Un estudio hecho en los países nórdicos , demostró que las personas que invierten en bolsa no son los que más dinero tienen, sino lo más inteligentes.

"Por extraño y paradójico que le parezca: La renta variable es el activo-a largo plazo-más rentable y menos arriesgado".Francisco García Paramés

La clave en el mundo de las inversiones está en la PACIENCIA, como decía un inversor value "Más vale hacerse rico despacio que pobre rápidamente" .

Todo llega para quien sabe esperar.Nunca te des por vencido, las grandes cosas llevan tiempo.

‎ "Yo me fío más de cómo maneja la economía una familia que se juega el pan o un empresario, que se juega la ruina, que un grupo de señores que, cuando quiebran un país, se van a su casa, reciben seis cargos públicos o privados y se dedican a dar discursos."Daniel Lacalle

Los seres humanos observan que hoy en día las carreteras, los hospitales, las escuelas, el orden público, etc. etc., son proporcionados en gran (sino en exclusiva) medida por el estado, y como son muy necesarios, concluyen sin más análisis que el estado es también imprescindible. No se dan cuenta de que los recursos citados pueden producirse con mucha más calidad y de forma más eficiente, barata, y conforme con las cambiantes y variadas necesidades de cada persona, a travésdel orden espontáneo del mercado, la creatividad empresarial y la propiedad privada.Jesús Huerta de Soto

Comprar cuando la bolsa baja y vender cuando sube es difícil porque va en contra de la naturaleza humana: en los últimos 3.000 años, cuando el vecino de al lado salía corriendo o gritaba "fuego", ha resultado rentable salir corriendo también. De ahí que cuando la bolsa sube nos dan ganas de comprar, y cuando baja nos dan ganas de vender, por una simple cuestión de biología.

¿Pero es que no os dais cuenta que todas las injusticias y toda la corrupción proviene de lo "publico"?‏



martes, 10 de enero de 2017

¿Cuánto riesgo tiene la bolsa?

En esta carta queremos compartir la siguiente reflexión:

¿Cuánto riesgo tiene la bolsa?

A menudo, en televisión o en prensa escrita se pueden observar noticias negativas e impactantes relacionadas con la bolsa y sus caídas pero difícilmente se divulgan noticias positivas cuando hay subidas.

Ya sea por ello o por la intolerancia a la pérdida de la mente humana (puesto que perder dinero nos produce el doble de dolor que el placer experimentado al ganar la misma cantidad), existe una percepción generalizada de riesgo e incluso miedo frente a los mercados bursátiles. Pero ¿existe realmente un riesgo elevado?

Para empezar, debemos definir riesgo como la probabilidad de pérdida de parte del capital de forma permanente, y no debemos confundirlo con la volatilidad, ya que las fluctuaciones del mercado son inevitables pero solamente constituyen un riesgo de pérdida real aquellas que se mantienen en el terreno negativo en el largo plazo.

Pongamos un ejemplo de lo que debería ser un periodo muy malo para la inversión en bolsa, el comportamiento de las 35 mayores empresas españolas (IBEX 35) durante los últimos 10 años. Con un peso del sector bancario superior al 60% y un peso elevado de empresas constructoras, a finales de 2006, justo antes del inicio de la crisis financiera global más importante desde 1929 y en pleno auge de la mayor burbuja inmobiliaria de la historia reciente española, debería ser uno de los peores periodos para invertir en el índice.

Observando al índice IBEX 35 por precio de cotización, se podría pensar que efectivamente las pérdidas han sido abultadas, ya que el desempeño ha sido del -33,89% entre el 31/12/2006 y el 31/12/2016. Nada más lejos de realidad, si queremos analizar lo que ha obtenido un inversor, debemos añadir los dividendos pagados por parte de las compañías que forman el índice, cuyos importes se descuentan automáticamente del precio de cotización para alojarse en el bolsillo del accionista.

Este es el rendimiento de un inversor del IBEX 35:

Como se puede ver, resulta que inmersos en una de las peores crisis económicas que se recuerdan y con un paro superior al 20%, en 2015 el IBEX 35 (corregido por dividendos) registró nuevos máximos históricos y, por lo tanto, cerrado el 2016 la rentabilidad obtenida en los últimos 10 años ha sido del +5,28%. Se supone que ese rendimiento debería estar cerca de ser el peor posible a 10 años vista en bolsa.

De hecho, en Alemania el índice DAX 30 ya incorpora los dividendos en su cotización, con lo cual no hace falta ajustarlo. En el país de referencia europeo la rentabilidad del periodo ha sido del +74,14%, gracias a su posición exportadora y al menor impacto de las burbujas comentadas en su economía. No parece una mala rentabilidad para un periodo de crisis…

Entonces, si se hubieran invertido 1.000€ en 1992 cuando se creó el IBEX 35, a finales de 2016 habrían devenido aproximadamente 7.760€, un 676% de rentabilidad o un 8,54% anual compuesto durante 25 años.

Con todo, se puede concluir que la probabilidad de pérdida a largo plazo es prácticamente nula, es más, se puede afirmar que a largo plazo la renta variable es, de lejos, el activo financiero con menor riesgo, como demuestra el siguiente gráfico histórico (neto de inflación):

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Comparto tu opinión de que a largo plazo los índices dan retornos positivos (siempre que se incluyan los dividendos) pero ¿que pasa con índices como el nikkei 225 o el de la bolsa ateniense? Llevan varias décadas con retornos negativos (pero no se como son esos retornos incluyendo los dividendos porque no he encontrado información). Varias décadas para recuperar el dinero no es un negocio rentable.
Me gustaría saber tu opinión sobre dichos índices ya que ¿quien sabe si el ibex 35 o el s&p 500 van a tener una tendencia similar en algún momento porque la deuda se descontrole como ha pasado en los mencionados países?

Saludos

Carlos

enrique dijo...

La bolsa de Japón siempre se pone como ejemplo de que la inversión a largo plazo no siempre funciona pero en aquellos momentos eran precisamente los inversores de largo plazo los que advertían de que aquello era una locurta insostenible y los que recomendaban no comprar.

La bolsa de Japón lleva más de dos décadas sin superar sus máximos y lo que le queda. Pero aún en esa situación ha habido inversores inteligentes de valor que en esas dos décadas han comprado acciones de las bolsa japonesa y han sacado buenas rentabilidades ya que no todas las empresas estaban caras.

Por dar algunas referencias a finales de los 80 el precio de las viviendas en Japón se establecía en centimetros cuadrados (no metros), lo que da idea de la sobrevaloración a la que llegaron. Los terrenos en los que está el palacio imperial tenían un valor estimado superior al de todo el terreno del estado de California (que es mayor que España) con sus inmuebles incluídos. En cuanto a las empresas lo normal era que tuvieran un PER de varios cientos de veces.

Es decir, el conjunto de los activos inmobiliarios y financieros tenía una sobrevaloración totalmente disparatada y sin comparación con la situación actual de Europa y USA. Es lógico que tarden muchas décadas (incluso varias generaciones) en corregir esa sobrevaloración, pero nosotros no hemos vivido nada parecido a eso en Europa y USA. Nuestras burbujas inmobiliarias no tienen comparación posible con la japonesa y el conjunto de la Bolsa no está caro ni mucho menos desde un punto de vista histórico, más bien lo contrario