Yo como particular,no podré valorar bien el balance de una compañía,no podré ganar nunca a los mejores gestores.Por eso concluí que lo más razonable es delegar esa responsabilidad y destinar todo mi esfuerzo a buscarlos(fondos VALUE).Soy un enamorado del VALUE INVESTING, por eso tengo la mayoría de mi patrimonio bajo el criterio de inversión value.
Un estudio hecho en los países nórdicos , demostró que las personas que invierten en bolsa no son los que más dinero tienen, sino lo más inteligentes.
"Por extraño y paradójico que le parezca: La renta variable es el activo-a largo plazo-más rentable y menos arriesgado".Francisco García Paramés
La clave en el mundo de las inversiones está en la PACIENCIA, como decía un inversor value "Más vale hacerse rico despacio que pobre rápidamente" .
Todo llega para quien sabe esperar.Nunca te des por vencido, las grandes cosas llevan tiempo.
"Yo me fío más de cómo maneja la economía una familia que se juega el pan o un empresario, que se juega la ruina, que un grupo de señores que, cuando quiebran un país, se van a su casa, reciben seis cargos públicos o privados y se dedican a dar discursos."Daniel Lacalle
Los seres humanos observan que hoy en día las carreteras, los hospitales, las escuelas, el orden público, etc. etc., son proporcionados en gran (sino en exclusiva) medida por el estado, y como son muy necesarios, concluyen sin más análisis que el estado es también imprescindible. No se dan cuenta de que los recursos citados pueden producirse con mucha más calidad y de forma más eficiente, barata, y conforme con las cambiantes y variadas necesidades de cada persona, a travésdel orden espontáneo del mercado, la creatividad empresarial y la propiedad privada.Jesús Huerta de Soto
Comprar cuando la bolsa baja y vender cuando sube es difícil porque va en contra de la naturaleza humana: en los últimos 3.000 años, cuando el vecino de al lado salía corriendo o gritaba "fuego", ha resultado rentable salir corriendo también. De ahí que cuando la bolsa sube nos dan ganas de comprar, y cuando baja nos dan ganas de vender, por una simple cuestión de biología.
¿Pero es que no os dais cuenta que todas las injusticias y toda la corrupción proviene de lo "publico"?
jueves, 9 de enero de 2014
Estamos a un 9% de conseguir máximos históricos en el IBEX 35.
http://www.infobolsa.es/indice/ibex_35_div.
Ahora mismo cotiza a 23.308 y su máximo histórico fue en Noviembre de 2007 en 25.470.
- Nominalmente nos falta poco mas de un 9% para alcanzar máximos históricos.
Hay índices como el Ibex 35 que no tiene en cuenta los dividendos y las ampliaciones de capital gratuitas, y el Ibex 35 es de los índices que más dividendos ha repartido estos años, por lo que no tiene sentido compararlo con otros índices. Un índice que no tiene en cuenta los dividendos y los splits gratuitos transmite información engañosa o distorsionada sobre su rentabilidad, y muchos estudios y publicaciones que critican la rentabilidad de la bolsa a largo plazo suelen usar estos tipos de índices que no tiene en cuenta los dividendos que en el Ibex 35 son del 5-6% anual. Así en 2013 el Ibex 35 subió un 21% y teniendo en cuenta los dividendos la subida fue superior al 26%.
La bolsa es más rentable de lo que parece a primera vista, porque la mayoría de los estudios y artículos que aparecen en medios de comunicación , libros etc. , utilizan índices que no incluyen los dividendos. (Dow Jones ,IBEX 35...etc)
Los datos históricos demuestra que la bolsa es el lugar más rentable y seguro a largo plazo y es el sitio ideal para hacerse rico, pero requiere de una cualidad que pocos tienen paciencia.
Hay muchos estudios sobre la rentabilidad de la bolsa a largo plazo, unos dicen que la bolsa es una buena inversión y otros no , ¿ a cual debemos hacer caso?
Al hora de analizar un estudio en bolsa se debe mirar:
1. Si se ha tenido en cuenta los dividendos en el mismo ya que sino se tiene en cuenta cualquier conclusión que saquemos es errónea.
2. Las fechas que se han escogido para hacer el estudio. Algunos estudios ponen como ejemplo inversores que hubieran comprado todo de golpe en el punto alto de una burbuja y hubieran vendido todo de golpe en el punto bajo de un ciclo bajista.
Ejemplo. Estudios del Dow Jones que no tiene en cuenta los dividendos y que utiliza como fechas entrar en el año 2000 en plena burbuja de internet y salir en el año 2010 en una de la crisis peores del último siglo, hablan de pérdidas para el inversor del 10-15% de su dinero.Como ven el no usar los dividendos y el usar unas fechas concretas para para entrar de golpe y salir, se hace para distorsionar la información, para transmitir al ciudadano que la bolsa es una mala inversión a largo plazo, pero si analizamos correctamente esos estudios la conclusión que debía extraerse es :
Si invirtiendo todo de golpe en plena burbuja año 2000 y vendiendo todo de golpe en plena crisis subprime año 2010 y teniendo en cuenta los dividendos hubiéramos ganado dinero que habría pasado en caso de diversificar las entradas, no pillar una burbuja y teniendo una evolución favorable de la economía.
miércoles, 12 de septiembre de 2012
Los dividendos. Sí , por favor.
La Figura 9 muestra los dividendos en efectivo pagados, año tras año, por las empresas incluidas en el índice Standard & Poor’s 500 en los últimos 52 años. Utilizamos este índice puesto que tiene las mejores series de datos, pero cualquier otro índice mostraría resultados similares.
Pinchar en la imagen para verlo más grande o búsquelo aquí en las páginas 8 y 10.
Una inversión de 1 millón de dólares en 1960 pagaría algo más de 800.000 dólares en dividendos este año 2012 . La rentabilidad acumulada por dividendos, no reinvertida, es decir, transformada en efectivo y gastada cada año, habría sido ligeramente superior a 10 millones de dólares. El precio de mercado actual de las acciones adquiridas sería de 24 millones de dólares. Si los dividendos se hubieran reinvertido, la inversión original tendría un valor en torno a los 100 millones de dólares.
Se trata, naturalmente, de la magia de la capitalización de los intereses, como todo el mundo sabe. Lo que nos llama poderosamente la atención en las figuras 9 y 10 son dos cuestiones que los inversores en renta variable harían bien en no olvidar:
1. La enorme regularidad de los dividendos. Simplemente, crecen alrededor de un 5% al año, con una desviación muy pequeña. Esto pone coto a la idea de que la inversión en renta variable es “arriesgada”: ¿cuántas empresas conoce el inversor que hayan logrado, con regularidad, una rentabilidad
en efectivo como esa en los últimos 52 años?
2. El entorno altamente turbulento en el que se realizaron muchos de esos pagos. Tendemos a pensar que se trata del fin del mundo, teniendo en cuenta todos los problemas que sufre
la economía mundial hoy en día. Sin embargo, a tenor de los acontecimientos enumerados en la figura, se han producido en el pasado bastantes “cosas malas”: varias guerras entre árabes e israelíes, periodos de altísima inflación, profundas recesiones, rupturas de sistemas monetarios europeos, el peor colapso del mercado y de la economía real en tres generaciones, etc., etc. Y los dividendos siguieron pagándose, sin falta, pese a todos esos acontecimientos.
¿Será esta vez distinto? Es posible; nadie puede conocer el futuro. Y cuando decimos “nadie”, incluimos a los periodistas y autores con influencia: véase la figura 11.
El objetivo de cualquier inversor es el de incrementar su capital una vez transcurrido un plazo determinado. Estamos convencidos de que los propietarios de empresas tan diversas como Nestlé y Swatch, Occidental Petroleum y Apple, Potash Corporation y Zurich Insurance Group, echarán la vista atrás dentro de diez años y verán que su dinero al menos se habrá duplicado, con un riesgo real muy pequeño, independientemente de lo que hayan hecho los mercados durante ese tiempo.
En el largo plazo, los datos empíricos demuestran que la mayoría de los dividendos de las empresas representan alrededor del 50% de las ganancias que se puede esperar al entrar en el mercado de valores. En otras palabras, comprar acciones que proporcionen dividendos sólidos, nos lleva a la mitad del camino de nuestro objetivo que es superar al mercado. Como gestores de activos, estamos a favor de asegurar ese punto de partida. El hecho de que el efecto de los dividendos es más evidente en el largo plazo que en el corto plazo, lleva a que a menudo estos sean infravalorados por los inversores de corto plazo. Esto lo explica también muchos estudios académicos que demuestran que las acciones con altos dividendos, consigue mayores rendimientos que las acciones con bajos dividendos o sin estos.
Más allá del efecto puramente financiero del dividendo. Nuestra experiencia nos dice que una política de dividendos sólida, profundamente arraigada es un buen indicador de la salud de la compañía a largo plazo y de la voluntad de la dirección de crear valor para los accionistas. Por otro lado, los dividendos son una herramienta mucho mejor para premiar a los accionistas que las recompra de acciones. Esto es debido a que en general las empresas no son buenas para invertir en sus propias acciones. Un estudio reciente de la consultora McKinsey mostró que el 77 por ciento de los accionistas serían mejor recompensados por recibir dividendos trimestrales que ellos mismo puedan reinvertir en bolsa.
Un ejemplo práctico de esto lo vimos durante la crisis financiera. Cuando el miedo se impuso, la mayoría de los programas de recompra de acciones fueron cancelados, pero en conjunto las empresas siguieron pagando dividendos. Los accionistas que siguieron recibiendo dividendos, podrían elegir si desean comprar la acción de la compañía más barata. Mientras los accionistas que han sufrido la cancelación de la recompra de acciones han perdido esta oportunidad, quedándose su dinero en la cuenta bancaria de la compañía.
lunes, 18 de octubre de 2010
Por qué invertir en dividendos
19:34 | 18/10/2010
Invertir en dividendos funciona. La Historia lo confirma. Una estrategia de inversión centrada en dividendos ha sido un éxito comprobado en la bolsa y los partícipes de fondos de dividendos han sido bien recompensados a largo plazo con unas rentabilidades competitivas, por encima de la inflación. Pero los inversores pueden estar perdiendo la oportunidad de disfrutar de unas excelentes oportunidades de inversión. Invertir en compañías de alto dividendo es una estrategia comprobada a nivel mundial y hay muchas razones que lo fundamentan.
Los dividendos proporcionan la señal definitiva de la disciplina financiera de una compañía y su compromiso con la creación de valor para el accionista. De hecho, una política de dividendos progresiva ayuda a la mejora de la empresa. ¿Por qué? Una compañía tiene que crecer para soportar un flujo creciente de dividendos. El crecimiento rentable es difícil de alcanzar y muchos miles de millones de dólares se han perdido tratando de conseguir objetivos poco realistas. El pago de un dividendo creciente regula la cantidad de efectivo que puede ser reinvertido en la compañía y por tanto asegura que sólo los proyectos más rentables son seleccionados. Las empresas que adoptan este enfoque de utilización de su capital, estén donde estén en el mundo, han sido recompensadas por su disciplina financiera con mayores precios en sus acciones. Los dividendos no son un compromiso para el crecimiento del capital; los dividendos y el comportamiento del precio de las acciones van de la mano.
La Historia demuestra que los dividendos (la combinación de rentabilidad por dividendo e incremento del mismo) son el elemento dominante de la rentabilidad total para el accionista, no las ganancias del capital. Este fenómeno ocurre a nivel global, no solo en Europa.
Por ejemplo, Estados Unidos cuenta con 92 “dividend achievers”(compañías líderes en dividendos), incluyendo nombres tan conocidos como Procter & Gamble, Coca-Cola y Johnson & Johnson. Procter & Gamble encabeza este grupo de élite con 56 años de crecimiento ininterrumpido de sus dividendos; Coca-Cola y Johnson & Johnson no se quedan atrás con 48 años consecutivos de aumento de dividendos. Pero la lista no se limita a empresas de bienes de consumo. 3M (conglomerado tecnológico), Emerson Electric (automatización industrial) y Chubb (seguros) también figuran en los primeros puestos de la lista y nombres como Wal-Mart, McDonald’s y Exxon Mobil son otros miembros de esta respetable aristocracia de los dividendos.
Lo que quizás pueda sorprender más es la evolución del precio por acción de estas empresas. Durante la última década en la que la rentabilidad de las acciones fue sobre todo negativa (el S&P 500 cayó un 29% en términos de capital y el retorno total, incluyendo los dividendos, fue de -15%), la rentabilidad media de las compañías estadounidenses líderes en dividendos fue positiva en términos de capital – no sólo positiva, sino un 90% más alta. Además de estas ganancias de capital, los inversores se han beneficiado también de la subida de los pagos de dividendos que, acumulados durante diez años, han dado una rentabilidad total de más del 145%. En lo que es conocido como la década perdida para la renta variable, los dividendos estadounidenses han creado enormes cantidades de riqueza para los accionistas. La disciplina y la paciencia pueden ser muy gratificantes.
Las mejores oportunidades de stockpicking de empresas con dividendos crecientes no sólo se encuentran en EEUU, sino también en países tan lejanos como Australia y Brasil. Estos dos mercados son particularmente interesantes porque sus sistemas jurídico y fiscal son favorables a los inversores que buscan dividendos. La leyaustraliana permite a las empresas fijar los franking credits (créditos por el impuesto de sociedades ya pagado) al pago de dividendos, lo que significa que el ingreso total recibido de las acciones australianas comprende el dividendo en efectivo más un beneficio fiscal. En Brasil, las empresas están obligadas por ley a pagar al menos el 25% de sus beneficios netos en forma de dividendos. Esto significa que hay una disciplina natural para que compañías inviertan su capital con sensatez y consigan un crecimiento rentable- una disciplina que a su vez sirve como combustible para incrementar futuros dividendos.
Observando las empresas en estos dos países, llama la atención la calidad de los equipos de gestión. CSL, una empresa australiana del sector sanitario y Banco do Brasil, la institución financiera más importante del país, son dos ejemplos de este tipo de compañías.
CSL, especializada en productos de plasma y vacunas, es una empresa global que lidera el mercado y cuenta con una larga historia de éxito comercial. El equipo de gestión tiene una excelente trayectoria en el reparto con los accionistas: la compañía ha elevado los dividendos todos los años menos uno desde su salida al mercado en 1994, multiplicando el dividendo pagado por 40 desde entonces- lo que equivale a una tasa de crecimiento anual medio de más del 20%. La disciplina financiera es una parte integral de la cultura de empresa y el año pasado los dividendos se elevaron un 52%.
Por otro lado, Banco do Brasil ha pasado de ser una burocrática y arruinada institución gubernamental a un innovador y rentable banco que es responsable frente a sus inversores. Con una rentabilidad por dividendo que supera el 6%, las acciones ofrecen un valor interesante; el potencial de crecimiento rentable (y por lo tanto de mayores dividendos) dentro de una economía en rápido desarrollo parece que está siendo subestimada por el mercado. Banco do Brasil incrementó sus dividendos un 14% el año pasado.
La inversión en dividendos a nivel mundial ofrece flexibilidad a la hora de elegir. El universo global ofrece un conjunto más amplio de oportunidades y acceso a las compañías mejor dirigidas del mundo. Invertir en dividendos resulta muy interesante. Con esto en mente, seguramente cobre sentido para los inversores adoptar un enfoque global ya que volverse global paga dividendos.
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