Yo como particular,no podré valorar bien el balance de una compañía,no podré ganar nunca a los mejores gestores.Por eso concluí que lo más razonable es delegar esa responsabilidad y destinar todo mi esfuerzo a buscarlos(fondos VALUE).Soy un enamorado del VALUE INVESTING, por eso tengo la mayoría de mi patrimonio bajo el criterio de inversión value.
Un estudio hecho en los países nórdicos , demostró que las personas que invierten en bolsa no son los que más dinero tienen, sino lo más inteligentes.
"Por extraño y paradójico que le parezca: La renta variable es el activo-a largo plazo-más rentable y menos arriesgado".Francisco García Paramés
La clave en el mundo de las inversiones está en la PACIENCIA, como decía un inversor value "Más vale hacerse rico despacio que pobre rápidamente" .
Todo llega para quien sabe esperar.Nunca te des por vencido, las grandes cosas llevan tiempo.
"Yo me fío más de cómo maneja la economía una familia que se juega el pan o un empresario, que se juega la ruina, que un grupo de señores que, cuando quiebran un país, se van a su casa, reciben seis cargos públicos o privados y se dedican a dar discursos."Daniel Lacalle
Los seres humanos observan que hoy en día las carreteras, los hospitales, las escuelas, el orden público, etc. etc., son proporcionados en gran (sino en exclusiva) medida por el estado, y como son muy necesarios, concluyen sin más análisis que el estado es también imprescindible. No se dan cuenta de que los recursos citados pueden producirse con mucha más calidad y de forma más eficiente, barata, y conforme con las cambiantes y variadas necesidades de cada persona, a travésdel orden espontáneo del mercado, la creatividad empresarial y la propiedad privada.Jesús Huerta de Soto
Comprar cuando la bolsa baja y vender cuando sube es difícil porque va en contra de la naturaleza humana: en los últimos 3.000 años, cuando el vecino de al lado salía corriendo o gritaba "fuego", ha resultado rentable salir corriendo también. De ahí que cuando la bolsa sube nos dan ganas de comprar, y cuando baja nos dan ganas de vender, por una simple cuestión de biología.
¿Pero es que no os dais cuenta que todas las injusticias y toda la corrupción proviene de lo "publico"?
viernes, 10 de febrero de 2012
Buffett: la bolsa lo hará mejor que el oro y los bonos... y es mucho más segura
Warren Buffett ha planteado su estrategia de inversión. La bolsa, o la inversión en cualquier activo 'productivo', se demostrará como el ganador por mucho sobre los bonos o el oro "durante un largo período de tiempo" y "lo más importante, será el activo más seguro de lejos".
Buffett plantea su argumento en un artículo que aparecerá en el número de Fortune que se publicará el 27 de febrero pero que ya ha aparecido en su web. Él considera que se trata de una 'adaptación' de su próxima carta anual a los accionistas de su fondo, Berkshire Hathaway.
En el artículo, Buffett sostiene que los bonos "deberían venir con una advertencia" ahora mismo, porque los tipos de interés no son lo suficientemente altos para anular la inflación y los impuestos. Y aunque los bonos, y otras inversiones basadas en las divisas, tienen la reputación de ser segura, "en verdad están entre los activos más peligrosos".
Buffett reconoce que Berkshire tiene en cartera bonos del Tesoro de EEUU, pero sólo para asegurarse de que la empresa tiene un acceso rápido a la liquidez si le hiciera falta de repente.
En cuanto a los activos 'no productivos', especialmente el oro, Buffett sostiene que "sus tenedores no está inspirados por lo que el activo puede producir. Se mantendrá muerto para siempre-, sino por la creencia de que otros lo desearán todavía más ávidamente en el futuro".
Aunque una subida de precios puede animar incluso a los escépticos a sumarse a la tendencia, "las burbujas que se han hecho lo suficientemente grandes inevitablemente estallan".
Buffett escribe que si todo el oro del mundo se metiera en un cubo enorme, valdría 9,6 billones de dólares a su precio actual de 1.750 dólares por onza. Por esa cantidad de dinero, "podríamos comprar todos los cereales de EEUU (400 millones de acres con una producción de unos 200.000 millones anuales) más 16 Exxon Mobils (la empresa más rentable del mundo, que gana más de 40.000 millones al año)".
Y otro billón se quedaría fuera. "Dentro de un siglo, los 400 millones de acres agrícolas habrá producido asombrosas cantidades de maíz, trigo, algodón y otros cultivos, y seguirán produciendo esas mercancías valiosas en cualquier divisa. Exxon Mobil probablemente habrá repartido billones de dólares en dividendos a sus accionistas y también mantendrá activos que valen muchos más billones (y recuerden que tendríamos 16 Exxons). Las 170.000 toneladas de oro no habrán cambiado de tamaño y seguirán siendo incapaces de producir nada".
No se trata de una posición nueva para Buffett. Desee hace varios años, prefiere a la bolsa frente a la deuda y al oro.
Fuente
sábado, 10 de diciembre de 2011
Entrevista a Warren Buffett y Ajit Jain en la India
miércoles, 25 de mayo de 2011
El interés compuesto
En otras palabras se trata de doblar la cuartilla o folio sobre si misma, reduciendo cada vez a la mitad su superficie, pues bien si lo hace 42 veces, aunque pueda parecer increíble, el grosor final de la hoja sería tan grande que te permitiría llegar a la Luna, es decir mediría 350000km de grosor la hoja, si lo haces 51 veces pasaria a medir el grosor 150 millones de kilómetros
martes, 24 de mayo de 2011
Genial inversor, mejor persona:" Warren Buffet"
Para que os hagais una idea de la magnitud de su genio inversor y de su honestidad, sepan que su fondo . el Buffet Partnership, que gestionó desde 1957 a 1969, año en que lo cerró, obtuvo una rentabilidad media anual del 29,5% y en 12 años ofreció a sus inversores un 2794%. En ese mismo período el índice Dow Jones se revalorizó tan sólo un 7,4%.
O sea, que rentabilizó mucho más sus adquisiciones en la bolsa que la compra de su propia casa.
Los inversores inteligentes saben que comprar una casa , para vivir en ella, es una pésima inversión.
Es uno de los dos hombres más ricos del mundo y no porque su fortuna se estime en 60000 millones de dólares sino porque recientemente ha donado 32000 millones de dólares, para obras benéficas, a la fundación de Bill Gates, y ha manifestado que a su muerte donará la práctica totalidad de su fortuna el 85% a entidades benéficas. No es más rico el que más tiene sino el que menos necesita. No debemos olvidar que cuando fallecemos sólo nos llevamos al otro mundo lo que hemos dado, y eso lo sabe Warren.
Sus consejos para la gente joven: Aléjese de las tarjetas de crédito e invierta en usted.
RECUERDE:
A. El dinero no crea al hombre, sino que fue el hombre el que creó el dinero
B. La vida es tan simple como usted la haga.
C. No haga lo que los otros digan. Escúchelos, pero haga lo que lo hace sentir mejor.
D. No se vaya por las marcas. Póngase aquellas cosas en las que se sienta cómodo.
E. No gaste su dinero en cosas innecesarias. Gaste en aquellos que de verdad lo necesitan.
F. Después de todo, es su vida. ¿Para qué darle la oportunidad a otros de manejársela?
G. Si el dinero no sirve para compartirlo con los demás, entonces ¿para que sirve?
AYUDE AUNQUE NO PUEDA HACERLO; SIEMPRE HABRÁ BENDICIÓN PARA AQUELLOS QUE SABEN COMPARTIR.
H. No gaste el dinero que no tiene. El Credito, Prestamos, etc. fueron inventados por la sociedad de consumo.
I. Antes de comprar algo, piense: ¿Que me pasará si no lo compro? Si la respuesta es 'Nada', no lo compre; porque no lo necesita.

'Nada hemos traido al mundo, ni nada nos vamos a llevar…'
lunes, 16 de mayo de 2011
Soñando con la junta general de Berkshire
jueves, 21 de abril de 2011
ASÍ EMPEZÓ WARREN BUFFETT
Un tesoro que fabricaba mapas
Por Juan Ramón Rallo
![]() | En 1960 Warren Buffett era un perfecto desconocido. Con 29 años, el hoy Oráculo de Omaha no era más que el único hijo varón del libertario senador de Nebraska Howard Buffett, y el alumno y empleado estrella del padre delvalue investing, Benjamin Graham. No eran malas referencias, pero eran poco relevantes en un mundo, el financiero, que giraba en torno a Nueva York. |
Y, ciertamente, no puede decirse que Buffett comenzara muy a lo grande. En 1957, poco después de que se disolviera Graham-Newman, la compañía de inversión de su mentor, había resuelto regresar a su localidad natal y crear su propio fondo de inversión. No quería complicarse la vida ni, sobre todo, que se la complicaran, de modo que en un principio sólo la abrió para sus familiares y amigos cercanos, esto es, para gente que confiara en él y que no le exigiera resultados inmediatos ni imposibles.
Buffett quería tranquilidad y estabilidad en sus inversiones. Había aprendido de su maestro Graham que la paciencia es una virtud que debe cultivar todo buen inversor, muy al contrario de lo que sucede en los concurridísimos parqués bursátiles, donde parece ser una exigencia profesional el comprar y vender acciones de manera compulsiva. Tanto sosiego deseaba Buffett, que impuso a sus socios la muy inflexible condición de que sólo serían informados sobre la marcha de sus fondos una vez al año, las mismas veces que tendrían la opción de retirar su dinero.
Eran unas llamativas restricciones que, no obstante, se veían sobradamente compensadas por los resultados obtenidos: en sólo tres años, de 1957 a 1959, Buffett había obtenido para sus socios una rentabilidad del 95,9% sobre el capital invertido (un 25% anual), casi el doble que el 52,2% del Dow Jones (15% anual). Fueron estos notables resultados los que hicieron que sus fondos fuera atrayendo, poco a poco, a más inversores: así, si bien comenzó con apenas 100.000 dólares, en 1960 sus siete fondos ya manejaban alrededor de tres millones.
No se crean, sin embargo, que se trataba de un dineral. Para que nos hagamos una idea: serían 21 millones de dólares actuales, muy poco para un gestor. Sea como fuere, conforme sus fondos crecían, sus socios iban cultivando un temor: ¿y si esas extraordinarias rentabilidades pasadas dejaban de ser factibles cuando la cuantía de dinero manejado se incrementara?
No era, sin duda, un miedo desdeñable ni infundado. A medida que la cantidad de activos que maneja un fondo crece, sus rendimientos, por fuerza, van acercándose más a la media del mercado. En esa época, por ejemplo, de los 38 mayores fondos de inversión del país, apenas seis lograron batir al Dow Jones entre 1957 y 1960, y lo hicieron apenas por unas centésimas.
No obstante, para Buffett ese punto crítico en el que ya no pudiera invertir provechosamente el dinero de sus socios todavía se hallaba muy lejos. Hoy suele comentar que en aquel entonces tenía más ideas que dinero, mientras que en la actualidad tiene más dinero que ideas (su compañía, Berkshire Hathaway, maneja hoy casi 400.000 millones de dólares, el 30% del PIB de España). Esas abundantes ideas que tenía en 1960 se dividían en tres grandes categorías: acciones comunes, arreglos y situaciones de control. Las acciones comunes eran simplemente valores que Buffett, aplicando el método del value investing, consideraba subvaloradas; los arreglos eran oportunidades de ganancia ligadas a ciertas operaciones que se iban a fraguar en el mercado (por ejemplo, fusiones y adquisiciones), y las situaciones de control eran aquellos casos en los que Buffett acaparaba suficientes acciones de una compañía como para pasar a dirigirla y sacarle todo el jugo.
Conforme el capital de sus fondos aumentaba, le iba resultando progresivamente más complicado encontrar acciones comunes subvaloradas, pero también le era más fácil aprovecharse de situaciones de control. Elemental: las acciones a precios de ganga no son infinitas y se agotan cuando posees mucho dinero; en cambio, las posibilidades de controlar compañías se van volviendo más abundantes cuanto más dinero manejes (al menos, hasta cierto umbral milmillonario del que estaba muy lejos Buffett).El de Omaha siempre tuvo muy claro que si quería mantener rentabilidades extraordinarias necesitaba no sólo encontrarchollos, también crearlos. Así, uno de los primeros que creó, y en el que llegó a concentrar el 35% de todo su capital en 1959, fue una de esas compañías que destilan glamour, progreso, emoción y perspectivas de crecimiento por todos los lados: Sanborn Map Co., dedicada a los mapas...
Sanborn reunía algunas de las características que le gustan a Buffett: un negocio sencillo de entender –publicaba mapas de las principales ciudades del país, en los que se se mostraban los nuevos edificios, las protecciones contra incendios, la distribución de las tuberías o la composición de los tejados; eran de enorme utilidad para las compañías de seguros a la hora de calcular los riesgos y las primas de las pólizas– y con una ventaja competitiva bastante inatacable: los mapas eran tan detallados que resultaba muy complicado recrearlos desde cero. Para que nos hagamos una idea: el mapa de una ciudad tan pequeña como Omaha pesaba más de 20 kilos, era actualizado con parches cada año y renovado por entero cada 25... Al menos, así había sido durante los 70 años precedentes...
El problema era que desde comienzos de los 50 sus beneficios venían declinando de manera bastante intensa. Sus clientes, las compañías de seguros, se habían organizado monopsónicamente para colocar a sus agentes en el consejo de administración de Sanborn (tenían 9 de los 14 miembros del mismo), y además habían ideado ciertos métodos para no depender tanto de sus mapas. Debido a ello, sus beneficios habían caído desde los 500.000 dólares anuales en los años 30 hasta los apenas 100.000 de 1958 y 1959; sus dividendos, de 5 dólares a 60 céntimos por acción, y el precio de sus acciones desde 110 dólares a 45.
Fue a ese precio que Warren comenzó a comprar masivamente. Extraño. ¿A qué venía tanto interés? ¿Por qué adquiría una empresa renqueante y moribunda?Pues por un motivo muy sencillo: a Buffett le gustaba mirar los balances de las empresas que adquiría. Durante su época dorada –los años 30 y 40–, Sanborn había invertido alrededor de 2,6 millones de dólares en acumular acciones de otras compañías; compañías que en 1958 poseían un valor de mercado de 7 millones de dólares. Echemos cuentas: dado que el capital social de Sanborn era de sólo 105.000 acciones, por cada acción de ésta que Buffett compraba a 45 dólares estaba, en realidad, adquiriendo acciones de otras empresas por valor de 65 dólares (es decir, estaba comprando dólares a 70 céntimos). Además, claro, cada acción de Sanborn también le daba derecho a una porción de los activos de la empresa –valorados en 15 dólares por acción– y de los menguantes pero todavía contantes y sonantes beneficios que generaba (anualmente, alrededor de un dólar por acción). No estaba mal. Así, no es de extrañar que Buffett concentrara el 35% de todo su capital en la firma; como le gusta decir a su inseparable compañero de inversión Charlie Munger: "Haz apuestas enormes cuando las probabilidades de ganar están todas de tu lado".
Buffett consiguió hacerse con 24.000 acciones de la compañía, y encontró aliados hasta alcanzar una representación del 44% del capital social de la empresa. Su objetivo era, por un lado, segregar la cartera de valores de Sanborn y repartirla entre los accionistas y, por otro, reflotar la empresa dándole a su material un enfoque más moderno y manejable para los consumidores.
Sin embargo, el de Ohama se encontró con la oposición de un acomodado y poco comprometido consejo de administración (la mayoría de los directivos apenas poseía una participación de diez acciones). Vivían demasiado bien como para complicarse generando valor para el accionista. Sin embargo, Buffett logró salirse con la suya tras tres largas reuniones, en las que incluso reprochó a los miembros del consejo que rechazaran sus propuestas mientras se fumaban complacidos unos cigarrillos que habían comprado con el sueldo que les pagaba la empresa (y, por tanto, en un tercera parte, él mismo).
De este modo, con apenas una inversión inicial de un millón de dólares, Buffett fue finalmente capaz de disponer de una cartera de valores de siete millones. ¿Y qué hizo con ella? Una parte, 1,25 millones, no la tocó y la dejó entre los activos de la compañía. La otra, alrededor de 5,75 millones, la utilizó para recomprar el 72% de las acciones de Sanborn, incluyendo las suyas propias, mediante el trueque de unos títulos por otros; estratagema merced a la cual se ahorró pagar dos millones de dólares en concepto de impuesto de plusvalías.
Resultado de la operación: los restantes inversores de Sanborn se quedaban con una compañía de 30.000 acciones cuyos beneficios por acción pasaban de 95 céntimos a 3 dólares y cuyos dividendos por acción crecieron de 60 céntimos a 2,15 dólares; una compañía que todavía existe. Buffett, por su parte, había recomprado por 75 dólares las acciones de Sanborn que había adquirido a 45: es decir, invirtiendo apenas un millón de dólares conseguía alrededor de 1,7 millones. En lugar de un mapa del tesoro, Buffett prefirió comprar un tesoro que fabricaba mapas.
¿Lecciones que aprender? Sepa qué empresa adquiere (sea consciente no sólo de sus beneficios esperados, también de sus activos actuales); no se asuste por que los precios de las acciones estén bajos: aprovéchelos para comprar tantas como pueda; cuando acumule cierto capital, no se contente con la inversión pasiva, busque oportunidades en las que tenga que intervenir activamente en la gestión de la empresa; escudriñe al equipo directivo: si son personas cerriles que se desentienden del accionista, sólo invierta si cree que será capaz de dominarlas o si piensa que en algún momento aparecerá alguien que lo haga; y preocúpese de minimizar los impuestos que paga.
Aplicando todas estas lecciones a esta operación, no es de extrañar que, en 1960, Buffett lograra una rentabilidad del 22,8%, mientras que el Dow Jones cayó un 6,3%; 30 puntos más que el índice de referencia en un año y 98 más en el acumulado de los cuatro anteriores: sin duda, uno de los primeros grandes pasos que le llevaron a convertirse en el hombre más rico del planeta.
martes, 22 de marzo de 2011
domingo, 20 de febrero de 2011
Buffett, empresario a los 17
Por Juan Ramón Rallo
"Un día, cuando Warren tenía 17 años, fue a ver a su amigo Don Danley para comentarle una nueva idea (…): “Yo compraré esta máquina vieja de pinball por 25 dólares y montamos una sociedad. A ti te toca arreglarla. Después iremos a ver a Frank Erico, el barbero, y le diremos: ‘Somos los representantes de la empresa Wilson de máquinas que funcionan con monedas, y queremos hacerte una propuesta en nombre del Sr. Wilson. Déjanos colocar la máquina de pinball al fondo de la tienda y así tus clientes podrán jugar mientras esperan. Al final, dividiremos el beneficio’”
Aunque nunca nadie había pensado en instalar máquinas de pinball en las barberías, una vez le presentaron la propuesta al Sr. Erico, aceptó. Los chicos trasladaron la máquina con el coche del padre de Don hasta la barbería de Erico. Al acabar la primera jornada con la máquina en funcionamiento, Warren y Don acudieron a comprar los resultados. Sorpresa: dentro de la máquina había cuatro dólares. El Sr. Erico estaba encantado y la máquina de pinball se quedó en la barbería.
Después de una semana, Warren vació la máquina y dividió los dólares en dos montones: “Sr. Erico, no nos entretengamos contándolos en ‘uno para mí, otro para ti’. Simplemente coja el montón que más le guste”. Era como ese viejo procedimiento de dividir los pasteles: un niño lo corta y el otro escoge. Después de que el Sr. Erico eligiera un montón llevándolo a su lado de la mesa, Warren contó cuánto dinero había en el suyo: 25 dólares… ¡suficiente para comprar otra máquina de pinball!
Muy pronto, siete u ocho máquinas de pinball del “Sr. Wilson” estaban repartidas por toda la ciudad. Warren había descubierto el milagro del capital: dinero que trabaja para el propietario como si tuviese un empleo propio."
jueves, 17 de febrero de 2011
George Soros y Warren Buffett: Dos historias de éxito paralelas
Consistencia de resultados año a año de Buffet:
lunes, 6 de diciembre de 2010
¿Para qué sirve el dinero?
Hubo una entrevista de una hora en CNBC con Warren Buffett, la segunda persona más rica del mundo, quien donó $31 mil millones de dólares para caridad. He aquí algunos aspectos muy interesantes de su vida:
2.- Compró una pequeña granja a los 14 años con sus ahorros provenientes de repartir periódicos.
3.- Todavía vive en la misma pequeña casa de 3 cuartos en Omaha que compró luego de casarse hace 50 años. Él dice que tiene todo lo que necesita en esa casa. Su casa no tiene ningún muro o reja.
4.- Él maneja su propio carro a todas partes y no anda con chofer o guardaespaldas.
5.- Nunca viaja en jet privado, a pesar de ser el dueño de la compañía de jets privados más grande del mundo.
6.- Su compañía, Berkshire Hathaway, es dueña de 63 compañías. Él le escribe sólo una carta cada año a los CEOs de estas compañías, dándole las metas para el año. Nunca convoca a reuniones o los llama regularmente.
Él le ha dado dos reglas a sus CEOs:
• Regla número 1: No perder nada del dinero de sus accionistas.
• Regla número 2: No olvidar la regla número 1.
7.- Él no socializa con la gente de la alta sociedad. Su pasatiempo cuando llega a casa es prepararse palomitas de maíz y ver televisión.
8.- Bill Gates, el hombre más rico del mundo, lo conoció apenas hace 5 años. Bill Gates pensó que no tenía nada en común con Warren Buffett. Por esto, programó la reunión para que durara únicamente media hora. Pero cuando Gates lo conoció, la reunión duró diez horas y Bill Gates se volvió un devoto de Warren Buffett.
9.- Warren Buffet no anda con celular ni tiene una computadora en su escritorio.
10.- Su consejo para la gente joven: Aléjese de las tarjetas de crédito e invierta en usted.
RECUERDE:
A. El dinero no crea al hombre, sino que fue el hombre el que creó el dinero
B. La vida es tan simple como usted la haga.
C. No haga lo que los otros digan. Escúchelos, pero haga lo que lo hace sentir mejor.
D. No se vaya por las marcas. Póngase aquellas cosas en las que se sienta cómodo.
E. No gaste su dinero en cosas innecesarias. Gaste en aquellos que de verdad lo necesitan.
F. Después de todo, es su vida. ¿Para qué darle la oportunidad a otros de manejársela?
G. Si el dinero no sirve para compartirlo con los demás, entonces ¿para que sirve?
AYUDE AUNQUE NO PUEDA HACERLO; SIEMPRE HABRÁ BENDICIÓN PARA AQUELLOS QUE SABEN COMPARTIR.
H. No gaste el dinero que no tiene. El Credito, Prestamos, etc. fueron inventados por la sociedad de consumo.
sábado, 18 de octubre de 2008
Buffett recomienda comprar acciones
En una entrevista concedida a 'The New York Times', el inversor ha manifestado cual es la regla por la que se rige a la ahora de invertir: "Una simple regla dicta mi modo de comprar: sé cauto cuando los demás se muestren codiciosos y se codicioso cuando el resto se muestre cauto".
Por este motivo, Buffett considera que es un buen momento para entrar en el mercado de valores y para aumentar posiciones. Además, el 'Oráculo de Omaha' ha vaticinado que a corto plazo las actividades empresariales "vacilarán" y los titulares continuarán siendo "aterradores". Pero los miedos hacia la prosperidad a largo plazo de la nación "no tienen sentido".
"Estos negocios posiblemente sufran traspiés en sus ingresos, como pasa siempre, pero la mayor parte de las compañías estarán marcando nuevos récords de beneficios en 5, 10 y 20 años a partir de ahora", ha asegurado Buffet.
El multimillonario ha añadido que es muy complicado determinar cual será el comportamiento de las bolsas en el corto plazo, aunque ha estimado que es probable que se mueva al alza, ante el sentimiento de que la economía estadounidense vuelva a recuperarse del difícil trance en el que se encuentra. De hecho, Buffett sentenció con su habitual humor que "si esperas al petirrojo, la primavera ya se habrá terminado".
"No me gusta opinar sobre el mercado financiero, y no tengo idea de lo que hará el mercado a corto plazo. De cualquier manera, yo seguiré la frase que decía un cartel de un restaurante que abrió en el edificio de un banco vacío, y que rezaba: pon tu boca donde estuvo tu dinero. Hoy mi boca y mi dinero dicen acciones", apostilló Buffett.
lunes, 3 de marzo de 2008
La fiesta para Buffett ha terminado: Berkshire reduce el beneficio un 18%
"La fiesta ha terminado". Es algo que casi todo el mundo ha admitido desde que en agosto comenzó una crisis de crédito cuyo final todavía no se adivina. Pero que a estas alturas diga esto el mayor inversor del mundo, el mismísimo Warren Buffett, tiene un peso demoledor para el mercado.
Así quedó claro con el hundimiento de Wall Street el viernes. Los que soñaban con una recuperación más o menos inmediata pueden irse despertando.
Buffett ha incluido esta afirmación en su carta anual a los accionistas de su conglomerado de inversión Berkshire Hathaway, un acontecimiento que siempre genera una gran expectación porque el financiero suele explayarse a gusto y ataca sin piedad a las empresas, políticos e instituciones que considera que no lo han hecho bien en el año. Y esta vez era lógico que se centrara en la gravísima crisis que vive el sector financiero.
La culpa, de las aseguradoras
Él se refiere al conjunto del sector, claro, pero específicamente a las aseguradoras, un sector que hasta ahora no estaba en el ojo del huracán (o no tanto como la banca de inversión). "Es una certeza que los márgenes la industria aseguradora van a caer significativamente en 2008", sentencia. La caída de precios en los últimos años significa ahora una reducción de ingresos y una mayor exposición al riesgo, a su juicio.
De hecho, el mal comportamiento de este negocio es el principal culpable de una caída del 18% del beneficio de Berkshire Hathaway (posee participaciones en Geico, General Re y National Indemnity). También han ayudado otras posiciones en negocios muy ligados al ciclo inmobiliario.
Tonterías financieras
Sus principales críticas se dirigen a la "enorme cantidad de tonterías financieras" que han quedado al descubierto con la caída del precio de la vivienda. Detrás de este comportamiento se encontraba, a su juicio, la asunción errónea de que los precios de la vivienda siempre suben, lo que evitó que los bancos comprobaran como es debido los ingresos de los clientes a los que prestaban dinero ni si ponían algo de dinero de entrada al comprar una casa.
"Por encima de todo, los americanos llegaron a creer que los precios de las casas iban a subir para siempre. Hoy, nuestro país está experimentando un dolor generalizado por culpa de esa creencia equivocada", escribe Buffett en su carta.
Los grandes bancos no tenían bañador
Echando mano de una de sus legendarias frases, recuerda que "cuando la marea baja es cuando se ve quién lleva bañador, y lo que estamos viendo es que algunas de nuestras mayores instituciones financieras estaban desnudas".
En febrero, Buffett acaparó los titulares con su oferta para reasegurar 800.000 millones de bonos municipales que ahora están en manos de las atribuladas 'monolines' como Ambac o MBIA. Ninguna ha aceptado la oferta porque implica ceder a Buffett la parte segura y rentable del negocio y quedarse con la parte que ha provocado la crisis, los activos de crédito.
Cartera de fondos soberanos
También se muestra partidario en su carta de los fondos soberanos y vuelve a echar la culpa a la caída del dólar a la política del Gobierno norteamericano, al que pide que se olvide del proteccionismo, de las sanciones a otros países y de actitudes que provocan rechazo en el mundo.
Finalmente, no hay fumata blanca respecto al nombre de su sucesor al frente de Berkshire, sino que Buffett mantiene el enigma. En la carta se limita a decir que ha elegido cuatro candidatos para sucederle con un perfil "entre joven y mediana edad, entre acomodados y ricos, y todos deseando trabajar para Berkshire Hathaway por razones que van más allá del dinero". Añade que todos ellos ya gestionan "sustanciales sumas" en otras entidades.
viernes, 4 de enero de 2008
Consejos de Warrent Buffet
2.Nunca invierta en un negocio que usted no puede entender.
3.A menos que usted pueda mirar su inversion caer en un 50% sin impulsos de panico, usted no debe estar en el mercado de valores.
4.No intente predecir la dirección del mercado de valores, de la economía, de los tipos de interés, o de las elecciones.
5.Compre compañías con buen historial de beneficios y con una posicion dominante del negocio.
6.Sea temeroso cuando otros son codiciosos, y codicioso solamente cuando otros son temerosos.
7.El optimismo es el enemigo del comprador racional.
8.La capacidad de decir “no” es una enorme ventaja para un inversor.
9.Gran parte de éxito se puede atribuir a la inactividad. La mayoría de los inversores no pueden oponerse a la tentación de comprar y de vender constantemente. El letargo, lindando en la pereza, debe seguir siendo la piedra angular de un estilo de la inversión.
10.Las oscilaciones salvajes en los precios, en parte tienen más que ver con el comportamiento “lemmings” de inversores institucionales, que con los resultados obtenidos por las compañía.
11.Un inversor necesita hacer muy pocas cosas bien si evita grandes errores. No es necesario hacer cosas extraordinarias para conseguir resultados extraordinarios.
12.No tome los resultados anuales demasiado seriamente. En su lugar, céntrese en promedios de cuatro o cinco años.
13.Céntrese en el retorno de la inversion, no en ganancias por accion.
14.Calcule las “ganancias del dueño” para conseguir una reflexión verdadera del valor.
15.Busque a compañías con los altos márgenes de beneficio.
16.Invierta siempre para el largo plazo.
17.El consejo “que usted nunca quiebra tomando un beneficio” es absurdo.
18.¿Tiene el negocio perspectivas favorables a largo plazo? ¿El negocio tiene una historia de funcionamiento constante?
19.Recuerde que el mercado de valores es maniaco-depresivo.
20.Compre un negocio, no alquile la acción.
domingo, 9 de septiembre de 2007
Buffet donará la mayor parte de su fortuna
Buffet, que ha acumulado la segunda mayor fortuna del mundo gracias a su especial habilidad para seleccionar inversiones brillantes, donará la friolera de 37 mil millones de dólares, lo que se convertirá con toda seguridad en la mayor donación privada ( y probablmenente también publica) de todos los tiempos.
Muchos argumentarán que Buffet podría haber realizado la donación muchos años antes, pero el Sr. Buffet siempre ha argumentado que prefería esperar al final de su etapa como inversor porque creía que nadie podría obtener unas trasas de rendimiento cercanas a las que él era capaz de obtener. En honor a la verdad hay que reconocer a Buffet ha cumplido con su palabra. Ni se le podrá acusar de llevar una vida de despilfarro ( aún vive en la misma casa que se commpró en 1954) y el retorno obtenido de sus inversiones en los últimos 40 años, supera el 21% anual.
Respecto a sus hijos, el propio Buffet lo tiene claro…después de darles una excelente educación y un significativo colchón, no ve ningún motivo para que sus hijos vivan flotando entre dinero.
Dentro se su impecable lógica, Buffet ha seleccionado a la que él considera la mejor fundación para que utilice su fortuna, y no es otra que la fundación Bill and Melinda Gates.
PD Antes admiraba a Warren Buffett como uno de los mejores inversores reconocidos, ahora tambien lo admiro como persona.
domingo, 19 de agosto de 2007
Warren Buffett:El mejor inversor financiero de todos los tiempos

Según The Wall Street Journal, es la persona más influyente en el mercado financiero de EEUU.
Empezó a invertir en divisas diferentes al dólar como el rand sudafricano en 2002.
En el 2007 ocupó el tercer lugar dentro de Las mayores fortunas personales del mundo, de acuerdo con la revista Forbes con un estimado de 52 mil millones de dólares.
Los Consejos de Warren Buffet
1. Usted ni tiene razon, ni se equivoca porque la muchedumbre discrepe con usted. Usted tiene razón porque sus datos y razonamiento son correctos.
2. Nunca invierta en un negocio que usted no puede entender.
3. A menos que usted pueda mirar su inversion caer en un 50% sin impulsos de panico, usted no debe estar en el mercado de valores.
4. No intente predecir la dirección del mercado de valores, de la economía, de los tipos de interés, o de las elecciones.
5. Compre compañías con buen historial de beneficios y con una posicion dominante del negocio.
6. Sea temeroso cuando otros son codiciosos, y solo codicioso solamente cuando otros son temerosos.
7. El optimismo es el enemigo del comprador racional.
8. La capacidad de decir “no” es una enorme ventaja para un inversor.
9. Gran parte de éxito se puede atribuir a la inactividad. La mayoría de los inversores no pueden oponerse a la tentación de comprar y de vender constantemente.
El letargo, lindando en la pereza, debe seguir siendo la piedra angular de un estilo de la inversión.
10. Las oscilaciones salvajes en los precios, en parte tienen más que ver con el comportamiento “lemmings” de inversores institucionales, que con los resultados obtenidos por las compañía.
11. Un inversor necesita hacer muy pocas cosas bien si evita grandes errores.
No es necesario hacer cosas extraordinarias para conseguir resultados extraordinarios.
12. No tome los resultados anuales demasiado seriamente. En su lugar, céntrese en promedios de cuatro o cinco años.
13. Céntrese en el retorno de la inversion, no en ganancias por accion.
14. Calcule las “ganancias del dueño” para conseguir una reflexión verdadera del valor.
15. Busque a compañías con los altos márgenes de beneficio.
16. Invierta siempre para el largo plazo.
17. El consejo “que usted nunca quiebra tomando un beneficio” es absurdo.
18. ¿Tiene el negocio perspectivas favorables a largo plazo?
¿El negocio tiene una historia de funcionamiento constante?
19. Recuerde que el mercado de valores es maniaco-depresivo.
20. Compre un negocio, no alquile la acción.
Warren Buffett: las lecciones del Oráculo de Omaha
Resumen: Enrique Gallego describe de forma pormenorizada el perfil de uno de los inversores con más éxito del siglo XX.
Warren Buffett
Berkshire Hathaway
En los primeros meses de cada año las empresas cotizadas en bolsa presentan sus resultados anuales y sus memorias. Una de las presentaciones seguida con más expectación en todo el mundo es la de Berkshire Hathaway.
Se trata de un coloso, una de las compañías más grandes del mundo por capitalización bursátil. Actualmente (abril 2004) ocupa el puesto 16 en este ranking bursátil, con una capitalización en torno a los 141.000 millones de dólares.
Sin embargo, no es su importancia como empresa lo que justifica el interés por las cuentas de Berkshire. A pesar de su dimensión no figura en los grandes índices bursátiles debido a que su volumen de contratación es bastante escaso, casi testimonial. Lo que verdaderamente interesa no es la empresa, ni sus números, sino su presidente, Warren Buffett, y sus opiniones.
Buffett posee en números redondos un 30% de la compañía, lo que supone una fortuna superior a los 40.000 millones. Según una curiosa comparación realizada por Le Monde Diplomatique (con los datos de 2002), su fortuna equivale a todo el PIB de Rumania. En la lista de ricos figura como el segundo del mundo, sólo superado por Bill Gates.
La riqueza de Buffett constituye un poderoso argumento para que se le preste atención, sobre todo en un país como Estados Unidos donde el éxito empresarial tiene la más alta consideración en la escala de valores. Pero el gran hecho diferencial de Buffett respecto a otros magnates, como Gates o la familia Walton, es que su fortuna se ha construido, al menos en su mayor parte, a través de la inversión, no de la actividad empresarial propiamente dicha. De ahí que sus opiniones sobre los mercados tengan una relevancia muy distinta a la de un mero empresario.
Buffett se dirige, en teoría, a los accionistas de Berkshire a través de una 'carta' donde, además de comentar la marcha de la empresa, aprovecha para expresar todo tipo de ideas y opiniones. Estas cartas, en unión de algunas entrevistas, artículos y conferencias recogen el ideario de Buffett, que nunca ha intentado sistematizar su pensamiento en un libro, aunque no han faltado diversos entusiastas (incluyendo una ex nuera) que lo han intentado con más o menos acierto.
La publicación de la carta anual a los accionistas es motivo de la máxima atención por parte de los medios especializados. Este año no ha sido una excepción. Lamentablemente, muchos comentarios son bastante superficiales. Para justipreciar adecuadamente la aportación de Buffett hay que situarla en el contexto de su trayectoria personal. Intentaremos en este artículo y en los próximos proporcionar diversos datos e ideas que nos permitan entender a Buffett, aprovechar lo mucho que tiene de aprovechable y también rechazar lo que no es tan aprovechable.
Warren Buffett nació en Omaha el 30 de agosto de 1930. Según el propio Buffett, su destino está ligado a la bolsa desde el mismo momento de su concepción.
'Le tengo cariño al 1929 ya que fue cuando todo empezó para mí. Mi padre era vendedor de acciones por aquel entonces y después del crac de la bolsa, en el otoño, le daba miedo llamar a nadie, a toda la gente que había perdido dinero. Así que se quedaba en casa por las tardes y como no había televisión.Pues eso, que yo fui concebido alrededor del día 30 de noviembre de 1929 (y nací nueve meses después, el día 30 de agosto de 1930), y siempre he tenido una sensación agradable sobre el crac'. Aquí se muestra con claridad uno de los rasgos de la personalidad de Buffett, su sentido del humor.
La primera circunstancia favorable en la trayectoria de Buffett es su entorno familiar que le posibilita tomar contacto con el mundo de las finanzas y los negocios desde la más temprana edad. Los hagiógrafos le pintan como un niño que dedicaba una parte de su tiempo a leer los libros sobre bolsa de la biblioteca de su padre y otra a comprar acciones o a montar 'negocios' vendiendo cosas a sus compañeros de colegio. Anécdotas aparte, lo importante es que los mercados son para Buffett un lenguaje 'natural', aprendido en la infancia, lo que da una cierta ventaja sobre el resto de los inversores. Es algo similar a lo de Fernando Alonso con los coches.
La segunda circunstancia favorable, de decisiva importancia, es el magisterio de Benjamin Graham, uno de los grandes teóricos sobre la bolsa. Graham postulaba la existencia de un 'valor' ligado a la capacidad de generación de beneficios de las empresas.
En teoría, el valor debería ser el precio de la acción. En el corto plazo, el mercado, condicionado por otros múltiples factores, no siempre es capaz de incorporar el valor al precio de la acción, pero a la larga precio y valor convergen casi siempre. 'A corto plazo, el mercado es una máquina de votar y a largo plazo una máquina de pesar'. El inversor que calcula adecuadamente el valor y compra de manera sistemática empresas que están por debajo del mismo, termina por obtener un rendimiento promedio superior al del mercado.
Las tesis de Graham interesaron a Buffett hasta el punto de matricularse en los cursos que daba en la Universidad de Columbia. La relación que se estableció fue bastante estrecha, hasta el punto de que Buffett después de finalizar sus estudios trabajó durante algún tiempo en la sociedad de inversiones que dirigía Graham. En 1956, Graham decidió jubilarse y Buffett, con veintiséis años, comenzó su carrera como gestor por cuenta propia.
Se ha llegado a escribir que la magia de Buffett le ha permitido convertir 100 dólares en 42.000 millones, lo que no es verdad, o mejor dicho es una de esas verdades a medias que pueden ser más engañosas que las mentiras. En realidad, promovió una sociedad de inversión en la que él sería el gestor y un grupo de familiares y amigos quienes pusieran el dinero para invertir. Para ser accionista de la sociedad puso 100 simbólicos dólares, pero el capital inicial era de 105.000.
El acuerdo al que llegó con los socios inversores era el cobrar el 25% de los rendimientos que excedieran el 6% anual. Su habilidad, la buena suerte o, lo más probable, una mezcla de ambas, le permitieron obtener unos resultados espectaculares con los que sentó los cimientos de su fortuna personal.
El rendimiento obtenido entre 1956 y 1969 fue del 29,5% anual, lo que supone una rentabilidad acumulada cercana al 2.900%. A medida que se iba corriendo la voz de su habilidad, más gente le iba confiando sus ahorros y la sociedad incrementaba su base de capital. Las nuevas aportaciones y la reinversión de los beneficios fueron convirtiendo a Buffett en un operador de cierta importancia, capaz no sólo de invertir sino también de controlar algunas pequeñas empresas.
En 1969 llegó a la conclusión de que el mercado estaba sobrevalorado en su conjunto y que le iba a ser imposible seguir obteniendo las rentabilidades que había conseguido hasta entonces. Así que optó por disolver la sociedad y devolver el dinero a los accionistas.
Su retribución como gestor, reinvertida en la propia sociedad, le había permitido acumular 25 millones de dólares. Podría haberse 'jubilado' como hizo otro gestor legendario, Peter Lynch, ya que la fortuna acumulada daba de sobra para que un hombre austero como él viviera sin ninguna preocupación el resto de su vida. Pero, como veremos en el próximo artículo, tenía otros planes más ambiciosos.
Buffett y la eficiencia de los mercados
Buffett ha creado un "círculo virtuoso", en donde el crecimiento de la actividad aseguradora va aumentando la cantidad de liquidez disponible, la cual, invertida de forma muy rentable, genera nuevos recursos que permiten el crecimiento de la actividad aseguradora: ¿azar o mérito propio?
Hemos dejado a Warren Buffett en 1969, ya convertido en millonario, aunque en modesta proporción, y dando por concluida su carrera como gestor por cuenta ajena. Desde entonces Buffett no ejerce como gestor, aunque es frecuente leer artículos en donde se le considera como tal.
A lo largo de su trayectoria, la sociedad gestionada por Warren Buffett había tomado participaciones en varias empresas de pequeña y mediana dimensión, hasta el punto de llegar al control de la gestión. Una de estas empresas era una antigua industria textil llamada Berkshire Hathaway, que atravesaba serias dificultades a principios de los sesenta, lo que hundió su cotización. El fondo de Buffett tomó el control en 1965 aprovechando los bajos precios de la acción.
Cuando se disolvió el fondo en 1969, Buffett utilizó el dinero que le correspondía para convertirse en el accionista mayoritario de Berkshire y asumir su presidencia. Pero Berkshire no es ningún fondo de inversión, ni siquiera una sociedad de cartera, es una empresa. Por ello, la idea tópica de considerar a Buffett como un inversor bursátil es una verdad a medias.
A partir de 1965, Berkshire se recupera y genera beneficios. La genialidad de Buffett estuvo en utilizar los recursos generados para reorientar la actividad de la empresa desde la actividad industrial a los seguros. Empezó comprando dos pequeñas aseguradoras locales de su ciudad natal, Omaha, y a lo largo de los setenta, ya dueño de la empresa, prosiguió la expansión en el ramo asegurador con nuevas adquisiciones de dimensión cada vez mayor.
La actividad industrial entró en una irreversible decadencia por la propia madurez del sector textil y por la negativa a distraer valiosos recursos en inversiones con una expectativa de rentabilidad muy modesta. En 1985 se cerraron las fábricas, aunque desde muchos años antes su importancia era mínima.
El negocio asegurador proporcionaba una rentabilidad mucho mayor que el textil, pero su mayor interés a los ojos de Buffett se debe a dos interesantes sutilezas, su carácter financiero y su apalancamiento. Las compañías de seguros manejan el dinero como materia prima, lo que las hace más comprensibles y controlables a los ojos de alguien con una formación esencialmente financiera. A sus recursos propios han de sumar las reservas técnicas, que, en definitiva, son un dinero procedente de las primas mantenido en depósito para garantizar la cobertura de los siniestros. En principio, estas reservas técnicas son un préstamo a tipo cero que le hacen los clientes a la aseguradora. Un buen manejo de estos fondos permite obtener una rentabilidad financiera adicional sin necesidad de aportar nuevos recursos, lo que eleva la rentabilidad de los recursos propios empleados.
Desde 1965 hasta 2003, el negocio de Berkshire ha tenido una rentabilidad anual media del 22,2% frente al 10,4% del S&P 500 incluyendo dividendos. Esta 'pequeña' diferencia del 11,8% es enorme debido al efecto del interés compuesto. Un dólar invertido en un fondo indexado en el S&P se habría convertido en teoría (sin tener en cuenta gastos e impuestos), en 4.743. El mismo dólar invertido en Berkshire se habría convertido, siempre en teoría, en 259.485, así que no resulta extraño que su accionista mayoritario sea el segundo hombre más rico del mundo.
La rentabilidad no solo se debe a decisiones de inversión, sino también a la rentabilidad de la actividad aseguradora. Pero es evidente que la política de inversiones ha sido decisiva, porque si no fuera así los seguros serían el chollo empresarial por excelencia. La diferencia fundamental con otras compañías de seguros es que Buffett, en unión de su amigo Charlie Munger, ha gestionado personalmente la inversión de las disponibilidades de tesorería y lo ha hecho superlativamente bien, mucho mejor que los gestores profesionales al servicio de las aseguradoras. Así se ha creado un 'círculo virtuoso', en donde el crecimiento de la actividad aseguradora va aumentando la cantidad de liquidez disponible, la cual, invertida de forma muy rentable, genera nuevos recursos que permiten el crecimiento de la actividad aseguradora.
Sin embargo, el mérito de Warren Buffett ha sido puesto en cuestión por los defensores del mercado eficiente, considerando que se debe más a los caprichos del azar que a méritos propios. Burton G. Malkiel, gran apóstol y divulgador de la teoría del mercado eficiente, lo ilustra con una curiosa parábola, la de los 'lanzadores de monedas'. El propio Buffett, polemizando al respecto, nos ofrece una personal versión, divertida y un tanto paródica, de la parábola:
'Me gustaría que imaginasen una prueba nacional de echar una moneda a cara o cruz. Conseguimos 225 millones de americanos y les pedimos que apuesten un dólar. Se levantan cada mañana, al salir el sol y todos lanzan la moneda. Si aciertan, ganan el dinero de los que no han acertado, y al día siguiente las apuestas vuelven a tener todos los ganadores puestos en fila. Después de lanzar 10 veces la moneda en diez mañanas sucesivas, habrá aproximadamente 220.000 personas en Estados Unidos que han adivinado la cara de la moneda. Cada uno de ellos habrá ganado algo más de 1.000 dólares.
Ahora este grupo estará empezando a presumir con esto, la naturaleza humana es así. Pueden tratar de ser modestos, pero en algún cóctel de vez en cuando admitirán ante los miembros atractivos del sexo contrario cual es su técnica y qué maravillosa perspicacia se necesita en el mundo de lanzar la moneda.
En otros diez días tendremos a 215 personas que han acertado con sus monedas 20 veces y que, con este ejercicio, cada uno ha convertido su dólar en algo más de 1 millón. Por entonces este grupo puede empezar a perder la cabeza. Probablemente escriban libros sobre 'cómo mi dólar se convirtió en un millón en veinte días trabajando treinta segundos cada mañana'. Aún peor, puede que empiecen a volar por todo el país realizando seminarios sobre como lanzar correctamente la moneda y formulando a los profesores escépticos la siguiente pregunta: '¿si esto no se puede hacer, por qué 215 lo hemos logrado?'
Pero entonces algunos profesores serán lo suficientemente desconsiderados como para comentar el hecho de que si 225 millones de orangutanes hubiesen hecho una prueba similar, el resultado habría sido el mismo: 215 orangutanes con 20 aciertos al lanzar su moneda'
A lo que contesta Buffett 'Si hubiésemos cogido 225 millones de orangutanes, quedasen 215 ganadores después de 20 días, y se comprobase que 40 venían de un determinado zoo de Omaha deberíamos preguntarle a su cuidador qué comen, si hacen un determinado ejercicio y muchas cosas más. Esto es, si encontramos un foco extraordinario de éxito, querríamos comprobar si es posible identificar las características inusuales que pueden ser los factores del éxito'. La respuesta a continuación.
Las lecciones de Buffett
¿Cuales son las "características inusuales" que poseen los triunfadores en los mercados financieros y que explican su éxito más allá de circunstancias casuales? Buffett escribió el prólogo de la última revisión de la clásica obra de su maestro Graham, "Investor intelligence" y nos dio la respuesta:
'Para invertir con éxito durante toda la vida no se necesita un cociente intelectual desorbitado, una intuición empresarial insólita o disponer de información privilegiada. Lo que se requiere es un marco intelectual firme para tomar decisiones y la capacidad de evitar que las emociones destruyan ese marco. Este libro prescribe de una forma clara y precisa el marco adecuado. Usted debe aportar la disciplina emocional.
Si sigue los principios que defiende Graham no obtendrá un mal resultado de sus inversiones. El que consiga unos resultados excepcionales dependerá del esfuerzo y la razón que aplique en sus inversiones, además de la magnitud de la locura del mercado que prevalezca en su carrera como inversor. Mientras más absurdo sea el comportamiento del mercado, mejor será la oportunidad para el inversor metódico.'
Aquí se sintetiza muy bien la 'fórmula mágica' para el triunfo en los mercados. Es necesaria la claridad de ideas ('marco intelectual firme'), el control de las emociones para no desviarse de la senda indicada por nuestro marco intelectual ... y la suerte en forma de 'magnitud de la locura del mercado', algo que no depende de la voluntad, ni está bajo el control del inversor. Además del grado de irracionalidad del mercado, la suerte se manifiesta de múltiples formas. Por ejemplo, una decisión puede ser correcta y fallar por la aparición de un nuevo factor inesperado que no era posible prever. Claro que estos factores inesperados también juegan a veces a favor.
Buffett, haciendo propaganda del libro, le atribuye poco menos que el monopolio de los marcos intelectuales adecuados. ¿Realmente su éxito se debe a la aplicación de las teorías del 'value investment'? La respuesta correcta es 'en parte sí, pero sólo en parte'. Al fin y al cabo hay mucha gente que ha seguido esta vía de actuación con resultados mucho menos brillantes, incluso negativos. La verdadera razón de su éxito es más sutil.
En Buffett hay una habilidad natural para el análisis correcto de las situaciones y para aprovechar las oportunidades detectadas sin ser estorbado por la presión emocional del entorno. La capacidad de identificación de oportunidades incluye también las 'no oportunidades', es decir aquellas situaciones y productos donde no se debe invertir.
Ello le ha ido permitiendo obtener una rentabilidad adicional a la del mercado a lo largo de su carrera gracias a decisiones, tan sencillas y tan difíciles a la vez, como no invertir en tecnológicas en su momento de mayor auge a finales de los noventa. En ese momento de 'locura del mercado', Buffett reafirmó su marco intelectual en una memorable entrevista en Fortune, una auténtica lección magistral que personalmente considero uno de mis textos de referencia (hay una excelente traducción al castellano). Ahora todo parece muy claro, pero entonces se necesitaba una extraordinaria firmeza intelectual para hablar así.
Su referencia fundamental ha sido la teoría del valor, pero entendida no como un conjunto de pautas rígidas sino como un conjunto de principios generales (recogidos en buena parte en la citada entrevista) que hay que adaptar a la realidad concreta. A lo largo de los años se fue distanciando de algunos postulados obsoletos o erróneos de la teoría del valor, sin ser prisionero de ningún dogma. Sin embargo, sus ideas y modos de actuación, compilados por devotos seguidores, amenazan con convertirse en nuevo dogma.
Su actuación en los últimos años es una prueba de su extraordinaria flexibilidad y capacidad de adaptación a las circunstancias cambiantes de la realidad, hasta extremos que resultan asombrosos tratándose de un septuagenario.
Uno de los postulados de su filosofía de inversión había sido la alta calidad crediticia y de gestión a la hora de seleccionar inversiones. La escasez de oportunidades que cumplieran sus exigentes requisitos en este aspecto le llevaron a tomar posiciones en los llamados 'bonos basura', que lo son debido a la baja calidad crediticia de sus emisores, algo que con frecuencia se debe a las consecuencias de una gestión mala, incluso fraudulenta. Había detectado que el 'vuelo a la calidad' del mercado bajista iniciado en el 2000, hacía cada vez más difícil encontrar buenas oportunidades en los valores sólidos y en cambio las creaba en los más arriesgados, sobre todo en el campo de la renta fija. El resultado ha sido excelente, una parte significativa de los beneficios de las inversiones en 2003 ha procedido de estos bonos (1.138 millones de un total de 4.129).
Buffett ha huido siempre de las empresas de servicios públicos en la medida que tienen dos características reñidas con la posibilidad de obtener altos rendimientos a largo plazo. Por un lado, necesitan enormes cantidades de capital fijo para funcionar, y por otro sus expectativas de crecimiento suelen ser bastante modestas, debido a las restricciones regulatorias y a la vinculación de las tasas de crecimiento con las generales de la economía. Sin embargo, entre 2000 y 2002 ha tomado una importante participación en un operador de la red gasistica y eléctrica estadounidense MidAmerican Energy Holding. La compañía ha aprovechado las consecuencias de la crisis de Enron para reforzar a buen precio su posición en el mercado y tiene una curiosa diversificación como agencia inmobiliaria con grandes posibilidades de crecimiento. En las actuales circunstancias, Buffett ve un buen potencial en el negocio energético, y probablemente compraría más de no ser por las restricciones regulatorias destinadas a impedir posiciones de dominio.
Otro de los dogmas tradicionales de Buffett es el mantener localizadas sus inversiones en Estados Unidos. Sin embargo, a partir de 2002 ha invertido en valores, bonos y divisas extranjeras, por ver un mayor potencial de revalorización y por su preocupación ante los problemas estructurales de la economía norteamericana. La inversión más importante también en el sector energético ha sido en Petrochina (antes de que China se pusiera de moda), y casi ha triplicado su valor. Al mismo tiempo, la toma de posiciones en moneda extranjera ha sido una importante fuente de beneficios debido a la debilidad del dólar.
Se ha presentado a Buffett como un ejemplo viviente de lo inapropiado de las estrategias de inversión pasiva, porque nos sumen en la mediocridad y nos cierran al camino para hacernos ricos invirtiendo en bolsa. En su última carta a los accionista, el Papa Buffett, nada papista, elogia a los fondos indexados de Vanguard: 'those index funds that are very low-cost (such as Vanguard's) are investor-friendly by definition and are the best selection for most of those who wish to own equities'.
Así pues, firmeza sí (recordemos la entrevista en Fortune), pero al mismo tiempo flexibilidad y total ausencia de dogmas y prejuicios, una síntesis muy difícil.
Se nos debe quitar de la cabeza la idea de que hay un 'método Buffett' que seguido disciplinadamente nos abrirá el cofre del tesoro. Desgraciadamente, una parte de su popularidad es espuria, porque tiene que ver con la simple y acrítica admiración por el triunfador y el deseo de copiarle para llegar a ser como él. Es algo arraigado en la cultura estadounidense. Michael Moore lo llama el mito de Horatio Alger. Buffett es un hombre de gran integridad moral, la antítesis personificada del capitalismo de rapiña que describe Moore, lo que aumenta su equívoco atractivo.
Tenemos que usar a Buffett a la manera de Buffett, como un marco de referencia que nos sugiera ideas útiles a nuestro método de actuación en los mercados, no copiarle de manera mecánica.
Fuente. http://www.rankia.com/articulos/articulo.asp?n=97




