Un estudio hecho en los países nórdicos , demostró que las personas que invierten en bolsa no son los que más dinero tienen, sino lo más inteligentes.

"Por extraño y paradójico que le parezca: La renta variable es el activo-a largo plazo-más rentable y menos arriesgado".Francisco García Paramés

La clave en el mundo de las inversiones está en la PACIENCIA, como decía un inversor value "Más vale hacerse rico despacio que pobre rápidamente" .

Todo llega para quien sabe esperar.Nunca te des por vencido, las grandes cosas llevan tiempo.

‎ "Yo me fío más de cómo maneja la economía una familia que se juega el pan o un empresario, que se juega la ruina, que un grupo de señores que, cuando quiebran un país, se van a su casa, reciben seis cargos públicos o privados y se dedican a dar discursos."Daniel Lacalle

Los seres humanos observan que hoy en día las carreteras, los hospitales, las escuelas, el orden público, etc. etc., son proporcionados en gran (sino en exclusiva) medida por el estado, y como son muy necesarios, concluyen sin más análisis que el estado es también imprescindible. No se dan cuenta de que los recursos citados pueden producirse con mucha más calidad y de forma más eficiente, barata, y conforme con las cambiantes y variadas necesidades de cada persona, a travésdel orden espontáneo del mercado, la creatividad empresarial y la propiedad privada.Jesús Huerta de Soto

Comprar cuando la bolsa baja y vender cuando sube es difícil porque va en contra de la naturaleza humana: en los últimos 3.000 años, cuando el vecino de al lado salía corriendo o gritaba "fuego", ha resultado rentable salir corriendo también. De ahí que cuando la bolsa sube nos dan ganas de comprar, y cuando baja nos dan ganas de vender, por una simple cuestión de biología.

¿Pero es que no os dais cuenta que todas las injusticias y toda la corrupción proviene de lo "publico"?‏



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viernes, 22 de abril de 2011

Bolsa cara, bolsa barata: la importancia del PER


Para estimar lo sobrevalorado que está un mercado, hay que examinar distintas variables tanto en su contexto histórico como en su valor absoluto.


Basándose en los datos de Aswath Damodaran, profesor de Finanzas de la Universidad de Nueva York, Seeking Delta realizó el pasado enero un examen comparado de las valoraciones bursátiles de índices de los cinco continentes, ilustrando sus resultados sobre un mapa mundial (cuanto más verde la superficie del país, más baratas las bolsas; cuanto más roja, más caras).
Decíamos la semana pasada que un buen comienzo para tantear las posibilidades de inversión en una u otra bolsa mundial consiste en analizar lo sobrevalorado (caliente) o infravalorado que esté su mercado bursátil. De esta manera, si en un momento dado, por ejemplo, el S&P 500 se encuentra en una fase de recalentamiento, será bastante frecuente que la mayor parte de sus valores –por buenos que éstos sean– se hayan visto arrastrados por esa ola de optimismo y se hallen también algo inflados, señal de posponer compras.
Así pues, para estimar lo sobrevalorado o infravalorado que está un mercado de cara a nuestra inversión, lo procedente es examinar distintas variables o indicadores, tanto en su contexto histórico relativo como en su valor absoluto. Todas estas aproximaciones tendrán como común denominador poner en relación los precios con los rendimientos –medios, presentes, futuros– de los activos examinados.
En esta línea, el estudio de Seeking Delta referido más arriba empleó el PER (relación cotización-beneficios), el PSR (relación cotización-ventas de la empresa) y el PBV (relación cotización con valor histórico contable). Los resultados son muy significativos. Japón y la Zona Euro son las bolsas más infravaloradas del mundo en tanto que África y Oriente Próximo presentan los mayores niveles de sobrevaloración. Resulta aún más interesante el hecho de que, dentro de la Unión Europea, Italia y España sean las bolsas relativamente más baratas.
¿Qué tienen los tres indicadores elegidos de apropiado para darnos una idea cabal de la sobre o infravaloración relativa de un mercado? En el artículo de esta semana nos centraremos en el primero, el PER, y dejaremos los otros dos para un posterior análisis.
¿Cómo se calcula el PER?
Para calcular el PER (price earnings ratio), se procede de la siguiente manera. En el numerador situamos la cotización de la acción. Mientras que en el denominador ubicaremos el beneficio por acción, que se calcula como la división entre el beneficio anual de la empresa y el número de acciones en circulación.
¿Por qué es tan importante el PER?
Con el PER vamos a tener una buena primera aproximación de lo relativamente cara o barata que está una acción (cuanto más reducida sea la ratio, más barata tenderá a estar la acción). El hecho de que las páginas bursátiles de los periódicos suelan incluir el dato del PER junto a las cotizaciones da una idea de la importancia que para la comunidad financiera tiene este dato. Y es que detrás del PER se encuentra la verdad fundamental de que el valor de cualquier activo (y más en el largo plazo) acaba estando intrínsecamente ligado con su capacidad para generar periódicamente beneficios en general y flujos monetarios positivos o rentas en particular. El PER también es conocido por los técnicos como el múltiplo o el número de veces que el beneficio está contenido en la cotización. Así, un PER 10 nos indica que, manteniéndose los beneficios constantes, necesitaríamos 10 años para cubrir el coste de la inversión en la adquisición de las acciones.
Otra forma de acercarse al PER es comprendiendo que este múltiplo es sencillamente el inverso de la rentabilidad para el año en curso del activo a la cotización del mercado. De esta forma, un PER 15 significa que la rentabilidad que se obtiene para este año por dicha acción, si esta es adquirida a su cotización actual, es igual al 6,66% (1/15). Este inverso suele representarse con las siglas inglesas ROM (Return on Market). Por las mismas, un PER 10 significa una rentabilidad del 10%; un PER 20, una del 5%, y un PER 30, una del 3,33%.
¿Históricamente caro o barato?
Si el PER aisladamente ya es representativo, todavía lo es más cuando lo situamos en su contexto histórico. La gran mayoría de las acciones suelen cotizar en rangos de PER más o menos amplios. Es por eso que poner en relación el PER actual con la media histórica nos ofrece una buena idea de lo caro o barato que en principio está un activo. En su libro Stocks for the Long Run, Jeremy Siegel llegó a la conclusión de que la media histórica del PER en el S&P 500 de la Bolsa de Nueva York es igual a 18 menos la inflación media esperada. Por tanto, con una inflación cercana al 3%, un PER 15 de media para la bolsa es la referencia con la que medir lo caro o barato que está este mercado. Adviértase que el PER medio de la bolsa americana previo al estallido de las "puntocom" se hallaba en 23, mientras que ahora se encuentra en alrededor de 19. Esta cifra histórica de referencia en el caso de la bolsa española deberá ajustarse un par de puntos a la baja (alrededor de PER 13, habiendo descontado una inflación también de en torno al 3%) por su menor competitividad y estabilidad.
Lo que no nos dice el PER
El PER hace abstracción de la fase del ciclo económico en la que nos encontramos. Sin embargo, para la valoración global de todo el mercado, considerar el momento de la coyuntura es fundamental, pues los beneficios fluctúan mucho con el ciclo. Un PER incluso medio en plena depresión es muchísimo más atractivo que un PER bajo en pleno boom. Es por ello, como explicaremos la semana que viene, que otro indicador, el PSR, nos puede ser tan útil para completar el análisis del rango de valoración en que se está moviendo un mercado.

miércoles, 23 de enero de 2008

¿Como calcular el precio que previsiblemente alcanzará la acción?

Se trata de multiplicar la media del PER de los últimos años por los Beneficios por acción estimados BPA.
Otras ratios fundamentales a tener en cuenta:
1.Precio/Valor Contable(Price/Book value ratio. P/BV)

Relación entre el valor contable y la cotización bursátil de una empresa. Se mide como el cociente entre el valor patrimonial neto de la empresa y su número de acciones. Si es inferior a uno indica una teórica infravaloración de la empresa, en tanto que si es mayor que uno indica una sobrevaloración. No obstante, hay que advertir que ese ratio no tiene en cuenta las expectativas de beneficio futuro.
Société Générale realizó un estudio analizando 33 mercados y relacionando su comportamiento los siguientes doce meses con el valor del ratio precio/valor contable llegando a la conclusión de que desde 1944 la rentabilidad media había sido del 14%, pero si el precio/valor contable de las acciones que componían el Índice estaba por encima del 2,5 la rentabilidad subsiguiente era del -3% mientras que si el ratio precio/valor contable se situaba por debajo del 1,5%, la rentabilidad era del 23%.
2.PER (Price Earning Ratio)
Número de veces que está contenido el beneficio de la compañía en el precio de la acción. PER = precio / BPA del último año. En principio, cuanto más bajo sea el valor de este ratio más barata está la compañía, aunque lo conveniente es ponerlo en contexto con otras compañías del mismo sector. Si el BPA es negativo, el ratio pierde su significado.
Si realizamos un estudio del SP500 desde el año 1968 y tomamos periodos de cinco años observamos como la rentabilidad promedio es del 10,7%. Las veinte acciones con mayor PER rinden un 9,37% y las acciones con menor PER tienen un retorno de promedio un 16,29%. Estos resultados son consistentes, ya que en todos los periodos de cinco años la rentabilidad es positiva en estas acciones, mientras que en el Sp500 únicamente en el 86% del tiempo.
3.Beneficio por Acción ( BPA) (Earning per Share)
Ratio que relaciona el beneficio después de intereses e impuestos con el número de acciones ordinarias en circulación, teniendo en cuenta que el beneficio después de impuestos se asimila al excedente disponible por la empresa para remunerar las acciones ordinarias. Si existieran acciones privilegiadas, la cifra de beneficio a utilizar se correspondería con la cifra de beneficios después de intereses, impuestos y dividendos asignados a los títulos privilegiados. En el caso de que se hayan producido ampliaciones de capital, el ratio se multiplicará por un factor de ajuste.

sábado, 5 de enero de 2008

Sobreponderar acciones de valor frente a acciones de crecimiento

Las acciones de valor se definen por tener unos bajos ratios de Deuda, PER, Precio/Valor Contable, no tener perdidas sucesivas, tener los intereses sobradamente cubiertos con los beneficios ordinarios, alta rentabilidad por dividendo, etc.

El valor teórico de una acción no es más que el descuento de sus flujos futuros para lo que se realizan proyecciones, normalmente hasta cinco años, tanto en la cuenta de resultados como en el balance. A partir del quinto año se supone que la empresa crece a un tipo constante que suele establecerse en el 2%.
En las acciones de crecimiento este valor residual o final es la mayor parte del flujo descontado, mientras que las empresas de valor, el valor de los próximos cinco años es la mayor parte del valor de la empresa.

Si realizamos un estudio del SP500 desde el año 1968 y tomamos periodos de cinco años observamos como la rentabilidad promedio es del 10,7%. Las veinte acciones con mayor PER rinden un 9,37% y las acciones con menor PER tienen un retorno de promedio un 16,29%. Estos resultados son consistentes, ya que en todos los periodos de cinco años la rentabilidad es positiva en estas acciones, mientras que en el Sp500 únicamente en el 86% del tiempo.

Semejantes conclusiones obtenemos con las acciones del SP500 con el ratio del precio/valor contable. Si hacemos base 100 el año 1972 y lo comparamos hasta diciembre del 2006 con las cien acciones con menor precio/valor contable de dicho Índice, observamos que la rentabilidad de estas acciones, al cabo de estos 34 años, es un 80% superior.

En Europa pasa lo mismo, MSCI Europe (Índice amplio de acciones europeas) ha crecido desde abril de 2003 hasta junio de 2007 un 102,5% mientras que el MSCI Valor en el mismo periodo lo ha hecho un 122,4%.

Société Générale realizó un estudio analizando 33 mercados y relacionando su comportamiento los siguientes doce meses con el valor del ratio precio/valor contable llegando a la conclusión de que desde 1944 la rentabilidad media había sido del 14%, pero si el precio/valor contable de las acciones que componían el Índice estaba por encima del 2,5 la rentabilidad subsiguiente era del -3% mientras que si el ratio precio/valor contable se situaba por debajo del 1,5%, la rentabilidad era del 23%.
Fuente:http://www.rankia.com/articulos/articulo.asp?n=218