles, si las hubiere, se deberán suprimir.
Pero siguamos por donde ibamos, no tendría ninguna lógica retirar una porción de lo recursos percibidos para ahorrarlos e invertirlos a un 7% anual en la Bolsa cuando existen aún deudas pendientes, por ejemplo, derivadas del abuso de una tarjeta de crédito revolvente con la que se aplaza el pago de las compras a una tasa de interés anual del 16%. Como se observa, la tasa pagada por el crédito es muy superior a la devengada.

Comienza el ahorro

De manera que cuando hayan desaparecido las deudas más banales, el siguiente paso es empezar un plan regular de ahorro. El plan de ahorro se diferencia claramente de los simples ahorros familiares que son resultado de lo que "nos sobra este mes de nuestro sueldo". Debe existir una planificación de gastos, previsión de ingresos y seguimiento del presupuesto. Este dinero ahorrado, sin embargo, debe cumplir la condición de que esté libre de obligaciones (alimento, cobijo, etc.).

Ya se que me direis que como vamos ahorrar si apena llegamos a fin de mes pero sabeis ¿quien es el principal culpable de nuestra falta de ahorro? las Administraciones Públicas y nuestra baja formación financiera. Si como lo estas escuchando,hoy dia mas del 40% de las rentas de los trabajadores se lo lleva las numerosas Administraciones públicas que hace un despilfarro de gasto brutal y por tanto la capacidad de ahorro se ha visto reducida muy drasticamente por las politicas sociales de los partidos intervencionistas que se sufragan de subidas de impuestos,que sirva un dato como ejemplo en 1981 un español medio pagaba un 13,81% de impuestos en 2007 pagamos un 37,5% ¿ como quieren que ahorremos? la verdad es que los politicos no quiere que ahorremos, pues quieren que hagamos valer nuestro progreso de sus nefastas politicas electorales, cada vez que escucho mas gasto publico y mas politicas sociales recordad que pagaremos mas impuesto las clases medias. Dejarme deciros que la mejor politica social es menos intervencionismo, menos gasto publico, menos impuestos, en definitiva menos Papa Estado.Y lo curioso es que el sistema actual lo sustenta la clase media y media-alta pues los altos patrimonios pagan menos impuestos pues a ellos los politicos le han concedido el privilegio de pagar un 1% solo por las ganancias de patrimoniales ( Con las sicavs: que curioso que Emilio Botin y Amancio Ortega page menos impuestos que un trabajador medio)mientras nosotros hasta 2006 pagabamos un 15% y el Gobierno de Presidente Zapatero nos subio al 18% en 2007 dando otro gran golpe los poquitos ahorros de las clases medias y no siendo descartable que en un futuro lo suban al 25% lo que haria de todo inviable el ahorro e inversión para nuestra desgracia.)


La magia de la capitalización compuesta gravita en su capacidad de multiplicar el capital en progresión geométrica. España, desde su integración en la Unión Europea en 1986 hasta 2005, ha conseguido una revalorización media anual del 16,4% en la Bolsa de Madrid. La inflación media durante esos años fue del 5,3%. Un fondo de inversión que replicara esta tendencia habría obtenido, en términos reales, una remuneración del 11,4%. (Estos porcentajes son similares, en algunos casos algo inferiores, en los países avanzados). Si nos detenemos a emplear la fórmula que calcula el valor final de una renta (compuesta) constante (C) a un tipo de interés real fijo (i) durante n años [C.((1 + i)n – 1) / i], observaremos que con el paso del tiempo (n) las ganancias son muy superiores a las que se derivarían de una progresión lineal (una línea recta). Esto se debe a que si nosotros realizamos una aportación anual de 1 euro en un fondo de inversión con una revalorización media del 10% nominal durante varios años, estaremos acumulando las ganancias cada año y estas se sumarán a las propias aportaciones periódicas. Si yo aporto ese euro el primer año, al final del mismo obtendré 1,1 euros; este monto se suma al siguiente euro que invierto, teniendo a principios del segundo año, 2,1 euros. Al final de dicho periodo, dispondré de lo mismo más el 10% de dicha cantidad. En definitiva, se trata de una progresión geométrica que presenta una expresión como la que vemos más arriba.

Esto nos revela otra gran máxima. Cuanto antes comencemos mejor. Aparte de por una cuestión de actitud –los hábitos se adquieren mejor cuando somos jóvenes–
porque este aspecto resulta clave si queremos disponer de rentas pasivas cuantiosas e incluso a edades tempranas. La obtención de rentas vitalicias, aquellas que se generan de forma autónoma, es el gran acicate de la sociedad de propietarios.

La inversion en bolsa y a largo plazo la historia ha demostrado es el lugar mas lucrativo para tener el dinero y con mayor rentabilidad.
Un ejemplo mire este gráfico nos muestra 75 años de Inversión en acciones (renta variable) , en bonos u obligaciones (renta fija) y en mercado monetario, frente a la evolución de los precios (la inflación)hasta el año 2000:




Demuestra que la renta variable ha tenido, a largo plazo, un crecimiento superior al resto de activos. Con una línea de ascensión estable a largo plazo. Y si te fijas con detenimiento, verás que LOS CRACKs DEL 29 Y DEL 87 NO PARECEN MAS QUE GOTAS EN EL OCÉANO.
Si en 1925 hubiéramos invertido 1 dólar en el mercado monetario, ahora (abril de 2001) tendríamos 21 dólares. Si la misma inversión la hubiéramos hecho en renta fija tendríamos 48 dólares, y si hubiéramos invertido en renta variable ahora tendríamos 2.757 dólares. ¡UNA DIFERENCIA DEMASIADO IMPORTANTE PARA IGNORARLA!.

Para ilustrar las cuantías que nos puede ofrecer un escenario medio, ni demasiado optimista ni pesimista, vamos a simular qué podría alcanzar un trabajador que empiece con el hábito de ahorro e inversión a una edad temprana, a los 25 años, y que separe anualmente 6.000 euros (1 millón de pesetas) durante los siguientes 20 años con el fin de invertirlos. Si su inversión capitaliza a un 10% nominal (este porcentaje es algo inferior a la revalorización de la bolsa de Madrid de los últimos 20 años), dispondrá de un patrimonio de 57,3 millones de ptas. con 45 años, lo que, ajustado a un 3% de inflación anual promedio, se quedaría en unos 41 millones de las pesetas actuales.




Si a partir de los 45 años ya no pudiera o quisiera apartar más ahorro anual debido, por ejemplo, a responsabilidades familiares, esos 41 millones se convertirían, en los siguientes 10 años, capitalizados también al 10% nominal anual, en 148,5 millones de pesetas corrientes, que serían 80,7 millones de pesetas con un poder adquisitivo como el actual. Con ello, a partir de los 55 años de edad, este individuo podría empezar a percibir una renta pasiva de 5,6 millones en términos reales al año para su consumo, lo que se obtiene como rédito del 7% anual de todo su capital acumulado. Recordemos que este ejemplo está realizado con una hipótesis realista–conservadora de un 10% nominal de rendimiento anual de las inversiones. Sin necesidad de gran especialización. ( si usted se especializa con mas formacion financiera esas rentabilidades se apreciarian considerablemente)

Si los impuestos y las regulaciones no fueran tan gravosos, disminuirían las trabas a la creatividad individual, podríamos mejorar socialmente con más facilidad, disfrutaríamos de más ahorro nacional, más productividad y crecimiento económico y empresarial, lo que redundaría en beneficio de los individuos, ya sea como empresarios, empleados, accionistas o inversionistas y consumidores.Es por ello que incluyo un número de propuestas de reforma que sin ánimo de ser exhaustivo incluirían:

1.Eliminación de los requerimientos y regulaciones incapacitantes (licencias, permisos, informes asignados a burócratas con claro sesgo anti-crecimiento como los estudios obligatorios de impacto medioambiente, prohibiciones y monopolios...) en la puesta en marcha y funcionamiento de empresas y procesos productivos.

Y es que la legislación, además de prolija, puede ser caprichosa hasta llegar a hacer prácticamente imposible la producción en un determinado sector. Además, los distintos gravámenes por actividad económica condicionan los sectores en que los individuos comienzan a desarrollar su actividad. El estudio de la normativa o el asesoramiento de los expertos cuesta tiempo y dinero (proporcionalmente más para las empresas pequeñas que no pueden diluir el coste entre un gran volumen de producción).

2.Reforma del IRPF eliminando los tramos que desincentivan la movilidad social, dejando un único tipo de en torno al 12%, fijando un mínimo exento.

3.Eliminación del impuesto a las ganancias patrimoniales generadas en más de un año en su totalidad o, al menos, la completa exención del mismo en caso de que las compras de activos superen a las ventas del periodo. De esta forma, se homogeneizaría el tratamiento del que gozan las herramientas de inversión de los grandes patrimonios –sicavs– o los propios fondos de inversión colectiva pudiendo ser el pequeño accionista el que se beneficiara de formar su propia cartera pudiendo ahorrar hasta un 2,5% en comisiones.

4.Eliminación del Impuesto sobres Sucesiones y Donaciones (el ISD) entre familiares directos

5.Eliminación del Impuesto sobre el Patrimonio o al menos exención del 100% de ambos impuestos para los casos en que la base imponible sea inferior a los 2 millones de euros.

Por una parte, si bien es cierto que la Bolsa de valores, los inmuebles y otros instrumentos de inversión están sujetos a los vaivenes del mercado, el hecho de periodificar sistemáticamente la inversión durante un número grande de años amortigua dichos vaivenes –se compra barato, caro y normal– quedando como resultado final de la revalorización el crecimiento real de la economía puesto de manifiesto a través de los activos y rendimientos de las empresas. Por otro lado, criticar lo azaroso del crecimiento capitalista para defender el sistema público de pensiones o servicios sociales es ignorar que toda la financiación de estos últimos procede de aquel. Si la economía llegase a entrar en dicha grave recesión de larga duración, el sistema público se enfrentaría a un número muy elevado de desempleados y pensionistas sin la suficiente recaudación fiscal y con su capacidad de endeudamiento agotada. No se trata pues de elegir entre crecimiento económico o redistribución, sino en decidir si hacemos posible que florezca el primero o seguimos poniéndole cortapisas.

Tampoco es cierto que este sistema de inversion sea bueno tan sólo para las clases medias, pero perjudicial para los más menesterosos. Este comportamiento financiero extendido a una buena parte de la población, correspondiente con la clase media y alta (un 60 o 70%), beneficiará a aquellos colectivos que aún no están en disposición de apartar montos cercanos a los 6.000 o 12.000 euros por familia y año. Los hábitos de ahorro, eliminación de gastos más triviales y de planificación y fijación de objetivos de las finanzas personales serán de gran ayuda para que, aun no llegando a una renta vitalicia muy elevada, su nivel de independencia sí se vea acrecentado con las inversiones realizadas. Asimismo, un incremento en la inversión de las familias medias implica más capital privado en la economía, lo que unido a la eliminación de barreras legislativas que debilitan la creación de empresas y contratación de nuevos empleados, así como la disminución o eliminación de impuestos que penalizan el ahorro familiar y las rentas del trabajo, elevarán la renta procedente del trabajo también para aquellos con ingresos más bajos, por un lado, por mejoras salariales y por menos voracidad impositiva. En la misma o siguiente generación, estos podrían sumarse plenamente al carro de este sistema de inversion.
En este sistema se defiende una redefinición del ámbito legítimo de actuación del estado de bienestar al plantearse la problemática de los desamparados (aspecto que siempre es motivo de ansiedades entre la gran mayoría de la población). Es aquí entra en juego el principio de subsidiariedad del Estado. Tal esfera de actuación quedaría pues circunscrita a aquellos casos de incapacidad que, fruto del azar o la mala suerte, no queden totalmente cubiertos por el propio trabajo del ciudadano o la acumulación de capital (apoyo familiar, herencia, inversiones anteriores, etc).

jueves, 17 de abril de 2008

Estudio del ultimo trimestre de 2007 sobre la crisis financiera

El último trimestre de 2007 ha mostrado que lo que parecía una crisis financiera se materializa en la economía real a traves de una seria restriccion del credito pese a las rebajas de tipos de interés de la Reserva Federal. Las autoridades políticas, a la vista del fracaso de los rescates de los bancos centrales, preparan planes más ambiciosos e intervencionistas. No lograrán solucionar una crisis que será más larga e intensa que las correcciones que han tenido lugar en las últimas décadas.
Descargar el estudio en Pdf:
Fuente:http://www.juandemariana.org/pdf/080414cuartotrimestre2007.pdf

miércoles, 5 de marzo de 2008

El precio de la vivienda caerá entre un 20-40% en los próximos años en España

En este magnífico estudio del Instituto Juan de Mariana, vaticina para los próximos años una caída fuerte en el precio de la vivienda. El per medio es de 19,5 cuando ahora cotiza a un per de 32. Esta burbuja ha sido debido principalmente según el estudio a la bajada de tipos que se iniciaron en 1995 ( aparte de las restricciones de los mercados de alquileres y del suelo).
Aquí os dejo en formato pdf el estudio completo:http://www.juandemariana.org/pdf/080304burbuja.pdf

miércoles, 30 de enero de 2008

La bajada de los tipos de interés que acaba de practicar hoy la Reserva Federal de EEUU, constituye un nuevo error

Aqui os dejo un interesante INFORME ECONÓMICO DEL INSTITUTO JUAN DE MARIANA, que explica muy bien porque las bajadas de tipos es un error para el medio plazo y no es la solución a la crisis.Saludos

Web:http://www.juandemariana.org
Fuente:
http://www.juandemariana.org/pdf/080130error_fed.pdf