Yo como particular,no podré valorar bien el balance de una compañía,no podré ganar nunca a los mejores gestores.Por eso concluí que lo más razonable es delegar esa responsabilidad y destinar todo mi esfuerzo a buscarlos(fondos VALUE).Soy un enamorado del VALUE INVESTING, por eso tengo la mayoría de mi patrimonio bajo el criterio de inversión value.
Un estudio hecho en los países nórdicos , demostró que las personas que invierten en bolsa no son los que más dinero tienen, sino lo más inteligentes.
"Por extraño y paradójico que le parezca: La renta variable es el activo-a largo plazo-más rentable y menos arriesgado".Francisco García Paramés
La clave en el mundo de las inversiones está en la PACIENCIA, como decía un inversor value "Más vale hacerse rico despacio que pobre rápidamente" .
Todo llega para quien sabe esperar.Nunca te des por vencido, las grandes cosas llevan tiempo.
"Yo me fío más de cómo maneja la economía una familia que se juega el pan o un empresario, que se juega la ruina, que un grupo de señores que, cuando quiebran un país, se van a su casa, reciben seis cargos públicos o privados y se dedican a dar discursos."Daniel Lacalle
Los seres humanos observan que hoy en día las carreteras, los hospitales, las escuelas, el orden público, etc. etc., son proporcionados en gran (sino en exclusiva) medida por el estado, y como son muy necesarios, concluyen sin más análisis que el estado es también imprescindible. No se dan cuenta de que los recursos citados pueden producirse con mucha más calidad y de forma más eficiente, barata, y conforme con las cambiantes y variadas necesidades de cada persona, a travésdel orden espontáneo del mercado, la creatividad empresarial y la propiedad privada.Jesús Huerta de Soto
Comprar cuando la bolsa baja y vender cuando sube es difícil porque va en contra de la naturaleza humana: en los últimos 3.000 años, cuando el vecino de al lado salía corriendo o gritaba "fuego", ha resultado rentable salir corriendo también. De ahí que cuando la bolsa sube nos dan ganas de comprar, y cuando baja nos dan ganas de vender, por una simple cuestión de biología.
¿Pero es que no os dais cuenta que todas las injusticias y toda la corrupción proviene de lo "publico"?
lunes, 4 de agosto de 2014
Emprender en España
Miren como los políticos destruyen riqueza:
http://labolsayeconomia.blogspot.com.es/2013/09/luchar-contra-la-pobreza.html
http://www.perezreverte.com/articulo/patentes-corso/933/en-manos-de-quien-estamos/
sábado, 9 de febrero de 2013
Comparación entre el capitalismo y el socialismo. ¿Cómo se crea la riqueza?
jueves, 29 de noviembre de 2012
¿ Por qué importa la libertad económica?
Conferencia: No sólo los países más libres son más prósperos, sino que todos tenemos derecho a tomar libremente nuestras decisiones.
Crecimiento Económico=Propiedad Privada + Seguridad Jurídica + Impuestos Bajos + Libre Competencia + Mínimo Intervencionismo + Libertad de Empresa y de Comercio – Tamaño del Estado.
Es decir más mercado(Capitalismo) y menos Estado( Intervencionismo).
Más información:
http://www.libertad.org/wp-content/uploads/2012/01/Indice-2012-de-Libertad-Economica.pdf
http://espanol.doingbusiness.org/~/media/FPDKM/Doing%20Business/Documents/Annual-Reports/Foreign/DB12-Spanish.pdf
Saludos
sábado, 8 de septiembre de 2012
¿Pobreza o riqueza? Los mitos de la distribución de la renta
martes, 21 de agosto de 2012
Sánchez Gordillo, Mercadona y la lucha contra la pobreza
La respuesta de un socialista a la constatación de que unos tienen más y otros menos es robar a los que tienen más. O a los que ellos creen que tienen más, que no suele ser lo mismo. Así, Sánchez Gordillo y sus secuaces deciden que hay gente en Sevilla que pasa hambre, y que lo mejor que pueden hacer es ir allí donde hay mucha comida y robarla. Es exactamente lo mismo, por cierto, que hace el Estado cuando nos quita dinero en forma de impuestos para “redistribuir la riqueza”.
El problema es que todos los socialistas parten de la idea de que la riqueza es como un estanque, con una cantidad dada. Si uno tiene más, es porque ha sacado más agua de ese estanque, y por tanto “se lo ha quitado” al resto. Así que está justificado robar al que más tiene, porque en el fondo “quien roba a un ladrón tiene cien años de perdón”.
Lo que sucede es que la riqueza no funciona como un estanque, sino como un manantial. Quien tiene más riqueza es el que consigue encontrar una nueva fuente de agua, no quien se apropia de la que ya hay. Para comprobarlo, no hay más que ver, por ejemplo, la riqueza que había en España hace 100 años y la que hay ahora. Por muy mal que estemos ahora, yo no volvería a la España en la que nacieron mis abuelos ni loco. Estamos hablando de hambre, de analfabetismo brutal, de una inmensa mayoría de vidas sin más horizonte que trabajar de sol a sol 365 días al año. De gente que no podía viajar más allá de los límites de su provincia, que no tenía agua caliente en su casa, que moría o quedaba tullida de por vida por una enfermedad común o una mala caída.
Los pobres que hay en España hoy no pueden ni imaginarse lo que era ser pobre hace cien años. Somos una sociedad mucho más rica. ¿Y de dónde ha salido esta riqueza? Fundamentalmente, de gente que desde los años 60 empezó a crear empresas, a emigrar a las ciudades buscando mejorar su situación. La riqueza que disfrutamos hoy es la creación de una generación que nació en una guerra civil, que sufrió una dictadura, a la que nadie regaló nada y que lo que hizo fue trabajar y trabajar para que sus hijos tuvieran más posibilidades que ellos.
Desde que se ha sabido que Amancio Ortega es la tercera fortuna del mundo, no he parado de leer tuits en los que le acusan de explotar a marroquíes, de hacer una ropa que es una mierda, de explotar a los dependientes… el odio a Ortega tiene su lógica: es la prueba viviente de que los que creen en la riqueza-estanque están radicalmente equivocados. Por eso le odian. Porque no pueden decir que ha amasado su fortuna recibiendo los favores del poder, como Polanco, ni por ser rico de nacimiento, como Botín.
Ortega es un hombre que empezó como dependiente en una tienda. Y podía haberse conformado con ello, pero decidió ser una de esas personas que en lugar de coger su parte del estanque buscó un nuevo manantial. Uno de esos emprendedores que en los años 60 empezaron a transformar un país pobre y analfabeto en la sociedad europea en la que vivimos ahora. Y lo ha hecho sin depender del favor del Estado, ni de la fortuna de su padre. Trabajando duro, y aportando valor a millones de personas que han ahorrado miles de millones de euros en ropa. Gracias a Zara, quien antes gastaba 10 en ropa de diseño atractivo y calidad decente puede gastar ahora 5. Y beneficiando a todos sus clientes (y solo a los que deciden voluntariamente ser sus clientes) ha recibido como recompensa su dinero. Y ha aportado tanto valor que ha hecho una fortuna.
Los Sánchez Gordillo de salón se revuelven ferozmente contra Ortega en Twitter porque esto que es constatable desmonta todos sus mitos: no hay que robar a los ricos, no hay que redistribuir una riqueza “injustamente acaparada”. Simplemente, hay que encontrar un nuevo manantial, beneficiar a tus clientes y conseguir que ellos, a cambio, te den voluntariamente parte de su dinero. Una transacción libre y voluntaria entre personas, ni robos ni coacciones miserables en las que una de las partes se degrada admitiendo que nunca será capaz de ganarse la vida por sí mismo.
Y este mismo mecanismo para convertir un país pobre en uno rico es lo que hace falta en el tercer mundo, no más ayudas que después de 40 años solo han servido para enriquecer a unos gobernantes injustos y crear un negocio para que unos cuantos “solidarios” occidentales vivan a costa de estas ayudas. Lo que necesita el tercer mundo es más Amancios Ortegas, más descubridores de manantiales, más creadores de riqueza.
Y ahora puedes hacer algo concreto para ayudarles. Kiva es una organización que te ayuda a prestar dinero a emprendedores del tercer mundo, a los que con solo 25$ puedes ayudarles a dar un buen empujón a su negocio. Y lo mejor es que no les donas dinero, sino que se lo prestas. La donación degrada a quien la recibe porque desnivela la relación. El préstamo es entre iguales, un trato digno entre dos personas. Por supuesto, una vez que recuperas tu dinero puedes retirarlo, o puedes hacer como yo (y muchos otros) y volver a prestarlo una y otra vez, ayudando a otros emprendedores a hacer su sociedad un poquito mejor y más rica. Si tienes curiosidad, aquí puedes ver los 24 emprendedores a los que yo he prestado 25$: http://www.kiva.org/lender/borjaprieto.
Si tú también quieres participar, ahora Kiva te regala 25$ para que hagas tu primer préstamo. Por supuesto, espero que además de esos 25$ pongas algo más de tu parte, pero al menos con esta oportunidad puedes comprobar que el sistema funciona sin arriesgar ni un céntimo. De ti depende: puedes ser un Sánchez Gordillo de salón quejándote por Twitter de lo mal que está el mundo y lo mal que funciona todo, o puedes hacer algo concreto por un emprendedor concreto, ayudarle a crear riqueza para él y para su entorno. Simplemente date de alta y consigue esos 25$ para hacer tu primer préstamo: http://www.kiva.org/invitedby/borjaprieto
fuente
La estrechez de miras eurocéntrica
Me hacen gracia los que critican a Amancio Ortega porque paga una miseria a sus trabajadores marroquíes. Cuando yo recordaba el otro día que España era un país pobre hace no mucho tiempo, me refería a cosas como que mi abuela materna empezara a trabajar de criada en una casa a los 9 años. Una explotación infantil intolerable, pensarán algunos, si no fuera porque en aquélla época, quitar una boca de casa era una bendición y asegurarse el techo y la comida a tan temprana edad una suerte. Y la cosa no había cambiado mucho en los años 50, cuando mis padres empezaron a trabajar con 14 años. Podemos permitirnos el lujo de pensar en explotación infantil porque somos ricos, no porque seamos mejores que los países del tercer mundo en los que los niños de 9 años trabajan.
Y estos son los niños afortunados, los que pueden ir a la escuela. Muchos están en la calle pidiendo unas monedas, una botella de agua o un lápiz. Si no fuera por el estúpido eurocentrismo de los que creen que todo el mundo es como su barrio, sería obvio que una empresa como Zara crea riqueza en Marruecos, allí donde se necesita, porque la alternativa de trabajar 10 horas por 200€ (o lo que sea que paga Zara) es mucho mejor que trabajar 12 horas en el campo por 100€. Si Zara se fuera de Marruecos, esas persona no encontraría mejores condiciones laborales, sino más miseria. En los años 60 los fabricantes de automóviles se instalaban en España no porque les gustase la paella, sino porque podían pagar sueldos de miseria comparados con los que pagaban en Francia o Alemania. Y gracias, entre otras cosas, a los explotadores de la Citroen o la Opel, es como hemos llegado a nuestra riqueza actual.
Así que claro que hay que poner a Amancio Ortega como ejemplo, porque lo es. En los últimos años, cuatro de cada cinco euros que se ha gastado Sánchez Gordillo en Marinaleda han salido de mis impuestos. Y de otros españoles, pero a juzgar por los comentarios muchos parecen estar contentísimos de pagar más de un 50% de impuestos para que en Marinaleda tengan casas por 15€ al mes. Yo no lo estoy, pero la policía me obliga a pagar los impuestos de Marinaleda y todas las decisiones “solidarias” de los que deciden arreglar el mundo metiendo la mano en mi bolsillo y no en el suyo.
Por eso también era relevante hablar de Kiva. Porque los emprendedores de Kiva mejoran su entorno con nuestra ayuda, y porque la donación a Kiva es perfectamente voluntaria. Yo puedo animaros a donar, pero no puedo sacaros la cartera y obligaros a pagar algo que yo creo que es bueno. Y está bien que sea así, lo que es perverso es obligar a otros a pagar por tus convicciones morales.
Solo podemos salir de la crisis si cambiamos el meme sobre los empresarios
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miércoles, 8 de agosto de 2012
¿Cómo se ha convertido Chile en la nación más rica de latino américa y en la séptima economía más libre del mundo?

domingo, 11 de marzo de 2012
Pero, ¿cómo pueden ser tan ricos?
Cada vez que la revista Forbes publica su lista de los hombres más ricos del mundo, son muchos quienes se llevan las manos a la cabeza por las milmillonarias fortunas que acumulan unos pocos hombres. ¿Cómo es posible que el dinero esté tan mal distribuido en el mundo? ¿Cómo es posible que unas pocas manos acumulen los recursos que podrían alimentar durante mucho tiempo a tanta gente?
Por ejemplo, si un señor tiene una fortuna de 40.000 millones de euros, es fácil echar cuentas y concluir que 40 millones de personas podrían recibir una asignación de 1.000 euros (o un millón de personas, las más desfavorecidas de un país, una compensación de 40.000 euros). ¡Y estamos hablando de redistribuir la riqueza de una sola persona! ¿Qué sucedería si tomáramos la riqueza de 100 ó 1.000 de estos superricos? Es normal que algunos incluso elucubren con la posibilidad de que, atacando solo algunos de estos patrimonios, pueda ponerse fin a la pobreza en el mundo.
El asunto, por supuesto, dista de ser tan simple. Estamos habituados a imaginarnos a los multimillonarios como personas con una inmensa cantidad de dinero en efectivo: algo así como un Tío Gilito al que le gusta zambullirse entre sus monedas de oro y billetes de banco. Sin embargo, el dinero en efectivo es sólo uno de los muy diversos activos que componen el patrimonio de un multimillonario; y en ocasiones, uno de los activos con una presencia más reducida.
El rico, salvo marginales excepciones, no es la persona que tiene mucho dinero, sino la persona que tiene muchos activos muy valiosos: acciones, bonos, inmuebles, locales comerciales, suelo, empresas no cotizadas, etc. Cuando se dice que un multimillonario posee una riqueza de 40.000 millones de euros, lo que en realidad se está afirmando es que el valor de mercado estimado de todos los activos que comprenden su patrimonio asciende a 40.000 millones de euros.
Pero, y esto es lo fundamental, el valor de mercado de un activo no subsume el valor de todos los bienes presentes que ya ha contribuido a producir, sino el de todos los bienes futuros que se espera que produzca. O dicho de otra manera, quien posee 40.000 millones de euros en activos no dispone de 40.000 millones de euros en bienes de consumo inmediatamente disponibles, sino la más o menos razonable expectativa de que sus propiedades generarán (o contribuirán a generar) en los próximos lustros unos bienes de consumo valorados hoy en 40.000 millones de euros. Verbigracia, si una tierra de labrar se vende por 100.000 euros no es porque vaya acompañada de un almacén adosado que contenga abundantes toneladas de trigo valoradas en 100.000 euros, sino porque se espera que esa tierra sirva a cultivar a lo largo de las próximas décadas una cierta cantidad de trigo cuyo valor presente es 100.000 euros.
Por consiguiente, si un archirrico quiere disponer de parte de su riqueza tendrá dos opciones. La primera y más razonable, si es que el tiempo no le apremia, es la de gastar año a año los rendimientos que percibe por esos activos (los beneficios distribuidos de sus compañías, los dividendos, los intereses, los alquileres, etc.). Conforme el tiempo pasa, los activos van fabricando una pequeña porción de aquellos bienes de consumo futuros que les daban valor en el pasado: y son justamente esos bienes de consumo los que sí pueden disfrutarse sin demasiadas complicaciones (aunque con ciertas limitaciones, pues parte de la renta periódica que proporcione un activo deberá destinarse a reponer, mantener y amortizar ese activo).
La segunda y más radical opción, si es que el tiempo le apremia, pasa por liquidar todo su patrimonio, pero aquí ya comienzan los problemas: el importe que previsiblemente obtendrá de una venta apresurada de una enorme cantidad de activos no será ni mucho menos tan alto que si sólo tuviera que vender una pequeña porción. Al cabo, para colocar a buen precio todos sus activos, será necesario encontrar a suficientes ahorradores que, primero, dispongan de cuantiosos ahorros en efectivo que, segundo, deseen utilizar en la adquisición de esos activos. ¿Sencillo? Ni mucho menos. Para empezar, el canje de efectivo por activos no constituye ni mucho menos una decisión automática: quien tiene efectivo no se encuentra sometido a ningún riesgo y puede gastarlo en cualquier momento ya sea en consumir o en invertir; quien posee un activo, en cambio, tendrá que soportar los riesgos inherentes a la inversión, esperar a que le vaya proporcionando una renta con el paso del tiempo y verse en el brete de tener que liquidarlo si es que necesita hacer frente a un imprevisto.
Pero además, el volumen de ahorros en forma de bienes de consumo intercambiables no es tan abundante como para absorber cualquier oferta de activos. Por ejemplo, el valor de mercado de todas las bolsas en 2011 alcanzó los 45 billones de dólares, mientras que el PIB mundial –el valor de todos los bienes y servicios producidos– se situó en 65 billones. Teniendo en cuenta que alrededor del 70% del PIB consistirán en bienes de consumo (45 billones), el máximo importe que podrían aspirar a consumir los accionistas de empresas cotizadas equivaldría a 45 billones de dólares, y ello bajo el muy restrictivo supuesto que toda la población mundial decidiese no consumir nada durante ese ejercicio y que los propietarios de otros activos (inmuebles, empresas no cotizadas, bonos, etc.) no decidieran liquidarlos al mismo tiempo para adquirir bienes de consumo.
Y precisamente aquí se encuentra la razón de por qué la redistribución de la riqueza de los archimillonarios no serviría en absoluto para erradicar la pobreza en el mundo. Por un lado, porque si lo que queremos es elevar la calidad de vida actual de los más desfavorecidos (esto es, elevar su consumo), ya sabemos que los valiosos activos de los ricos no se pueden comer ni trocar por grandes cantidades en bienes de consumo en el presente. Si, por otro, nuestro objetivo es convertir a los más desfavorecidos en rentistas (propietarios de activos que proporcionen una renta periódica), lo que debemos tener presente es que esos activos monitorizan y son parte integral de todos los procesos productivos de una economía.
Sería una completa ficción el pensar que la productividad de una economía puede mantenerse con independencia de quien controle (y tenga una capacidad de decisión última) las empresas, los inmuebles o las materias primas de esa economía. Alterar políticamente la estructura patrimonial de una sociedad va aparejado a mutar las estructuras financieras y productivas de prácticamente todas las compañías, lo que repercutirá en su capacidad para producir bienes y servicios valiosos.
Por ejemplo, si les arrebatamos el control de Google a Sergei Brin y Larry Page para entregárselo a millones de personas repartidas por todo el mundo, es bastante probable que alguno de los siguientes escenarios (o todos ellos) se materializaran: Google perdería la visión estratégica de sus fundadores que es la que lo ha hecho grande; los accionistas minoritarios se unirían para reclamar una mayor remuneración en perjuicio no ya de la capacidad de la empresa para crecer y seguir generando riqueza, sino incluso de la capacidad de la empresa para reponer su equipo de capital actual; la dirección de Google lo tendría más fácil para no ser fiscalizada por millones de dispersos accionistas y podría asignarse sueldos mucho mayores; y la visión desorientada de la compañía la llevaría a perder cuota de mercado y a sucumbir ante sus mejor gestionados competidores.
Imaginen este devastador proceso pero a escala generalizada. No: ni podemos comernos los activos en el presente ni tampoco redistribuirlos de manera arbitraria sin afectar a la comida disponible en el futuro. Sí: hay algunos individuos que son tremendamente ricos, pero si no han recibido ningún favor gubernamental, lo son en la medida en que han generado muchísimo valor para millones de consumidores. Si lo que queremos es que haya más ricos en una comunidad, lo que necesitamos no es perseguir la acumulación de capital, sino facilitarla tanto como sea posible (reducir impuestos y regulaciones). Recuerde: el que haya muchos ricos no le dificulta a usted la labor de hacerse rico; al contrario, se la facilita enormemente.
El Sr. Rallo es profesor de Economía de la Universidad Rey Juan Carlos, autor de Los errores de la vieja economía. Editor de Economía del programa Es la Noche de César de esRadio. Miembro del panel de Opinión de Libertad Digital. Sígalo en Twitter: @juanrallo
Fuente
domingo, 19 de febrero de 2012
Ricos y pobres
Las naciones que abrazaron la Reforma experimentaron un cambio radical a la hora de contemplar la riqueza y la pobreza. Asumieron todas las enseñanzas en contra de la codicia y a favor de ayudar al prójimo, pero rechazaron de plano el pauperismo.
Otra de las consecuencias de que España se quedara en el campo de la Contrarreforma fue que, al igual que naciones como España, Portugal o Italia, adoptó una visión absolutamente dislocada sobre la riqueza y la pobreza. Se trata de una visión nefasta que persiste hasta el día de hoy.
Lo comentaba la semana pasada Pedro de Tena en Es la noche de César. Los siglos de catolicismo habían creado en la sociedad andaluza un sentimiento indudable de aversión a los ricos que, por añadidura, veía con favor a los que decían defender a lo pobres. Como tantas características de la mentalidad católica en España, al final, quien se había aprovechado de ella era el PSOE. Según Pedro de Tena –y no puedo más que darle la razón–, ese pauperismo había creado un caldo de cultivo que favorecía a los socialistas ya que, en teoría, era a los pobres a quienes ellos defendían. Coincido con el análisis de Pedro de Tena en cuanto a las raíces de tan funesta visión, pero, a la vez, me permitiría añadir otras dos nefastas consecuencias de ese pauperismo: la hipocresía y la envidia.
Teóricamente, ser pobre era algo espiritualmente magnífico –continua siendo uno de los tres votos de la vida religiosa y uno de los supuestos consejos de perfección– pero, anunciado por la institución que tenía la mayor acumulación de riquezas de la época (muchas veces por encima de reyes y emperadores) y que, además, disfrutaba de privilegios fiscales sin comparación, no dejaba de resultar, se mire como se mire, un tanto cínico. A decir verdad, como señalaba Zefirelli en el final de su Hermano sol, hermana luna, al final resultaba que la existencia de algunos pobres espirituales constituía la pantalla perfecta para acumular riquezas y, a la vez, evitar que los pobres se marcharan en busca de terrenos espirituales más sustanciosos. Se trataba de una conducta hipócrita también claramente visible en la izquierda cuando clama por los descamisados mientras se llena los bolsillos con el dinero que sale de nuestros impuestos y así verifica que es, en no pocos aspectos, un retrato en negativo de la iglesia católica. Pero la maldición no concluye ahí. Hasta el más tonto de los miserables era consciente de que había gente que vivía en la abundancia y que no parecía sentirse mal y ahí surgió la envidia, una envidia que, supuestamente, tenía legitimación teológica y que llega hasta la actualidad. En no escasa medida, sectores nada pequeños de nuestra sociedad se desgarran mental y espiritualmente entre los gritos de que los pobres son la sal de la tierra, la codicia que sienten - y que desearían satisfacer – y la envidia hacia aquellos que tienen un buen pasar y que, solo por eso, tienen que ser malos.
Vaya por delante, que semejante visión nada tiene que ver con la Biblia y no pasa de ser una lectura perversa de los textos sagrados más influida por cínicos como Diógenes que por los profetas de Israel o Jesús. Es cierto que la Biblia previene contra el amor al dinero y que señala que no se puede servir a las riquezas como si fueran Dios porque esa conducta es equivalente a la idolatría. Igualmente, la codicia aparece condenada en el Decálogo y se enseña que hay que utilizar los bienes propios para socorrer a los necesitados. Con todo, hasta ahí llegan sus advertencias. Ir más allá es corromper su mensaje y abocar a una sociedad al punto donde, por desgracia, nos encontramos. Cualquiera que haya leído la Biblia, sabe que ésta enseña que Abraham, el "amigo de Dios" era "riquísimo en ganado, plata y oro" (Génesis 13: 2). Esa riqueza no era una desgracia que pusiera en peligro su relación con el Altísimo porque Abimelec pudo afirmar aquello "y YHVH ha bendecido mucho a mi señor, y él se ha engrandecido; y le ha dado ovejas y vacas, plata y oro, siervos y siervas, camellos y asnos" (Génesis 24: 35).
Lo sucedido con Abraham no constituía una excepción. A decir verdad, la prosperidad económica era una de las bendiciones prometidas por Dios al pueblo de Israel en el caso de que fuera fiel a la Torah. De hecho, ésta afirma: "Te acordarás de YHVH tu Dios; porque Él te da la fuerza para ganar riquezas a fin de confirmar su pacto que juró a tus padres, como en este día" (Deut 8: 18).
Son sólo botones de muestra dentro de un grupo innumerable de ejemplos. ¿Acaso no dice I Reyes 10: 23 que el rey Salomón "sobrepasaba a todos los reyes de la tierra tanto en riquezas como en sabiduría"? ¿No señala cómo Dios recompensó a Job por su fidelidad en medio de las más terribles pruebas multiplicando sus riquezas (Job 42: 10-17)? ¿No afirma tajantemente el libro bíblico de los Proverbios que "riquezas y honra y vida son la remuneración de la humildad y del temor de YHVH" (Proverbios 22. 4)?
Precisamente por eso, las naciones que abrazaron la Reforma experimentaron un cambio radical a la hora de contemplar la riqueza y la pobreza. Por supuesto, asumieron todas las enseñanzas en contra de la codicia y a favor de ayudar al prójimo, pero rechazaron de plano el pauperismo, la alabanza de la pobreza o el resentimiento hacia los que habían triunfado en la vida. No se me ocurriría cuestionar que la envidia o el rencor puedan existir en naciones como Gran Bretaña, Estados Unidos, Holanda, pero la mentalidad general es muy diferente, entre otras razones, porque no tuvieron una iglesia única y oficial que podía, a la vez, acumular riquezas extraordinarias, por un lado, y acuñar insensateces como la denominada "opción preferencial por los pobres", por otro. Tampoco consideraron que la pobreza fuera una bendición que acercaba más al Altísimo – si es así, desde luego, habría que preguntarse porque hay que abandonarla - sino más bien una situación de la que había que salir cuanto antes. No deja de ser significativo que mientras la Europa de la Contrarreforma mantenía la sopa de los conventos con una visión asistencial, la Europa de la Reforma comenzó a crear talleres para que trabajaran los pobres porque recordaba la enseñanza paulina de que "el que no quiera trabajar que tampoco coma" (II Tesalonicenses 3: 10). Quizá por eso, a sus legisladores siempre les ha preocupado más que la gente pudiera encontrar trabajo que el que tuvieran cobertura de desempleo…
En esas naciones reformadas –cuya manifestación más cuajada son los Estados Unidos-, el hecho de ansiar salir de la pobreza, de saber abrirse camino en la vida, de trabajar con empeño, de crear una empresa, de ganar dinero con ella –incluso mucho dinero– se ha visto durante siglos como una trayectoria digna y admirable. Es más, resulta incomprensible que alguien piense en tomarse un descanso laboral aprovechando que cobra el seguro de desempleo o que no esté buscando trabajo inmediatamente en lugar de las posibles ayudas sociales. España, por el contrario, se ha ido configurando, siglo a siglo, como una sociedad herida por la envidia, en la que todavía hacer demagogia con la pobreza rinde réditos electorales y donde los que han tenido o tienen grandes riquezas -tanto los progres como la iglesia católica– no pocas veces predican la solidaridad con el prójimo a la vez que protegen sus patrimonios nada desdeñables en SICAVs, algo, dicho sea de paso, bastante lógico tal y como está el panorama fiscal. Y seamos ecuánimes, tanto los unos como la otra han intentado e intentan también remediar pesares del prójimo aunque para ello recurran al dinero de los contribuyentes o al de sus fieles.
Si España –y no sólo España– desea cambiar, debe cambiar también esa mentalidad pauperista que, al fin y a la postre, sólo genera codicia, hipocresía y envidia porque la inmensa mayoría de los que la propugnan no se caracterizan precisamente por abandonar todo sino más bien por lo contrario. Sin embargo, para que se produzca ese necesario – verdaderamente indispensable - cambio de mentalidad también deben operarse otros a los que seguiré refiriéndome en próximos capítulos.
"Nadie se acordaría del buen samaritano si, junto con las buenas intenciones, no hubiera tenido dinero." Margaret Thatcher.
"El espíritu mercantil y el afán de lucro han hecho más bien para muchísima más gente pobre que toda la ayuda humanitaria y todos los créditos blandos concedidos por todos los gobiernos y todas las ONG del mundo juntas." Paul Krugman.
Fuente
Reflexión : Sobre el dinero y la felicidad
lunes, 9 de enero de 2012
martes, 21 de junio de 2011
¡Que paguen los más ricos!
Sería como cortar la caña de pescar en 10 trozos y esperar que cada uno de esos trozos siga pescando 10 peces cada año: no, una vez destruida la estructura de la caña de pescar, su capacidad para extraer peces desaparece.
jueves, 9 de junio de 2011
El 15,5% de la población de la ciudad-estado de Singapur es millonaria
Las razones de este fuerte incremento cabe buscarlas en la avalancha de inversores que encuentran en la economía de Singapur, entre las más liberales del Planeta, las condiciones ideales para situar su dinero.
Los datos los recoge el informe sobre la riqueza a escala global elaborado por el The Boston Consulting Group (BCG), un interesante panorama que ofrece las claves de cómo se comporta el capital en función de las oportunidades de inversión y beneficio.
Los singapureses pueden presumir de tener más millonarios que Suiza y que las monarquías del Golfo Pérsico.
Fuente de la noticia aquí
Esto es lo que dice la ciencia económica:
martes, 8 de febrero de 2011
La forma más segura de hacerse rico a largo plazo (20 años)
¿Se puede mantener una rentabilidad media anual del 20% a largo plazo de forma constante?
Pues algunos gestores si lo logran
Eso implica multiplicar por 6 veces el dinero invertido en 10 años y por 37 veces en 20 años y en 238 veces en 30 años.
Algunos fondos value con rentabilidades del 18-22% de media anual en España, Noruega, USA son estos, se puede contratar directamente con ellos:
http://www.skagenfunds.com
http://www.fairholmefunds.com/index.htm
http://www.bestinver.es
Mas información en este libro
viernes, 18 de junio de 2010
Mi nuevo negocio
Mi sistema de inversión se basa en trabajo mas ahorro e inversión.
sábado, 20 de marzo de 2010
Análisis en términos de teoría económica de los efectos tiene sobre la sociedad un aumento del ahorro.
ESTRUCTURA PRODUCTIVA DE UN BIEN:
Supongamos que la fabricación de un producto tarde 5 años desde que se obtiene los materiales hasta se pone en el mercado como bien de consumo . Que por cada etapa que pase dure un año.
Ejercicio 2010 de la fabricación de un automóvil.( en realidad la fabricación de un automóvil puede durar de de 7 a 12 o más años. De hecho ahora se están diseñando los coches que consumiremos dentro de 10 o 15 años).
ETAPA 1º ( Bien de capital): MINERAL DE HIERRO EN
1º Gran error, en una economía moderna, el mayor número de empresas y trabajadores se encuentran en las fases más alejada del consumo, y en la contabilidad nacional se le da una gran importancia a esta última fase para calcular el Producto interior bruto, cuando entre el 70 al 75% de los trabajadores y empresas se encuentran en las fases previas que solo se contabiliza una parte muy pequeña. El argumento keynesiano para no contabilizar las etapas previas suele ser el del Valor añadido en el que según ellos si valoramos el coche en la etapa final en el que se incluye el valor por ejemplo del carburador, y aparte valoramos el carburador en la etapa previa estaríamos haciendo doble contabilidad. Pero desconocen o no ven que el carburador de la etapa previa que se esta fabricando este año( etapa 3) , no llegará al mercado hasta dentro de 2 años ( año 2012), y por tanto el carburador que lleva el coche es distinto al que se fabrica ahora y no hablaríamos de doble contabilidad.
2º
lugar vamos a ver que encontra de lo que dicen los Keynesianos, consumir más ahora es suicida y siempre va encontra de nuestro nivel de vida futuro. Y es que nos han hecho creer que hace falta consumir más para salir antes de la crisis. Pero en este artículo voy a refutar esa idea con un enfoque austriaco de la economía.
¿Porqué consumir más ahora es suicida? Fuente: Pag 253 del libro Dinero, Crédito bancario y ciclos económicos de Jesus Huerta de Soto.
Supongamos que todo el mundo ve disminuir su preferencia temporal. Empieza a valorar menos el presente que el futuro que antes. Por tanto esta dispuesto a posponer el consumo de sus tan ansiados fines en un futuro más adelante.
Ejemplo que los agente económicos deciden ahorrar un 25% de su renta neta que es 100€:
En vez de gastar 100€ decidimos gastar 75€.Y el resto lo decidimos ahorrarlo ( pag 253 libro) . Si esto se produce, veremos que se darán 3 efectos importantísimos en la economía:
Primer efecto. El aumento del ahorro, como supone menos consumo, da lugar a que de entrada caiga los beneficios en términos relativos de las empresas más próximas al consumo ( concesionarios de coches, el corte inglés lo que implica que tienen que liberar mano de obra para ajustarse a los beneficios ósea genera paro). Mientras los beneficios de las empresas más alejadas del consumo, como están produciendo bienes para dentro de 3, 4 o 5 años siguen igual o aumentan en términos relativos. Esto implica sacar la siguiente conclusión para los empresarios en una economía de mercado: Que debemos redirigir nuestros esfuerzos desde el consumo inmediato donde los beneficios han caído( El corte Inglés, ventas), hasta donde se obtienen más beneficios relativos ( minería, altos hornos, ordenadores,carburadores…) donde los beneficios no han caídos pues se está fabricando ahora para dentro de 3 o 4 años. Por tanto primer efecto disparidad de beneficios es una señal esencial que guían a los empresarios sobre lo que tienen que hacer, que le está diciendo que como la gente ha decidido posponer su consumo a un futuro más lejano, deben centrar su esfuerzo en producir actividades que maduraran en un futuro más lejano, porque las actividades que maduran hoy en el consumo inmediato está con beneficios muy bajos. (Gráfico 5.2 pag 254 libro).
Si yo desinvierto como empresario en la última fase de la estructura productiva porque ha descendido mis beneficios, e invierto en fases más alejadas ( ordenadores, altos hornos) donde los beneficios no se han reducido, demandaré más mano de obra pues el bien que produzca ahora saldrá como bien de consumo dentro de 3 o 4 años. Por tanto lo que hay es una restructuración, donde cada vez el consumo pesa menos y hace que el crecimiento económico sea más sano y sostenible en las economías desarrolladas por eso se recuperan antes.
Segundo efecto. A igualdad de circunstancias, si decidimos ahorrar más es decir ofertar más bienes presentes ¿ que pasará con el precio de los bienes presentes en función de los bienes futuros que llamamos tipo de interés?, los precios de los bienes presentes se reducen es decir habrá que pagar una prima mucho más reducida, por ofrecerse tanto bienes presentes, porque estamos dispuestos a renunciar al consumo inmediato por un incremento más reducido el día de mañana. Es decir el aumento del ahorro hace que los tipos de interés se reduzcan. Fuente Pag 259 del libro.
Definición: El tipo de interés es un precio que se utiliza para calcular el valor a precio de mercado de los bienes de capital.
El tipo de interés bruto de mercado tiene tres tipos de componentes:
Primero la tasa natural de preferencia temporal.
Segundo la prima de riesgo,
Tercero la prima por inflación o deflación esperada.
Si los precios tienden a subir los tipos de interés añaden más prima por inflación esperada, es decir por pérdida de poder adquisitivo de la unidad monetaria. Y si los tipos de interés suben, ¿ que pasa con el valor hoy de todos los bienes de capital a los que dedicaron los préstamos los empresarios con tanta ilusión ( construcción de viviendas)? Que se reduce a la mitad, por eso el precio de los pisos que se han construido por error ahora está cayendo.
Ejemplo un bien de capital duradero como es un Piso que lo alquilamos por 1000€ al mes ósea 12000€/año.
Púes el valor actual de una renta de un período indefinido a un tipo de interés i es igual a la renta / tipo de interés.Pag 260.
Piso genera una renta de 12000€/año.
Si el tipo de interés es del 10%.
El valor hoy de esa renta a un tipo interés del 10% es 12000/0.10= 120000€ es lo que valdría el piso hoy , ósea 10 veces lo que renta. Pero supongamos que la gente decide ahorrar más y como consecuencia de eso los tipos de interés baja a la mitad al 5%, ¿que pasaría con el valor del piso? 12000/5%= 12000/0.05= 240000€ es decir su valor hoy del piso sería 20 veces lo que renta.
Fíjense el mismo bien de capital ( piso, finca, parcela, máquinas, ordenadores) conforme bajan los tipos de interés porque hay más ahorro(*ahora más adelante veremos que efectos tiene cuando el ahorro no es verdadero sino creado por la expansión crediticia), el valor de mercado de los bienes de capital se multiplica ( en el ejemplo se ha duplicado).
Por tanto el segundo efecto significa que EL AUMENTO DEL AHORRO HACE QUE LOS TIPOS DE INTERÉS SE REDUZCAN Y POR TANTO EL VALOR DE MERCADO DE LOS BIENES DE CAPITAL MÁS ALEJADO DEL CONSUMO SE MULTIPLICA, es otra señal que manda el mercado a los empresarios que le dice que deben centrar su esfuerzo a producir e invertir( pisos, ordenadores, altos hornos, carburadores). Lo mismo pasa con los títulos representativos de la bolsas de valores, las acciones. (la acción es un título valor que representa una parte alícuota de la propiedad de una empresa). Si esa empresa esta situada en una parte alejada del consumo y los tipos de interés han bajado el valor de la acción crece como la espuma.
Tercer efecto. Efecto Ricardo. El aumento del ahorro hace que los salarios reales crezcan. Debido que la reducción del consumo hace que los precios de los bienes de consumo bajen, esto implica que los salarios aunque permanezcan igual en términos nominales estos suban púes aumentan nuestra capacidad adquisitiva debido que cada vez nos cuesta menos el pan, la comida, combustible, ropa, ocio etc..,. Y esto hace que la contratación de un trabajador sea más caro porque ingresa menos el empresario por la reducción de los bienes de consumo y el salario es el mismo, con lo que el mercado le manda otra señal esencial al empresario, hay que invertir en equipos de capital y contratar menos manos de obra para ser más productivo. Ejemplo: iba a contratar 3 trabajadores, lo que hago es no contratarlo y comprar un ordenador y contratar un solo trabajador, o despido a 4 trabajadores y compro un tractor y dejo a un trabajador. Como ven muchos trabajadores son despedidos pero la pregunta es ¿ quien produce el nuevo tractor, el nuevo ordenador o el equipo de capital concreto que adquieren la empresas para sustituir a los trabajadores? Precisamente los trabajadores despedidos que se encontraban próximo al consumo ( El Corte Inglés, Concesionarios de coches) y que se recolocan en fases más alejadas de los bienes de consumo que tienen más demanda ( bienes de capital, altos hornos, ordenadores etc..).
CONCLUSIÓN: vean la estructura productiva de
En ella vemos ahora que la estructura productiva de un bien ha pasado de 5 etapas (expuesto al comienzo de este artículo) a 7, porque han surgido dos etapas nuevas como consecuencia de que al aumentar el ahorro y la reducción de los tipos de interés se dispone de más recursos para investigar y diseñar otros bienes de capital por ejemplo: diseñar un máquina atómica para el tratamiento del cáncer, gracias al aumento del ahorro se ha iniciado esta nueva etapa que los empresarios tenían en mente pero no lo habían hecho porque no había suficiente ahorro y los tipos de interés eran muy altos con lo que no era rentable, pero ahora se inicia su investigación y desarrollo aunque salga a la luz producto dentro de 7 ,10 o 15 años. Pag 271
CONSECUENCIA: se ha alargado y hecho más vertical la estructura productiva, la renta que cambia de mano se dedica más a bienes de capital , mientras la que se dedica al consumo es mucho más reducida. En los países pobres toda la renta que cambia de mano suele ser en la mayor parte en la etapa del consumo, mientras que en Suiza o en EEUU todas las rentas que cambia de mano, suele ser la mayor parte en etapas alejadas del consumo. POR ESO SON MUCHOS MÁS RICOS PORQUE AUNQUE SE GASTEN HOY MENOS EN CONSUMO PORQUE HA AUMENTADO EL AHORRO, CON ESE AHORRO SE HAN FINANCIADO PROYECTOS DE INVERSIÓN MÁS COMPLEJOS QUE DURAN UN NÚMERO DE ETAPAS MAYOR QUE CUANDO MADUREN VAN A DAR LUGAR A UN INCREMENTO MUY GRANDE EN LOS BIENES DE CONSUMO QUE LLEGARÁN AL MERCADO Y EN
Por tanto el secreto del desarrollo económico no es el consumo sino el ahorro. Pag 271 libro.
Los economistas keynesianos, los macroeconomistas que sólo se fijan en el consumo dicen que no hay nada peor en la economía que ahorrar, porque según ellos si se ahorra se disminuye el consumo y como para ellos el consumo es la parte más importante del PIB, porque de un plumazo eliminan todas las etapas intermedias, piensan que lo que pase en el consumo se trasladan automáticamente a toda la economía, carecen de la dimensión temporal del proceso productivo que suele durar años. Pero hemos demostrado con los 3 efectos que si cae el consumo saldrá perjudicado El Corte Inglés o los concesionarios de coches pero todas las etapas alejadas del consumo salen en términos relativos beneficiadas y es en esas etapas donde estamos la mayor parte de nosotros trabajando. Luego es falso decir que lo mejor es el consumo para salir de la crisis porque el aumento del ahorro se materializa en una estructura productiva cada vez más larga, cada vez mas productiva que de manera sostenible permite el aumento de bienestar de todos.
Pero es que además lo voy a demostrar de una forma contundente porqué el aumento del consumo es un error.
Supongamos que le damos la razón a los keynesianos y hacemos lo que ellos nos dicen: vamos a consumir más y no ahorrar nada. Supongamos que en la economía se consume 75€ por habitante y nos han convencido los políticos y los keynesianos y lo que hacemos es aumentar el consumo a 100€ por habitante. Esto haría que las ventas del Corte Inglés y sus beneficios subieran como la espuma.
1ºPor lo tanto primera señal que lanza el mercado a los empresarios: No invertíais en las etapas alejadas (altos hornos, ordenadores…) y dedicaros a la venta inmediata del consumo que es donde esta la demanda.
2º¿ Si aumenta el consumo que efecto tendrá sobre los tipos de interés? La gente al ahorrar menos, los tipos de interés suben y el valor hoy de todos los bienes de capital se reducen a una fracción y las acciones de bolsa también. Esto manda la señal siguiente a los empresarios: No invertíais en instalaciones, en empresas, ni en proyectos de inversión duraderos sino dedicaros a la venta al consumo sino perderéis.
3º Pero es que además si aumenta el consumo ¿ que pasa con los precios de los bienes de consumo? Pues que suben, con lo que a igualdad de salario si lo que compramos cada vez nos cuesta más perdemos poder adquisitivo. Y esto le manda una señal a los empresarios, debéis de sustituir equipo de capital (cada vez más productivo) por trabajadores, ósea no demandes el nuevo horno, el nuevo tractor u horno sino procura hacer lo que hacías antes pero con más trabajadores= menos productividad= más pobreza con lo que se resentiría las etapas alejadas del consumo. Consecuencia una etapa productiva mas corta con menos etapas ósea más pobre que dará lugar el día de mañana a menos bienes de servicios y consumo con unos precios más altos ejemplo los alemanes en la hiperinflación donde el salario mas bajo era de miles de millones de marcos, vean ustedes los billetes con 1 seguidos de muchos ceros, de hecho si uno iba a comprar una barra de pan costaba 10 millones de marcos y había una gran cola cuando tocaba tu turno para comprar la barra ya había subido a 100 millones de marcos la barra de pan. Esto es una ilustración exagerada del proceso que conlleva el menor ahorro y mayor consumo. Conclusión el crecimiento del consumo empobrece la sociedad porque hace que la estructura productiva sea mas corta con menos bienes y servicios es el caso de la economía en regresión pag 275 donde se explica como se produce un empobrecimiento generalizado de la sociedad. Ósea pasaríamos de Robinson Crusoe de