Yo como particular,no podré valorar bien el balance de una compañía,no podré ganar nunca a los mejores gestores.Por eso concluí que lo más razonable es delegar esa responsabilidad y destinar todo mi esfuerzo a buscarlos(fondos VALUE).Soy un enamorado del VALUE INVESTING, por eso tengo la mayoría de mi patrimonio bajo el criterio de inversión value.
Un estudio hecho en los países nórdicos , demostró que las personas que invierten en bolsa no son los que más dinero tienen, sino lo más inteligentes.
"Por extraño y paradójico que le parezca: La renta variable es el activo-a largo plazo-más rentable y menos arriesgado".Francisco García Paramés
La clave en el mundo de las inversiones está en la PACIENCIA, como decía un inversor value "Más vale hacerse rico despacio que pobre rápidamente" .
Todo llega para quien sabe esperar.Nunca te des por vencido, las grandes cosas llevan tiempo.
"Yo me fío más de cómo maneja la economía una familia que se juega el pan o un empresario, que se juega la ruina, que un grupo de señores que, cuando quiebran un país, se van a su casa, reciben seis cargos públicos o privados y se dedican a dar discursos."Daniel Lacalle
Los seres humanos observan que hoy en día las carreteras, los hospitales, las escuelas, el orden público, etc. etc., son proporcionados en gran (sino en exclusiva) medida por el estado, y como son muy necesarios, concluyen sin más análisis que el estado es también imprescindible. No se dan cuenta de que los recursos citados pueden producirse con mucha más calidad y de forma más eficiente, barata, y conforme con las cambiantes y variadas necesidades de cada persona, a travésdel orden espontáneo del mercado, la creatividad empresarial y la propiedad privada.Jesús Huerta de Soto
Comprar cuando la bolsa baja y vender cuando sube es difícil porque va en contra de la naturaleza humana: en los últimos 3.000 años, cuando el vecino de al lado salía corriendo o gritaba "fuego", ha resultado rentable salir corriendo también. De ahí que cuando la bolsa sube nos dan ganas de comprar, y cuando baja nos dan ganas de vender, por una simple cuestión de biología.
¿Pero es que no os dais cuenta que todas las injusticias y toda la corrupción proviene de lo "publico"?
sábado, 7 de noviembre de 2009
La autoestima o el amor a sí mismo
Parte III: Estudio sobre la adquisición , conservación y mantenimiento de riqueza
¿Cuántas cestas y cuántos huevos en cada cesta?
“No hay que poner todos los huevos en la misma cesta”. ¿Quién no ha escuchado este elemental principio de prudencia a la hora de invertir? La recomendación es muy buena, pero poco nos dice respecto a cuántas cestas es conveniente utilizar y cuántos huevos hemos de poner en cada cesta.
El multimillonario magnate del acero Andrew Carnegie recomendaba, para hacerse rico, “poner todos los huevos en la misma cesta y luego vigilarla día y noche”. Sin llegar a tales extremos, Warren Bufett desaconseja la diversificación si lo que se pretende es obtener rentabilidades sobresalientes. Cuanto más diversificas más te aproximas al promedio y el promedio no puede ser por definición sobresaliente. Así, suele decirse que quien utiliza esta forma de administrar el patrimonio, que trata de diversificar invirtiendo en todo y por todos lados, acaba teniendo más que una cartera de inversión un Arca de Noe con una pareja de cada especie.
Pero no todo es malo en la diversificación ni mucho menos. Una cartera de inversión adecuadamente diversificada evita que uno o dos fracasos particulares puedan dañar significativamente todo nuestro patrimonio. Además al suavizar el efecto de los vaivenes de empresas y sectores particulares acaba proporcionándonos mayor liquidez. Si necesitamos desinvertir una parte de nuestro patrimonio tendremos más opciones de evitar malvender por necesidad aquellos activos nuestros que en dicho momento estén infravalorados por el mercado.
¿Se nos plantea pues la cuestión de cómo conjugar ambos principios? El maestro Ben Graham nos dio la solución. Se trataría de incorporar el principio de calidad al de diversificación. O, dicho de otro modo, utilice varias cestas, pero fíjese bien en que las cestas son robustas, de excelente material y están muy bien vigiladas. Como decía Graham, diversificar en la lotería es ruinoso mientras que diversificar en la presumible excelencia es asegurar aún más la ganancia.
Tipos de inversores
Robert Kiyosaki plantea en su recomendable libro El cuadrante del flujo de dinero una clasificación de cómo son los inversores en función de su perfil de riesgo y su pericia inversora. En nuestro reciente estudio, Una Sociedad de Propietarios, abogamos por que las clases medias puedan alcanzar su independencia financiera de forma escalonada y sin grandes trastornos ni quebraderos de cabeza. Robert Kiyosaki es más radical.
Para Kiyosaki, hay cuatro cuadrantes desde los que se puede obtener un sustento económico: como empleados (E), autoempleados (A), dueños de negocios (D) y/o inversores (I). Esto, huelga decirlo, no tiene nada de radical. En cambio, su propuesta sobre cuáles son los cuadrantes estrella, aquellos en que debemos enfocarnos para obtener la libertad financiera, lo es algo más. Él habla de buscar con pasión y determinación los cuadrantes D e I. Y no le falta razón. Si somos realmente buenos manejándonos en estos dos cuadrantes, el flujo de ingresos tiene un potencial muy superior al que obtienen los empleados (A o E), aunque, al mismo tiempo, sean inversores (más modestos). Pese a todo, Kiyosaki nunca ha rehusado la necesidad de convertirse en E en los primeros pasos profesionales para adquirir el conocimiento de los negocios necesario con objeto de emprender aventuras más personales, ya sea creando un nuevo sistema de negocio, ya sea invirtiendo en empresas con buenos fundamentos. Hay que conocer el terreno sobre el que se pisa.
Con todo, nuestra propuesta de una sociedad de propietarios aspira a ser abrazada por buena parte de la clase media. Y hablando de perfiles de personas, cada uno con su formación, capacidades o compromisos, se torna más realista una alternativa que no suponga unos cambios muy traumáticos, con saltos al vacío sin red y metas difíciles de alcanzar para un gran sector de población.
Lo que sí es claro es que el fin de adquirir cotas de independencia financiera a partir de la planificación de objetivos y presupuestos, así como por las ventajas de la capitalización compuesta, no está reñido con ningún perfil inversor. En función del conocimiento o pericia de cada uno de ellos, las metas u objetivos podrán ser más elevados, pero, cualitativamente, los pequeños inversores (clase media) serán los principales beneficiarios de abrazar la sociedad de propietarios, más que nada, porque en la actualidad no se están favoreciendo, como socios-accionistas, de la enorme creación capitalista.
Robert Kiyosaki nos habla de varios tipos de inversores en función del nivel de sofisticación:
- Los meros ahorradores, que dejan su capital en cuentas corrientes, a plazo fijo o en algún fondo de inversión de baja revalorización y altos gastos de administración, ven cómo sus ahorros difícilmente consiguen mantener el ritmo de la inflación.
- Inversores conservadores: dentro del primer grupo de inversores por orden de asunción de riesgo, aparece esta clase de inversor no muy sofisticado, pero que ve acrecentar su aportación de rentas patrimoniales con el solo hecho de indiciar su capitalización, a través de un fondo de inversión, al IBEX (en torno a un 10% nominal anual), siempre que dicho fondo no tenga unas comisiones muy elevadas. Al mismo tiempo, invierten en las llamadas blue chips, se dejan asesorar por expertos, etc.
- Inversores más avanzados: superando los índices promedio en un par de puntos, aparecen inversores más sofisticados que analizan la evolución de los mercados, la legislación y cómo afecta a que determinados sectores empresariales florezcan o decaigan, o cómo ciertas medidas impositivas gravan sobre algunas formas de ahorro o inversión, qué valores tienen potencial de crecimiento, investigan los balances de las empresas y sus informes anuales, etc. Estos asumen algún riesgo superior, pero lo contrarrestan diversificando sus inversiones. Generalmente, consiguen tasas de revalorización más elevadas (a partir de un 12% nominal).
- Inversores exitosos: Los inversores exitosos alcanzan revalorizaciones del 18-25% en adelante. Son personas realmente conocedoras del mundo financiero y empresarial. Efectúan inversiones más agresivas que los anteriores; a veces, de elevado riesgo, aunque reservan sólo un porcentaje de su capital para este tipo de inversión y tienden a no superarlo. Se exponen muy poco fiscalmente, por lo que dominan muy bien las leyes tributarias y cómo afectan a las herramientas de inversión que utilizan. Generalmente, crean corporaciones o sociedades familiares en las que funden sus ganancias.
- Los socios capitalistas: por el contrario, estos son ya una “empresa” en sí misma, su labor fundamental es la búsqueda continua de oportunidades de negocio, tienen olfato para las inversiones en nuevas aventuras empresariales. Aportan parte de su capital, de su conocimiento financiero y empresarial, de cómo desarrollar un sistema empresarial y, al ayudar a la creación de nuevas empresas, se generan empleos, nuevos bienes y prosperidad. Ya vimos todo este proceso.
Como se viene avanzando, las clases medias pueden encajar sin mucho esfuerzo con el perfil conservador o más avanzado con objeto de lograr la independencia financiera. Les llevará más tiempo, pero menos noches sin dormir si es que no están realmente preparados para recibir su flujo de ingresos de un único cuadrante I o D.
Que el dinero trabaje por ti y no al revés
Robert Kiyosaki, cuyos libros están destinados principalmente a la promoción de la cultura financiera entre la población general, emplea una frase, en su libro Padre rico, Padre pobre, con la que nos conmina a “hacer que el dinero trabaje para nosotros, y no nosotros para el dinero”.
Gracias a su formación financiera, la oportuna vigilancia de su inversiones y la capitalización compuesta, su capital crece mientras ve un partido de fútbol. Juega al tenis y su dinero trabajaba para él; está dando un paseo por la playa y la rueda de la economía sigue girando; lee una novela y sus activos no cesan de producir..”
Raquel Merino
Esta frase no es baladí ni mucho menos y tiene una importancia notable al llevar implícito lo antagónico que es el esfuerzo que se ha de realizar para alcanzar retribuciones financieras que provienen de nuestro trabajo físico frente al que se exige en nuestras inversiones convenientemente realizadas (gracias a unos fundamentos financieros, cuando menos, básicos). No en vano, el título de toda esta sección es precisamente "que el dinero trabaje por ti".
Así pues, cuando alguien se encuentra en una ilusoria sensación de bonanza económica devenida por un estatus social elevado alcanzado a costa de gastos y más gastos (“carrera de la rata”), en realidad, está exponiendo al máximo, no sólo su situación financiera (no hay ninguna riqueza real) sino su vida personal. Este individuo, con su proceder, está sacrificando su salud física y su convivencia familiar al trabajar cada vez más duro, sin descanso, para obtener superiores rentas salariales con las que mantener su creciente nivel de vida.
Por el contrario, imaginemos a alguien financieramente responsable, que no ha expuesto nunca sus rentas salariales a mayor gloria de su imagen: ha trabajado, ha ganado dinero, ha ahorrado parte, ha invertido sensatamente otro tanto, ha buceado entre las alternativas más económicas para conformar su cesta de la compra, no se ha comprado una vivienda más allá de sus posibilidades o necesidades. Al contrario, en lugar de endeudarse enormemente con el precio de una casa fuera de órbita, adquiere una más modesta y aprovecha para comprar dos garajes (además de cualquier otros activos financieros o inmobiliarios que vaya configurando). Probablemente, estemos hablando de una persona que llegará a una edad relativamente temprana con una gran acumulación de capital y riqueza. Y sus activos han ido creciendo sin que su revalorización exija de sí un esfuerzo continuado.
Así, su dinero trabajaba para él, y no al revés, como sí sucede cuando anhelamos mejorar económicamente y nuestra única salida es trabajar más intensamente (como sucedía con nuestro personaje anterior): gracias a su formación financiera, la oportuna vigilancia de su inversiones y la capitalización compuesta, su capital crece mientras ve un partido de fútbol. Juega al tenis y su dinero trabajaba para él; está dando un paseo por la playa y la rueda de la economía sigue girando; lee una novela y sus activos no cesan de producir.
La gran ventaja es que las rentas patrimoniales, frente a las salariales, están desligadas de un esfuerzo netamente físico. Una vea invertidas, están desvinculadas de nuestro propio proceder más allá de la responsable vigilancia de aquellos mercados, países, compañías en que invertimos. Pero la economía y las empresas no dejan nunca de funcionar porque nosotros estemos tomándonos unas vacaciones o porque directamente nos hayamos retirado del mundo laboral.
martes, 3 de noviembre de 2009
Nos podríamos jubilar a los 50 cobrando 3000 euros mensuales
Decía Zapatero, en uno de esos delirantes discursos ante las Cortes donde arroja tanta palabrería socialista como su privilegiado cráneo le permite, que los defensores de las pensiones privadas tenían un serio problema tras el estallido de la crisis y el pinchazo de la bolsa. Frente a la inseguridad de un mercado de valores que en algunos momentos de marzo llegó a perder más de un 50% desde su valor máximo, el presidente del Gobierno español defendía la estabilidad y la solvencia de las pensiones públicas.
Bueno, pues ahí lo tiene. Conforme se incrementa el número de pensionistas y cae el de cotizantes, las "solventes" pensiones públicas lo van siendo cada vez menos; de momento, ya hemos suspendido las aportaciones a ese Fondo de Reserva que se creó precisamente para retrasar un poquito el reconocimiento del déficit en la Seguridad Social y hoy Bruselas nos recuerda por enésima vez que las reformas son urgentes si no queremos que el nivel de vida de nuestros pensionistas se hunda todavía más.
Por supuesto, Zapatero no tocará ni una coma de este sistema que se desmorona poco a poco. Total, cuando estalle él probablemente ya no dormirá en La Moncloa y estará cobrando una de esas generosas y privilegiadas pensiones vitalicias de 90.000 euros anuales que perciben los ex presidentes del Gobierno... por sus invaluables servicios prestados a la Nación, se supone.
Ahí no hay quiebra a la vista ninguna. Por muy ruinosa que sea la política económica de Zapatero siempre quedará algo que rapiñar para que nuestros políticos sigan viviendo a cuerpo de reyes, que al fin y al cabo es lo que soñaron con ser y en lo que se han convertido.
Pero no creamos que la peor parte del sistema público de pensiones es que esté condenado a la quiebra y que vaya a privar a nuestros mayores del pan con que comer. Aclarémoslo: el sistema de pensiones ya está quebrado; lo está prácticamente desde el momento en que nació. Y lo está simple y llanamente porque sus activos son inferiores a los pasivos devengados. Eso es todo, que no es poco, pero no debería confundirse con que el sistema de pensiones vaya a suspender pagos. Tal escenario probablemente nunca acaecerá, por el simple motivo de que la Seguridad Social es uno de los pocos deudores que tiene la capacidad para reducir a discreción el montante de sus deudas. Cuando las cotizaciones no den para abonar las pensiones, simplemente se impondrá una reducción draconiana de las rentas de nuestros pensionistas y se acabaron los problemas. ¿Que las pensiones ya son una miseria? Pues espere a ver en qué las dejará Zapatero cuando llegue la hora de la verdad.
No, el sistema público de pensiones es un fraude con todas sus letras porque se ha convertido en uno de los mecanismos estatales más efectivos para la proletarización y el empobrecimiento de las sociedades capitalistas. Ningún economista que merezca tal calificativo pone en duda que a largo plazo la bolsa no es sólo el activo más rentable, sino también el menos arriesgado –incluso menos arriesgado en todos los sentidos que la deuda pública.

Bueno, pues sepa que la Seguridad Social le arrebata unos 5.000 euros anuales a un trabajador cuyo salario sea de 15.000 euros brutos. Dicho de otra manera, si invirtiéramos en el mercado de valores el dinero que nos quita cada año el sistema público de pensiones, aplicando la sencilla renta anterior, alcanzaríamos un patrimonio de 500.000 euros y una renta mensual de 3.000. ¡Y tan sólo en 30 años!
Nos podríamos jubilar a los 50 cobrando, sin pegar un palo al agua, 3.000 euros mensuales. Y para rematar, nuestras empresas –con todo el significado del término, porque serían de nuestra propiedad– serían más productivas, innovarían más, fabricarían bienes y servicios más baratos y de mayor calidad, y por consiguiente nuestros salarios también serían más elevados. Ése es el auténtico fraude de la Seguridad Social. Ése es el escenario, el de la sociedad de propietarios, que horroriza a los socialistas. La pesadilla de Marx: un mundo donde todos fuéramos capitalistas por ser los accionistas de las empresas en las que, si quisiéramos, estaríamos trabajando.
jueves, 29 de octubre de 2009
CASO II de inversores que invirtieron a largo plazo
El mundillo mediático (incluyendo foros bursátiles) está lleno de jugadores bursátiles, disfrazados de inversores o de especuladores, armando ruido y bulla, pero es raro que salga a la luz un auténtico inversor a largo plazo.
Hace unos años apareció en la prensa una curiosa noticia. Un policía municipal ya jubilado, soltero y sin hijos, falleció en 1998 dejando en su testamento el mandato de que su patrimonio se utilizara para hacer obras de beneficencia. El 'hobby' de este buen hombre era la bolsa, a la que se dedicó sobre todo después de jubilarse, por lo que la herencia estaba constituida por su vivienda habitual (bastante humilde) y la cartera de acciones reunida desde cero, con el dinero que iba ahorrando.
La sorpresa de los encargados de ejecutar el testamento fue mayúscula cuando constataron que el valor liquidativo de la cartera ascendía a casi 600 millones de pesetas( 3.600.000€). Su estrategia no era nada sofisticada, la describía como comprar valores seguros y 'sentarse' sobre ellos. Tampoco lo era la composición de la cartera: 24 valores de bolsa española correspondiendo las mayores participaciones a Unión Fenosa, Banco Santander y Telefónica.
Los relativamente modestos ahorros se habían multiplicado gracias a una combinación de factores típica de las estrategias de inversión a largo plazo. La 'magia del interés compuesto', es decir, que las rentabilidades se van calculando sobre bases cada vez mayores, por lo que la rentabilidad absoluta acumulada a lo largo del tiempo tiende a crecer de manera exponencial. La reinversión sistemática de las rentas obtenidas lo que genera rentas adicionales, que a su vez se reinvierten... otro proceso exponencial. La gestión correcta del riesgo, reflejada en la amplia diversificación y en la búsqueda de solidez. Y una dosis de buena suerte,al coincidir la etapa final, la más importante donde se concentra la mayor parte de la rentabilidad en cifras absolutas, con un ciclo alcista secular.
En definitiva, las 'cuatro G' de Kostolany', ideas (simples pero correctas), dinero (procedente de su compulsiva pasión por el ahorro), paciencia (aguantar los valores sin dejarse conmover por las caídas ni por las subidas) y suerte (aunque la suerte se busca, es difícil aprovechar un ciclo alcista si se está esperando a que 'las cosas se aclaren').
Llamar 'inversores' a quienes venden en cuanto ganan un 5 o un 10% y van acumulando una 'cartera de inversión a largo' con las acciones que empiezan a bajar y se sitúan de manera permanente por debajo del nivel de compra es no comprender, incluso insultar, a los verdaderos inversores.
Saludos
miércoles, 28 de octubre de 2009
Interesante artículo sobre la vivienda de Juan Ramón Rallo
Como sabe todo aquel que asistiera la semana pasada al Congreso sobre la Escuela de Salamanca organizado por el Instituto Juan de Mariana y el Mises Institute en el convento salmantino de San Estaban, puede que no sea del todo inteligente plantearse cuál es el precio justo de un inmueble. Al fin y al cabo, los escolásticos ya dejaron asentado que el precio justo era aquel que resultara de la libre negociación entre las partes.
Sin embargo, sí utilizaré un concepto análogo, el de precio razonable, para referirme al valor de los inmuebles. No porque crea –obviamente, no lo creo– que toda compraventa inmobiliaria deba efectuarse obligatoriamente a ese precio razonable, sino porque, como el adjetivo indica, sería prudente y sensato que el comprador lo tuviera en cuenta a la hora plantearse cualquier transacción.
Al fin y al cabo, toda compraventa de un inmueble implica una compraventa a lo largo del tiempo de bienes y servicios y, por consiguiente, podemos perfectamente comparar el precio que se está pagando por la propiedad del inmueble con el precio que se está pagando por los servicios que proporciona el inmueble (el alquiler). Piénselo de este modo: si lo que quiere es sólo vivir 60 años en un piso, tanto le da comprárselo que vivir alquilado durante 60 años. Y, por consiguiente, podemos comparar el precio del piso con el precio de 60 años de alquiler.
Otra cuestión es que no sólo quiera vivir en el piso, sino adquirir su propiedad como mecanismo de inversión. Pero esta decisión no va exactamente de la mano con la anterior: si bien es lógico que todo el mundo quiera vivir en un inmueble, no todo el mundo tiene por qué invertir su dinero en un inmueble, sobre todo si existen inversiones alternativas más rentables. ¿Qué prefiere? ¿Vivir 60 años en un inmueble y al final de su vida ser el propietario de un piso valorado en 300.000 euros, o vivir 60 años alquilado en un inmueble y al final de sus días tener un patrimonio bursátil valorado en un millón de euros? Lo lógico es que elija lo segundo, ya que con ese millón de euros podrá comprarse un piso de 300.000 euros y, aparte, le sobrarán 700.000.
Por este motivo, la decisión entre vivir de alquiler o adquirir un inmueble no es baladí. En ocasiones es mucho más barato alquilar un piso que comprarlo, con lo cual será razonable que accedamos a nuestro servicio de vivienda en el mercado de alquiler y que la cuantía que nos ahorremos la destinemos a invertir en otros activos más rentables que un inmueble.
Robert Kiyosaki, por ejemplo, repite continuamente que la compra de la primera vivienda no es una inversión, sino un gasto. Estoy tentado a pensar que, en general, tiene razón. Por desgracia, la mayoría de la gente desarrolla cierto apego emocional hacia la vivienda en propiedad, lo que le lleva a pagar precios absurdamente elevados que lastran su prosperidad futura. Ahorrar e invertir son dos actividades que resultan tanto más provechosas cuanto más pronto se hagan (1.000 euros a un tipo de interés del 10% se transforman en 6.700 al cabo de 20 años, pero en 17.500 al cabo de 30, o en 45.000 al cabo de 40), y precisamente lo que hacen los sobreprecios que se pagan con gusto por las viviendas en propiedad es lastrar enormemente la renta de la que se dispone durante los primeros años de vida laboral.
Ver artículo completo aquí: http://revista.libertaddigital.com/cual-es-el-precio-justo-de-su-piso-1276237111.html
martes, 27 de octubre de 2009
Compro acciones de Telefónica
Los otros 0,65 € con cargo a los beneficios de 2009 los pagará sobre el 11 de Mayo del año que viene, con lo que completará los 1,15 € correspondientes al año 2009.
Análisis:
El escenario de dividendo anunciado por Telefónica es el siguiente :
2009.........................1,15 € /acción
2010.........................1,40 € /acción
2011..........................No ha concretado. Estaría entre 1,55 y 1,60 € /acción.
2012.........................1,75 €/acción como mínimo
Con este escenario comprando en el entorno de 19 € y manteniendo, se garantiza una alta rentabilidad vía dividendo este año del 7.03%, con independencia de que la Bolsa suba o baje.
En 2012 el dividendo mínimo anunciado ( 1,75 € ) , comprando acciones al precio actual, sería de más del 9% anual.
El flujo de caja libre esperado es superior a 40.000 millones de euros para el periodo.
Nivel de deuda “cómodo”. Creo que mantener un objetivo en el ratio de “Deuda Neta / OIBDA” que se sitúe entre 2 y 2,5, es un ratio que no debe de darle problemas a la compañía.
la “duración” de la deuda, la cual es de 6,6 años, y que no tendrán problemas de financiación.
Prevén crecer anualmente entre el 1 y el 4% en ingresos. De ahí que saben que se deben centrar bien en los costes y en los gastos de la compañía.
Los ratios de eficiencia son buenos y superan en líneas generales a los de la competencia.
Grandes oportunidades se abren para Telefónica en Latinoamérica, sobre todo en Brasil. Sin duda que será el motor de la compañía en este nuevo periodo.
Lo mejor de todo, el dividendo y la seguridad que creo que da la compañía de mantenerlo por lo menos en el 1,40 que han “prometido” para el año que viene. Haciendo una valoración por dividendo [D1/(k-g)] de Telefónica tomando el dividendo de 1,40 euros (D1), descontándolo al 9% (k) y con un crecimiento de 1,5% (g) la acción de Telefónica valdría 17,50 euros. Creo que esta valoración es muy conservadora y que sería un suelo muy importante para la compañía. Si en cambio tomas el dividendo en 1,60 euros, la valoración de la acción se situaría en 20 euros.
En definitiva, dejando de lado estas valoraciones por dividendo tan simples o sencillas ya que podemos cambiar la “k”, la “g” o el “D1″ a nuestro “gusto”, mi opinión personal, la cual puede estar equivocada, es que creo que tener acciones de Telefónica por el entorno de los 19 euros, con una rentabilidad por dividendo del 7%, con una alta seguridad de tenerla en los próximos años y viendo la situación de liderazgo de la compañía con unas cuentas “fuertes” (financieramente hablando) es una muy buena alternativa y una buena decisión de inversión a medio-largo plazo. Si además, las acciones las tienes compradas todavía más abajo, lo que hace que el dividendo para ti sea aun mayor, todavía mejor.
Saludos
Parte II :Estudio sobre adquisición, conservación e incremento de la riqueza y el patrimonio.
1.La Riqueza
En primer lugar, consideramos clave dejar sentado que el éxito de cualquier tipo de inversión, bien sea en el mercado financiero o inmobiliario, la propia constitución de una empresa o en cualquiera de otro tipo, depende necesariamente de la existencia de un entorno económico estable y proclive a la creación de empresas y a fomentar la creatividad individual. Este entorno, como se comprueba históricamente, genera un crecimiento económico del que los individuos particulares se benefician en muchas variantes: cantidad y calidad del trabajo; mayor disponibilidad de productos y servicios en el mercado a un mejor precio; mayor crecimiento empresarial y aprovechamiento del mismo por parte del público general a través de las inversiones particulares que estos realizan.
El objetivo de este gran bloque es hacer una clara conexión entre tres elementos básicos que han de conjugarse en la creación de riqueza para una nación:
- El funcionamiento de la economía
- El proceso de creación en la empresa
- El individuo como agente fundamental en la economía y en la empresa
- Personajes o pensadores del mundo de la economía y empresa fundamentales para entender cómo se crea la riqueza
2.Paso a Paso
Prepararse para invertir es un proceso que va más allá de la mera disposición de un montante sobrante de dinero (ahorro) y su colocación con mayor o menor éxito en algún activo financiero o inmobiliario. La inversión es una parte de un todo mucho más grande, y que atañe de lleno al individuo y sus aspiraciones. La seguridad económica, es decir, no atravesar contratiempos económicos a lo largo de la vida de un individuo o familia, es más, vivir holgadamente, es una meta mucho más amplia que incluye a uno de los medios que nos sirven para alcanzarla: las inversiones.
La seguridad o independencia económica se obtienen por medio de unas inversiones acertadas considerándolo como una carrera de largo plazo. Pero para que estas sean acertadas, precisamos de otros elementos muy valiosos y totalmente imprescindibles.
- La planificación financiera responde, entre otras, a cuestiones como estas: cómo presupuestamos nuestros ingresos y gastos, cómo consumimos inteligentemente, cómo obtenemos nuestras rentas, qué plazos nos damos para alcanzar objetivos financieros cada vez más consolidados, etc. Esto resulta clave para obtener unos resultados financieros de partida buenos, unos hábitos y mentalización idóneos para empezar a realizar inversiones más elevadas.
- A medida que aumentan ahorro, inversión, mentalización y pericia, podremos conseguir que el dinero trabaje para sí mismo (y para nosotros). Es decir, que dispongamos de nuestras habituales rentas dedicadas al consumo normal, y rentas de activos que a su vez alimenten nuevas inversiones. En definitiva, que la bolsa de activos nutra nuevos activos.
- Como carrera de fondo, finalmente se atisban los preparativos o planes de retiro, que asimismo habrán de estar considerados en las fases anteriores.
CASO I de inversores que invirtieron a largo plazo
Recomiendo la diversificación a pesar de que se gane menos pues de lo que se trata es de dormir tranquilo, y disfrutar de la vida sin estar tampoco obsesionados con adquirir la independencia financiera.
Me escribe un hombre sobre su inversión y me dice lo siguiente: "Yo tengo acciones de Telefónica desde 1983. Los dividendos y lo que ahorro lo invierto sistemáticamente en nuevas acciones, sin vender nada. Ahora tengo 33.400 acciones de Telefónicas( con un dividendo de 1,40€ por acción me genera 46670€ al año de dividendos y tiene intención de llegar a 1,75€ por acción en 2011) y sigo comprando para dejarselas a mis hijos." Sus reglas son las siguientes:
No especular.
No vender para comprar.
Mantener en epocas malas y seguir comprando.
Como ven en menos de una sola generación se puede llegar a la independencia financiera, de hecho si se empieza joven y se aprovecha el vivir en el hogar de los padres durante los primeros años se podría llegar a la independencia financiera en edades muy tempranas con 40 años de edad, tras unos 15-20 años de inversión.
Frase: "Dale un pez a un hombre y comerá un día, enséñale a pescar y comerá toda su vida".
Proverbio chino
Saludos
lunes, 26 de octubre de 2009
Envilecimiento de la moneda
Uno de los fenómenos económicos que más atención suele recibir por parte de la prensa es el de la inflación. Aunque suele presentarse muchas veces como uno de los precios que inevitablemente hay que pagar por el desarrollo económico lo cierto es que su historia es bastante antigua. Así, ya en época del emperador Nerón se tiene constancia de su existencia.
Para hacer frente a los crecientes gastos del ejército y la administración pública, Nerón decidió alterar el contenido del denario y el áureo. Así, en el año 64 fijó el contenido de plata del denario en 3,4 gramos, frente a los 3,90 que tenía anteriormente, y el contenido del áureo bajó de 8 gramos de oro a 7,3. En lugar de financiar el aumento del gasto con un aumento de impuestos, se optó por envilecer la moneda, lo que en el fondo no deja de ser un impuesto indirecto a la moneda.
Se pudo observar cómo los precios de los bienes subieron tras dicho envilecimiento, y que irónicamente, la recaudación no aumentó especialmente. Esto fue debido a que los ciudadanos romanos prefirieron atesorar las monedas antiguas, al tener un contenido en metales preciosos superior, realizando sus pagos en las nuevas, incluidos, lógicamente, los impuestos. Este proceso de envilecimiento de la moneda fue continuando a lo largo del tiempo, y en el siglo III, el denario apenas tenía un 2% de la plata original, lo que se reflejó en los precios, que experimentaron una subida del 15.000% durante dicho siglo, llegando a pagarse parte del salario de los legionarios en especie precisamente por el poco valor de la moneda.
Ver el artículo completo aquí: http://juandemariana.org/comentario/4111/alteracion/moneda/
*Envilecimiento: Depreciación de un moneda, o reducción del valor de un producto financiero.
En este artículo Juan José pone ejemplos de porque con el envilecimiento de la moneda se dispara la inflación, de ahí que los austriacos quieran volver al patrón oro.
saludos
Parte I: Estudio sobre adquisición, conservación e incremento de la riqueza y el patrimonio.
A partir de ahora publicaré una serie de artículos interesantes que Raquel Merino expuso en la extinguida web "webinversor", los recupero por ser muy importantes para todo aquel que quiera aprender a ser independientes financieramente:
1. Muchas familias no adquieren seguridad e independencia económica debido a la ausencia de una cultura financiera y económica suficiente, que actúa como barrera. Debido a una mala formación de nuestra enseñanza, el ciudadano de a pie vive separado de las posibilidades que la planificación financiera y el sistema de libre empresa le ofrecen como socio-accionista de empresas prósperas, arrendador de inmuebles o mero consumidor inteligente con libertad para elegir.
2. En este estudio voy a dar a conocer esa cultura financiera de forma sencilla. Anudándonos de los más grandes expertos en la materia como George Clason, Robert Kiyosaki, Meter Lynch, Ludwig von Mises etc..;
3. En definitiva, pretendemos que la cultura financiera esté al alcance de la mayor parte de la población. Con ello cualquier familia de clase media estará en condiciones de percibir, palpar y beneficiarse del alto rendimiento económico que es posible obtener a lo largo de la vida planificando racionalmente ingresos y gastos y realizando inversiones de manera periódica y con miras en el largo plazo. Estas ganancias han de considerarse no sólo como la obtención de una salud financiera aseada o boyante, sino como la posibilidad real de ganar nuestra seguridad e independencia financieras a una edad relativamente temprana al objeto de satisfacer todas aquellas inquietudes que nos producen mayor felicidad personal o familiar.
4. Conocer cómo invertir nuestro dinero está al alcance de cualquiera y el principal responsable del destino de nuestros ahorros somos nosotros mismos, tal y como hacemos cuando tomamos las riendas de nuestras vidas en el momento de decidir nuestros estudios, nuestra profesión o nuestro hogar. El esfuerzo no es muy grande y los beneficios grandiosos. Vale la pena, compruébenlo.
miércoles, 14 de octubre de 2009
¿dónde ha ido a parar el dinero que teníamos antes de que estallara la crisis?
Como resultado, en un primer momento los agentes económicos comenzaron a acometer inversiones que, aun siendo poco rentables, les permitían pagar los tipos de interés artificialmente bajos que les exigían los bancos. No es que estas inversiones fueran realmente rentables, pero lo parecían debido al crédito irrealmente barato que proporcionaban los bancos. El resultado fue una economía con mucha deuda y un aparato productivo adaptado para satisfacer las necesidades de unos agentes que deberían haber seguido teniendo acceso a grandes cantidades de crédito artificialmente barato.
Pero, obviamente, no podemos endeudarnos sin límite, así que cuando las familias, las empresas y los bancos decidieron que no seguirían incrementando su endeudamiento, por muy barato que se lo ofrecieran, el castillo de naipes se derrumbó.
En estos momentos, los agentes económicos están tratando de reducir su endeudamiento –y para ello consumen e invierten menos– y de reconvertir el aparato productivo sobre la base de un patrón menos dependiente de un crédito irrealmente barato. Dicho de otra manera: las mismas fábricas que hace tres años estaban a pleno funcionamiento hoy son incapaces de vender su mercancía a unas familias que ya no quieren (y no pueden) endeudarse más.
sábado, 26 de septiembre de 2009
Lo que hace el ahorro+investigación
miércoles, 16 de septiembre de 2009
Quinto Boletín de Coyuntura Económica del IJM.
Conclusiones del Boletín
A lo largo de todo el boletín hemos tratado de mostrar que la estrategia financiera de endeudarse a corto plazo e invertir a largo ha sido la principal causante de las actuales fluctuaciones económicas. Los agentes económicos van empeorando su liquidez y, con este empeoramiento, distorsionan la estructura productiva de la economía, forzando una necesidad de reconversión que lleva a la quiebra a los agentes más ilíquidos. En esta crisis, la iliquidez se concentraba sobre todo en el sector financiero, que se ha visto sometido tanto a una creciente sequedad del crédito a corto plazo que le permitiera refinanciar sus deudas como a un aumento de los impagos que han minado su solvencia. Ante la más que cierta posibilidad de que grandes partes del sistema financiero quebraran, los gobiernos y los bancos centrales de todo el mundo iniciaron una frenética escalada en sus intervenciones, consistente en recapitalizar la banca y extender tanto crédito como fuera posible. Ninguna medida ha logrado evitar la crisis, ya que su origen no se encuentra ni en una caída de la demanda ni en una súbita contracción de la oferta monetaria. Estos dos fenómenos en los que tanto enfatizan keynesianos y monetaristas no son más que una consecuencia de las malas inversiones previas que se produjeron en la economía y de la necesidad de corregirlas. De ahí que los agentes económicos hayan comenzado a construir sus posiciones de liquidez y de solvencia –enajenando a descuento las inversiones menos rentables para amortizar su deuda y permitir que éstas se recoloquen en otras partes de la estructura productiva– pese a la limitada recapitalización pública y al crédito barato ofrecido por los bancos centrales. Mientras los agentes no se consideren lo suficientemente solventes y desapalancados y mientras los precios relativos no se hayan ajustado para volver a generar oportunidades de ganancia, resulta ilusorio pensar que tomarán crédito para volver a endeudar, por muy barato que se lo ofrezcan. La intervención de gobiernos y bancos centrales podría haber tenido su sentido para lograr una especie de reestructuración ordenada de las malas inversiones, esto es, para tratar de contener una fuga hacia la liquidez y la calidad de los activos que forzara una liquidación forzosa y a pérdidas de los mismos. Pero lo que se ha hecho dista bastante de haber inyectado transitoriamente liquidez en el sistema. Los gobiernos han tendido a recapitalizar de manera indiscriminada a las entidades con problemas, sin preguntarse por la calidad de los activos con los que contaban, y los bancos centrales no han podido evitar la tentación de invertir a largo plazo los fondos que les entregaban los bancos comerciales a corto plazo. Por este motivo, no sólo se ha producido un inexorable estancamiento económico, en el que el hundimiento de la demanda de crédito no ha ido ligado a una reestructuración lo suficientemente rápida de la economía, sino que los riesgos siguen sin despejarse del horizonte. 112 | P á g i n a Por un lado, las masivas emisiones de deuda pública necesarias para financiar el rescate bancario han agravado las consecuencias de la restricción crediticia, al dejar sin fondos prestables a los demandantes marginales de crédito. Aunque estos programas no ponen en jaque la solvencia de la mayoría de Estados (aunque sí de algunos, como sucede con Islandia) sí dificultan el acceso al crédito por parte de una parte de la economía real (justo lo contrario del lema con el que se vendió a la ciudadanía), lo que al final termina traduciéndose en cotosos planes públicos de estímulo de la demanda que sí pueden afectar a la solvencia de muchos Estados, generando un claro problema de inflación. Por otro, la inversión a largo plazo de los saldos de tesorería que la banca comercial ha atesorado en los bancos centrales supone un incremento de las tensiones inflacionistas bastante considerable. No tanto porque haya aumentado de alguna manera la “oferta monetaria”, sino por el mayor descalce que han ido asumiendo los bancos centrales y muy especialmente la Reserva Federal. Así pues, aunque las fuerzas deflacionistas derivadas de la contracción crediticia y el proceso de desapalancamiento continúen su curso, lo cierto es que se empiezan a atinar riesgos inflacionistas en el horizonte. En su conjunto, las Administraciones Públicas se han visto desbordadas por los acontecimientos, tanto por carecer de una buena teoría económica que les ayude a comprender las consecuencias de sus decisiones –la teoría austriaca del ciclo económico– como por un posible desinterés en tomar medidas efectivas que acarreen un elevado coste político. El problema es que con ello sólo han retrasado el proceso de ajuste, favorecido el consumo de capital y colocado en serio peligro a sus monedas nacionales. Ni mucho menos cabe tildar de exitosa y afortunada su gestión de la crisis: ni cuando se estaba inflando el crédito ni cuando finalmente se ha contraído. Durante la fase de expansión crediticia deberían haberse preocupado por subir los tipos de interés para enfriar la burbuja y evitar que prosiguiera el descalce de plazos. Durante los inicios de la crisis deberían haber adoptado energéticas políticas fiscales –consistentes en reducir impuestos y gasto público– y estructurales –liberalización de los mercados. Y, por último, tras la quiebra de Lehman y el pánico financiero generado, deberían haber dado tanto peso como fuera posible a la concreción de soluciones de mercado y sólo de manera residual haber proporcionado liquidez contra activos muy concretos y de calidad (tanto por lo que respecta a los planes de rescate como a los bancos centrales). Ninguna de estas cosas se hizo en su momento y la crisis no ha dejado de degenerar hasta que se ha acercado a un cierto fondo que, no obstante, las políticas de expansión del gasto público desatadas en 2009 podrían seguir agravando. Políticos y economistas deberían aprender que sus políticas económicas sólo atacan algunos síntomas de la crisis a un coste demasiado elevado. Mientras no asimilen este extremo, la población seguirá padeciendo su incompetencia.
martes, 18 de agosto de 2009
Lecciones de mi abuelo para invertir en bolsa
Entender los mercados financieros y los movimientos de las Bolsas creo que puede llegar a ser tan fácil o tan difícil como queramos. Me explico.
Cuando hablo de “entender a las Bolsas”, no quiero decir que sepamos explicar por qué se ha movido un determinado índice en un determinado momento o por qué sube o baja una acción. Me refiero a que tenemos que saber que las Bolsas en ocasiones se mueven debido a factores que desconocemos o que se nos “escapan”, es decir, que se mueven por factores incontrolables para nosotros.
Muchas veces nos encontramos ante movimientos que son muy difíciles de explicar y casi mejor no hacerlo ya que seguro que la razón que se dé para explicarlos, no sea la razón verdadera y real. El hecho es que en multitud de ocasiones las Bolsas se mueven y no sabemos por qué aunque muchos sí que crean saberlo.
Por ejemplo, explicar el “rally” vivido en Bolsa durante el último mes puede ser tan fácil o tan difícil como queramos. Basta con decir que ha subido todo porque anteriormente las acciones habían caído demasiado, o decir que como el “miedo” ha caído y por tanto las primas de riesgos se han reducido, las valoraciones de las empresas sólo por este hecho han subido. También podemos hacer un análisis muy complejo y muy técnico dando explicaciones “coherentes” o “ininteligibles” pero dando una justificación a los movimientos de las acciones y una sensación de saber qué ha ocurrido. El tema es que todo esto lo decimos hoy y no hace un mes. Que a más de uno y de dos, seguro que esta subida les ha “pillado” por sorpresa.
A lo que voy, y lo que quería decir con este post, es que hace 3 meses aproximadamente, mi abuelo me dio una lección de cómo había que estar en los mercados y me demostró que no se necesita mucho para entender a la Bolsa. Pero todo sin ponerse medallas y sin querer demostrar nada a nadie.
Por situarnos, decir que mi abuelo tiene más de 90 años y también decir que tiene mucho dinero invertido en Bolsa.
Pues cuando su cartera, la cual está compuesta por acciones tipo TEF, BBVA, SAN, caía aproximadamente un 50% respecto a cómo la tenía un año antes, hablé con él y lejos de verle preocupado, le noté muy tranquilo. Llevará unos 70 años invirtiendo en Bolsa y ha visto mucho. Que esta crisis es de las peores que ha vivido, si no la peor, eso es seguro, pero que no le ha temblado el pulso y que no se ha preocupado porque su cartera cayera tanto, también.
Hablando con él sobre lo “duras” que estaban siendo las caídas de las acciones, me dijo: “Juan, no te preocupes. Esto pasará y las acciones recuperarán. Las buenas empresas saldrán adelante. Esto son ciclos.” Le respondí, que para eso se necesitará esperar algún que otro año. Y me contestó. “Claro. Podrán ser 2 ó 4 ó 7, pero no te preocupes”.
Me fui impactado. La cartera de mi abuelo había caído mucho, pero mucho, y el no estaba preocupado. En ningún momento me dijo lo de “si hubiera vendido hace un año, tendría casi el doble de lo que tengo hoy”. Es decir, sabe que no venderá en máximos. Además me hablaba de plazos de recuperación de las acciones de 2, 4 ó 7 años teniendo más de 90 años!!
En definitiva, mi abuelo no te dirá que Telefónica tiene tal ratio, tal PER, que el EBITDA ha caído y por eso las acciones han caído, etc, etc. Mi abuelo sabe qué es la Bolsa. Sabe que en muchas ocasiones sube “sin razón” o sin razones “lógicas” y lo mismo cuando cae. Sabe que los movimientos pueden ser más que espectaculares en el corto plazo y que pueden destrozarte una cartera. Y lo mejor, sabe que puede perder dinero.
Con esto saco alguna que otra conclusión sobre qué significa invertir en Bolsa y “entender” a los mercados financieros. Para conseguirlo:
Invierte dinero que no te importe perder. Es difícil que no te importe perder, pero sé consciente que puedes perder dinero y que si te puede quitar el sueño, mejor que no inviertas en Bolsa. Cuando hablo de invertir en Bolsa, hablo de comprar acciones “puras y duras”. Mi abuelo, tiene la suerte de tener dinero y poder permitirse el “lujo” de perder parte de él. Pero lo mejor, es que no sufre por ello. No es cuestión de tener mucho o muchísimo dinero. Si tienes 6.000 euros y sufres si pierdes 2.000, mejor que no inviertas. Si tienes 6 millones de euros y sufres si pierdes dos millones, lo mismo. Pero si no tienes dinero, o lo necesitas, no hagas locuras e inviertas a corto plazo en Bolsa.
Se consciente que habrá muchas cosas que no entiendas y que por tanto podrás ver subidas espectaculares y caídas terroríficas. No le des muchas vueltas. Esto pasa. Las buenas empresas en su mayoría aguantan las crisis y salen de ellas. Sufriendo como es lógico, pero salen y sus acciones se recuperarán.
Se consciente que existen los ciclos pero que adivinarlos es muy difícil o mejor dicho, casi imposible. Para estar en Bolsa necesitas tiempo.
Se prudente. No saques “pecho” cuando aciertes y veas que tu cartera ha subida un 20% ó un 30% en 6 meses, porque a lo mejor otros 6 meses después tu cartera es la mitad de lo que es hoy.
Analizar las empresas y los movimientos de las acciones es importante, pero más importante es saber que la Bolsa es “especial”. En el fútbol cuando un equipo de segunda división gana a todo un Real Madrid o Barcelona se suele decir “El fútbol es así”; pues en Bolsa podríamos decir “La Bolsa es así” cuando analizas, haces bien tu trabajo, te asesoran bien, etc, etc, pero tus acciones caen y caen. A veces ocurren cosas poco probables, pero ocurren. Estate preparado para ver casi todo o todo lo que puedas imaginar… y lo que no puedas imaginar también.
viernes, 14 de agosto de 2009
Recomiendo este libro de Eugen Von Böhm-Bawerk, Ensayos de teoría económica, Vol. I de sus Obras Completas
Esto se entiende mejor si nos imaginamos a Robinson Crusoe solo en una isla.
Con sus manos puede coger algunas bayas y cocos pero si dedica medio día a fabricarse un palo podrá aumentar su consumo de frutas ya que es más eficiente recogiéndolas. Es evidente que para ello ha tenido que dejar de consumir durante un tiempo y vivir del ahorro para poder crear un bien de capital (el palo). De esta idea aparentemente simple salió la crítica a Marx.
Al contrario de lo que el autor de “El Capital” consideraba, el empresario no explota al trabajador porque las mercancías no se valoran por el coste de producirlas sino por lo que la gente esté dispuesta a pagar por ellas. Además, el empresario restringe sus gastos en bienes de consumo, ahorra dinero e invierte sus fondos en la adquisición y alquiler de factores productivos a los cuales paga ahora con vistas a poder vender los productos que fabriquen. Así que les adelanta el dinero a los trabajadores mucho antes de que las mercancías se coloquen en el mercado. Por esa diferencia de tiempo se queda con un interés, el llamado beneficio capitalista, porque no es lo mismo 100 pts hoy que la misma cantidad mañana. Se explica ese interés por la preferencia temporal: el individuo valora más el pan ahora que dentro de tres meses debido a que trata de satisfacer sus necesidades lo antes posible. De modo que el empresario le da un salario al trabajador aun no sabiendo si va a conseguir vender todo su stock y librándole de ese riesgo a aquél.
Una vez introducido someramente algunas de las ideas de Böhm-Bawerk, es hora de que comentemos el libro que tenemos entre manos. En esta obra se recogen algunos ensayos sobre la ciencia económica. En el primero de ellos “Nuestra tarea” ( 1892) se plantea que la teoría debe ser capaz de explicar los efectos a largo plazo, “lo que no se ve” lo llama él siguiendo a Bastiat. En el siguiente discute la opinión de Brentano de que la economía clásica erró porque “operaba con hombres abstractos” (p.149). Sucintamente Böhm-Bawerk le espeta que no se le puede reprochar a los economistas clásicos que se fijaran “sólo en las semejanzas más patentes y descuidaran los matices más sutiles” ( p.153). En “Economía histórica y Economía teórica” (uno de los ensayos más interesantes del libro), apunta el debate que sostuvieron su maestro Menger y él contra Schmoller, fundador de la Escuela Histórica Alemana.
Schmoller y sus seguidores defendían la imposibilidad de las ciencias sociales teóricas para captar lo único y lo irrepetible. Por eso apostaban por una investigación histórica de los distintos acontecimientos para llegar inductivamente a las series típicas de los fenómenos, a sus relaciones y causas. Con lo que estaban seguros de que la ciencia económica no podría explicar acontecimientos en general bajo unas condiciones porque cada época y lugar tenía una historia distinta ya que las categorías económicas son categorías históricamente limitadas.
Menger empezó el debate sugiriendo que las ciencias teóricas buscan comprender la realidad dado que sin marcos teóricos no es posible explicar los fenómenos. Al contrario que Schmoller, tanto Menger como Böhm-Bawerk entendían que los conceptos colectivistas como Estado o Nación no eran entes distintos de los individuos que los componen. Por esto, la Escuela Austríaca de Menger y Böhm-Bawerk metodológicamente estudia al individuo que actúa. Otra de las características de esta escuela es que han sido capaces de ver que las instituciones sociales son el resultado espontáneo de miles de individuos cooperando y resultado de su interactuar, resultados no deliberados pero si intencionales que al acumularse dieron lugar al mercado, al dinero, al derecho...
Y ahora saltamos del debate sobre metodología al último ensayo, dejando de lado el cuarto y quinto, ¿Poder o ley económica?. Böhm-Bawerk argumenta que no puede entenderse que los fenómenos económicos no se desenvuelvan en un entorno normativo porque sin ejecutividad de los contratos, por ejemplo, ¿cómo sería posible que se hiciesen negocios?. Pero hay un peligro de choque entre la economía y el derecho cuando se dictan decretos y reglamentos que interfieren en la libre interacción que se da en el mercado. Aún así, siempre acaban triunfando las leyes económicas. Si no, como ejemplo, recuerden que pese a que los estupefacientes estén prohibidos hay un vasto mercado negro. Y a Böhm-Bawerk no se le pasa por alto que esas regulaciones anti-económicas traen consecuencias perversas.
Así, cuando el Gobierno fija un salario mínimo deja fuera del mercado a los trabajadores cuya productividad marginal es inferior a dicho sueldo o crea escasez cuando congela los alquileres, ya que a los arrendadores no les es rentable arrendar a dichos precios... Quizá la parte más jugosa de este ensayo sea su análisis de los sindicatos. Se pregunta si la satisfacción de sus “demandas sociales” puede durar. Si un aumento de salario que piden respondiera a un incremento de la productividad entonces sería lógico pero en caso contrario, lo único que se consigue es incrementar los costes laborales y en consecuencia conseguir que los empresarios tengan que despedir a trabajadores o no contratar más al tiempo que se defienden de tales medidas adquiriendo maquinaria que supla la mano de obra humana.
Un libro importante. Pero para los que tanto análisis de la ciencia económica les aburra pueden leer directamente el último ensayo o bien calar antes “La conclusión del sistema marxiano”, que al ser más breve y crítico da buena cuenta de la talla de Böhm-Bawerk (también acaba de ser publicado por Unión Editorial).
Eugen Von Böhm-Bawerk, Ensayos de teoría económica, Vol. I de sus Obras Completas. Unión Editorial.317 páginas.
Vacaciones socialistas: Humor pero a la vez tristeza por lo que están pasando esos pueblos
En primer lugar os recomendamos Cuba, no estamos muy contentos con la labor de Raulito (conocido como la locaza del Caribe) así que os dejo un ejemplo de la política llevada a cabo por el Coma-andante durante sus gloriosos años para que reméis en esa dirección.
http://www.directorio.org/lista.htm
Seguimos con Venezuela, el camarada Chávez también os recibirá con los brazos abiertos. Con él aprenderéis a machacar a vuestros críticos, tal y como ha hecho con esa televisión fascista que le persigue impunemente y haciendo caso omiso a esos pusilánimes representantes de los derechos humanos.
http://www.infolatam.com/entrada/venezuela_derechos_humanos_insta_a_chave-14058.html
Continuaremos con otra de nuestras favoritas, Corea (del norte, faltaría más) con todo lo que precisa un país socialista de verdad: Millones de personas que mueren de inanición (por ser burgueses, los del partido no tienen problemas) campañas nucleares, producción y tráfico de drogas etc. La lista es tan larga que no queremos aburrirles con detalles insulsos.
http://www.elmundo.es/elmundo/2006/10/30/solidaridad/1162215686.html
La lista continuaría con un sinfín de países, recordad a nuestros hermanos de Irán o Qatar de la Alianza de Civilizaciones, Bielorrusia, que ha tenido el buen gusto de seguir siendo socialista, y así varias naciones más de progreso. Aprended en vuestro viaje y aquello que vaya en contra de las podridas costumbres occidentales, traedlo aquí e implantadlo (a ser posible por la fuerza)
Disfrutad del socialismo en vuestros días de asueto.
Fuente: http://stalinvive.com/2009/07/31/vacaciones-socialistas/
P.D No hay paro, pero nadie trabaja. Nadie trabaja, pero los planes se cumplen. Los planes se cumplen, pero en las tiendas no hay nada. En las tiendas no hay nada, pero las despensas de la gente están llenas. Las despensas esán llenas, pero todos están descontentos. Todos están descontentos, pero votan a favor.

Saludos y libertad
miércoles, 12 de agosto de 2009
Los dos modos en que un inversor puede ganar dinero
Una persona que compra un activo (acciones, bonos, activos
inmobiliarios, oro en lingote…) puede materializar los beneficios de
dos modos diferentes que no son exclusivos. Uno consiste
simplemente en vender de nuevo el activo a un precio superior. El
otro consiste en cobrar cualquiera de las “rentas” que el activo
genere: dividendos en el caso de las acciones, intereres en el caso
de los bonos, arrendamientos en el caso de los activos
inmobiliarios y gastos respecto al oro. Pasado un tiempo, el
inversor puede vender el activo y los rendimientos totales serán
una combinación de las rentas logradas más, o menos, cualquier
diferencia en el precio. Denominaremos la primera parte de los
beneficios “rentas” y la segunda “apreciación”.
Un inversor en un “activo ilíquido”, es decir, un activo cuyo precio
no cambia a diario, como por ejemplo una fábrica, suele
concentrarse en las rentas y no en el precio de reventa potencial
del activo. Existen tres razones que explican este hecho: en primer
lugar, la apreciación solamente sucede cuando dicho inversor
vende la fábrica, lo que, probablemente, no suele plantearse con
frecuencia; en segundo lugar, en cualquier caso, nadie sabe cuál
será el “precio de mercado” diario de la fábrica, porque cada
fábrica es diferente, no se compra ni se vende todos los días y,
aunque se hiciera, el precio no se publica habitualmente; por
último, a lo largo del tiempo, la apreciación de un activo que
genera una renta está estrechamente correlacionada con las
rentas que genera realmente, de modo que, prestar atención a las
rentas supone atender al resto. Esto es, básicamente, lo que hace
la mayoría de propietarios de negocios. Para ellos, la rentabilidad
de la inversión es el importe real de las rentas cobradas, dividido
por el capital que tuvieron que invertir para ser el propietario del
negocio. La venta del negocio puede suceder o no suceder en
algún momento en el futuro, y el precio de reventa posiblemente
dependerá de lo rentable que sea.
No obstante, tan pronto como exista un “mercado líquido” para los
activos, es decir, actividad constante de compraventa, los
inversores comenzarán a olvidarse de las rentas que se supone
que producirá el activo, y se fijarán en los cambios de precio
diarios. Esto no es muy lógico; el hecho de que una parte del
negocio cotice en el mercado bursátil, por ejemplo, no altera la
naturaleza de dicho negocio de modo significativo. Sin embargo, sí
cambia la previsión del propietario: en lugar de preocuparse por
los beneficios de la empresa, el “inversor” consulta el precio de la
acción todos los días y estima un beneficio cuando el precio sube
y una pérdida cuando el precio baja.
Los precios diarios suben y bajan con mayor frecuencia que los
beneficios a largo plazo porque muchos inversores no intentan
adivinar cuáles serán los beneficios a largo plazo (los cuales, en
muchos casos, pueden valorarse aproximadamente con cierta
certeza), sino cuál será el precio de la acción a corto plazo. Esto
provoca una situación imposible en la que todo el mundo intenta
predecir el comportamiento del resto, lo que genera incluso una
mayor volatilidad hasta un punto en el que los precios pueden
perder su relación con los beneficios subyacentes.
Acabamos de afirmar que en muchos casos, los beneficios a largo plazo pueden estimarse con cierta certeza. En anteriores boletines informativos, hemos insistido en que, pese a que lo que nos
quieran hacer creer los medios empresariales, las condiciones
macroeconómicas (el comportamiento de la economía) solamente
suponen una diferencia modesta para los beneficios de las
empresas a lo largo del tiempo y, por tanto, no son un factor muy
importante para el inversor a largo plazo. ¿Seguimos manteniendo
esto tras todo lo sucedido en los últimos trimestres?
continúa aquí http://s-i-a.ch/SIA/files/Newsletter/200907_LTIF_Newsletter_ES.pdf
viernes, 31 de julio de 2009
Reflexiones de los gestores de LTIF –SIA- Classic
WALTER SCHERK 28 de julio de 2009
Hemos vivido un rally importante tanto de mercado como en muchos valores cíclicos.
No obstante, este rally tiene un claro componente de recuperación de los excesos bajistas de la segunda mitad del año pasado.
La parte positiva es que los anuncios de beneficios han salido en general en línea o
incluso mejores de lo esperado, pero lo importante es que en casi ningún caso han sidopeores de lo esperado, lo que ha dado alas al mercado.
Por el lado negativo, siguen viendo poco sólidos los “brotes verdes” que estamos
conociendo. La infraestructura económica sigue débil salvo en China.
Por otro lado, los precios ya descuentan bastante mejora, con lo que tras el rebote que hemos vivido las bolsas se encontrarían cerca de su valor razonable. Se están empezando a encontrar con valores cíclicos caros (para sus estándares). No obstante, el momentum de beneficios subyacentes de la cartera es sólido y se consolida al alza.
Ven perspectivas aceptables.
El exceso de capacidad del que nos vienen hablando últimamente sigue ahí y mantienen, por tanto, una visión escéptica sobre la situación económica en general.Empiezan a ver, no obstante, alguna excepción como en determinadas empresas de fibras textiles en China donde hablando con su management les comentan que se está suavizando este exceso de capacidad y que prevén estar al 100% de utilización al final de año.
También hay otra sorpresa agradable y es que se están encontrando con muchos
sectores que han conseguido mantener una cierta disciplina de mercado y pese a la
caída que han sufrido en ventas han conseguido mejoras en márgenes unitarios y
mantenimiento de cuota de mercado, por lo que tampoco han sufrido tanto como se
esperaba.
1 Reflexiones de los gestores de LTIF –SIA- Classic
Situación de la cartera
El beneficio por acción del fondo se ha estabilizado claramente por encima de los 25€
por acción. Cree que incluso podrían llegar a superar los 30€ a final de año. Eso
implicaría un 15% de TIR prevista para la cartera del fondo, con los precios actuales, que ya han experimentado subidas importantes.
Siguen comprando acciones dentro de los sectores de Reaseguro (porque no los siguen
viendo muy baratos) y Utilities.
En cambio, han dejado de comprar en Recursos Naturales pese a que les sigue
gustando lo relacionado con cobre, carbón y petróleo (pero no el gas). El peso de este sector en cartera se ha incrementado por el aumento que han tenido los precios de las acciones en cartera, no porque hayan incrementado las posiciones.
Siguen introduciendo paulatinamente valores GARP con tasas de reinversión interna
(Roce) altas. Dos ejemplos ya comentados en alguna ocasión son Inditex o Telefónica.
En comparación con el resto de valores de la cartera estos son más defensivos, con
perfil de riesgo bajo y PER de doble dígito (aún así la TIR esperada es de un 12%-13%),pero aportan estabilidad y calidad al conjunto. Ya tienen un 15% de la cartera en este tipo de valores. Recientemente han empezado a construir una posición más sólida en determinadas empresas farmacéuticas.
Parte del buen resultado del fondo en el año se debe a que están realizando un stock
picking muy activo, entrando y saliendo en valores según cómo evolucionan los precios.
Con respecto al posicionamiento geográfico irán incorporando cada vez más valores
asiáticos. En la actualidad mantienen un peso del 6% en Asia. Se muestran muy
contentos con la oficina de Singapur que está suministrando un buen número de ideas
nuevas de inversión.
viernes, 24 de julio de 2009
Otra fuente de ingresos que tengo actualmente es mi casita rural
Aquí podéis ver un vídeo de la casa rural y su precioso entorno:
Define el Doctor Huerta de Soto la función empresarial como "una capacidad innata del ser humano. No nos estamos refiriendo al empresario típico que saca adelante un negocio. Nos estamos refiriendo a esa innata capacidad que tiene todo ser humano para descubrir, crear, darse cuenta de las oportunidades de ganancia que surgen en su entorno y actuar en consecuencia para aprovecharse de las mismas. De hecho,etimológicamente, la palabra empresario evoca al descubridor, a quien se da cuenta de algo y lo aprehende. Es la bombilla que se enciende."
El socialismo se debe definir como"todo sistema de agresión institucional y sistemática en contra del libre ejercicio de la función empresarial". Consiste en imponer por la fuerza, utilizando todos los medios coactivos del Estado. Podrá presentar determinados objetivos como buenos, pero tendrá que imponerlos irrumpiendo por la fuerza en ese proceso de cooperación social protagonizado por los empresarios.La coacción consiste en utilizar la violencia para obligar a alguien a hacer algo.Si la coacción es sistemática y procede institucionalmente de un Estado que tiene todos los medios del poder, la posibilidad de defendernos de los mismos o evitarlos es muy reducida. Es entonces cuando el socialismo manifiesta su realidad esencial con toda su crudeza.Jesús Huerta de Soto.
jueves, 23 de julio de 2009
Lección magistral para entender la crisis de Jesus Huerta de Soto
Consejos de Jesús Huerta de Soto para tener éxito en la vida en un discurso que hace durante el Acto de Entrega de Distinciones Académicas (Abril 2009)
http://newmedia.ufm.edu/gsm/index.php?title=Jesús_Huerta_de_Soto_en_la_UFM
http://newmedia.ufm.edu/gsm/index.php?title=Discurso_de_Jesús_Huerta_de_Soto_durante_el_Acto_de_Entrega_de_Distinciones_Académicas_(Abril_2009)