Un estudio hecho en los países nórdicos , demostró que las personas que invierten en bolsa no son los que más dinero tienen, sino lo más inteligentes.

"Por extraño y paradójico que le parezca: La renta variable es el activo-a largo plazo-más rentable y menos arriesgado".Francisco García Paramés

La clave en el mundo de las inversiones está en la PACIENCIA, como decía un inversor value "Más vale hacerse rico despacio que pobre rápidamente" .

Todo llega para quien sabe esperar.Nunca te des por vencido, las grandes cosas llevan tiempo.

‎ "Yo me fío más de cómo maneja la economía una familia que se juega el pan o un empresario, que se juega la ruina, que un grupo de señores que, cuando quiebran un país, se van a su casa, reciben seis cargos públicos o privados y se dedican a dar discursos."Daniel Lacalle

Los seres humanos observan que hoy en día las carreteras, los hospitales, las escuelas, el orden público, etc. etc., son proporcionados en gran (sino en exclusiva) medida por el estado, y como son muy necesarios, concluyen sin más análisis que el estado es también imprescindible. No se dan cuenta de que los recursos citados pueden producirse con mucha más calidad y de forma más eficiente, barata, y conforme con las cambiantes y variadas necesidades de cada persona, a travésdel orden espontáneo del mercado, la creatividad empresarial y la propiedad privada.Jesús Huerta de Soto

Comprar cuando la bolsa baja y vender cuando sube es difícil porque va en contra de la naturaleza humana: en los últimos 3.000 años, cuando el vecino de al lado salía corriendo o gritaba "fuego", ha resultado rentable salir corriendo también. De ahí que cuando la bolsa sube nos dan ganas de comprar, y cuando baja nos dan ganas de vender, por una simple cuestión de biología.

¿Pero es que no os dais cuenta que todas las injusticias y toda la corrupción proviene de lo "publico"?‏



martes, 23 de octubre de 2007

Los gastos se comen el 20% de la ganancia en algunas gestoras de fondos

La eficiencia de las grandes gestoras españolas queda en entredicho por el fuerte peso en las carteras de los fondos conservadores, más caros y menos rentables.

La tarea de suscribir un fondo de inversión no es muy distinta a la de realizar cualquier otra compra. El axioma del “bueno, bonito y barato” sirve igual para este producto de ahorro, en el que el inversor ha de tener en cuenta no sólo las ganancias conseguidas sino el precio que ha pagado por ellas. Es decir, los gastos no deben deslucir la rentabilidad, a pesar de que la relación entre ambas variables no deja muy bien paradas a las gestoras españolas. En términos generales, los gastos copan el 20% de la rentabilidad de los fondos de inversión, según los datos publicados por la CNMV con cifras del primer semestre del año y ponderando tanto esos costes como las rentabilidades en función del patrimonio gestionado.

La relación entre la rentabilidad y el coste de un fondo de inversión da una idea del nivel de eficiencia de las gestoras, pero revela sobre todo el elevado peso que los productos más conservadores tienen sobre el conjunto del patrimonio gestionado. De hecho, es precisamente en los fondos de renta fija y en losmonetarios, los de rentabilidades más discretas, donde más se acusa el lastre que puede llegar a suponer el cobro de comisiones. “El gasto total se descuenta directamente del valor liquidativo del fondo y a mayor coste, menor rentabilidad. En monetarios y renta fija en euros, las rentabilidades más altas van asociadas a unos costes más bajos y viceversa”, explican en Lipper. Son categorías en las que el gestor apenas aporta valor añadido, lo que aun así no es obstáculo para que el cobro de comisiones quede puesto una vez más en evidencia al compararse con las rentabilidades.

El denominado TER (Total Expense Ratio) es la referencia que recoge el conjunto de gastos que soporta un fondo de inversión. Incluye no sólo la comisión de gestión – que se lleva la mayor parte de los costes– sino el resto de comisiones (comisión de depósito y comisión de suscripción, reembolso o comisión por resultados, en caso de haberlas), junto a una serie de gastos como los de administración, auditoría o distribución. En definitiva, los fondos de inversión domiciliados en España soportan un TER del 0,59% sobre el patrimonio medio, de acuerdo con los datos de la CNMV. Y cuando este ratio no queda compensado, a cambio, por unas jugosas rentabilidades, el resultado es un fondo de inversión muy caro.

A más monetarios, memonetarios, menos eficiencia

En la comparativa entre gastos y rentabilidades obtenidas, las gestoras que salen peor paradas son Caja España, Mapfre y BBVA, con ratios por los que los costes llegan a eclipsar casi un tercio de las ganancias. Sin embargo, estas gestoras tienen en común un patrimotera, lo que tampoco ayuda a difuminar el impacto del cobro de comisiones. Por el contrario, si la cartera de fondos de BBVA tuviera una composición idéntica a la del conjunto del mercado, y a iguales costes, la rentabilidad media subiría y el TER descendería al 0,57%, justifican en el banco. Otro tanto le sucede a Caja España, donde los fondos monetarios tienen un peso nada menos que del 40% sobre el total del patrimonio gestionado. De poco le sirve a la gestora contar con un fondo emergente que gana el 43% en el año pero que apenas cuenta con un patrimonio de 10 millones de euros.

“Si el perfil de la cartera es más conservador, la gestora se comportará peor en términos de TER comparado con la rentabilidad. Y también puede darse el caso de una mala gestión en Bolsa, aunque haya mucho más patrimonio en renta variable”, explica Carlos Fernández, analista de fondos de inversión de Inversis, quien puntualiza en cualquier caso que las gestoras más baratas suelen ser las independientes y no vinculadas a una red de distribución, como sucede en los bancos y las cajas de ahorros.

“Cuanto mayor y más efectiva sea la red de distribución, y más cautiva y vinculada a la entidad esté la clientela, más inflexibles son las gestoras en el cobro de comisiones”, añade. Así, las gestoras de Kutxa, Santander y CajaMadrid también comparten con BBVA o Caja España el dudoso honor de figurar entre las que más cobran en función de las rentabilidades que ofrecen a sus clientes.

La estela de Bestinver

En el lado opuesto destaca Bestinver, no sólo a la vanguardia de las rentabilidades en fondos de Bolsa española, sino también en el primer puesto por eficiencia. Los gastos totales de sus fondos se comen sólo el 5,6% de las ganancias obtenidas, lejos del entorno del 20% como mínimo en que se mueven las grandes gestoras que dominan el mercado. La gestora del grupo Acciona tiene por tanto la mejor relación entre calidad y precio, a pesar de que el TER de sus fondos de inversión, del 0,86%, sea muy superior a la media.


Bankinter y Morgan siguen a Bestinver en eficiencia, con rentabilidades más discretas pero costes más ajustados en sus fondos de inversión, del 0,41% y 0,54% sobre el patrimonio, respectivamente. Los gastos se convierten por tanto en un elemento decisivo cuando la rentabilidad escasea, pero pueden quedar en segundo plano si la gestión es acertada, tal y como revela el caso de Bestinver. “Lo que importa es el tipo de producto que se elige y que el rendimiento compense el gasto”, apunta Ricardo Sánchez, analista de Profim, firma especializada en el asesoramiento en fondos de inversión. En su opinión, quienes ofrecen una gestión más “mimada y cuidada” son las denominadas boutiques de fondos, como Bestinver, Euroagentes o Gesconsult. “Entre las grandes gestoras siempre hay alguna que destaca, pero no están tan especializadas”, añade. Y entre el ingente universo de fondos a la venta, y como sucede en cualquier supermercado, lo barato puede resultar caro.

En comparación con otros mercados de fondos europeos, “los gastos del español son más elevados. Está muy fragmentado y hay muchos fondos de inversión con un volumen pequeño de patrimonio”, señala Fernando Luque, analista deMorningstar, que recuerda que se siguen dando situaciones “abusivas”, como el cobro de comisiones de gestión del 1,5% en los fondos garantizados, que no requieren apenas ningún cuidado por parte del gestor.

Al cierre de 2006, la comisión media ponderada de los fondos garantizados de renta variable fue del 1,39%, apenas cuatro décimas más barata que el año anterior. En Inverco insisten en que los fondos llevan 12 años de rebaja gradual en sus comisiones de gestión, con un descenso del 2,7% en el último año, y recuerdan que la comisión media de gestión está en el 1,08% y es menos de la mitad del límite legal permitido, en el 2,25% sobre el patrimonio. A la comisión de gestión se suma la de depósito, que no puede superar el 0,20% establecido por ley.

Las exigencias crecen con la llegada de la MiFid

Los partícipes de fondos de inversión tendrán dentro de unos días un arma nueva con la que elevar el listón de exigencia a sus gestoras. El próximo 1 de noviembre entra en vigor la aplicación de la nueva Directiva de Mercados e Instrumentos Financieros (Mifid), pensada precisamente para mejorar la protección a los inversores y asegurar que las entidades financieras les ofrezcan los productos más adecuados a su perfil de riesgo.

Ahora la advertencia unánime en las oficinas bancarias es que rendimientos pasados no garantizan rendimientos futuros. Pero con la Mifid habrá que ir más allá. En primer lugar, las entidades deberán clasificar a sus clientes en tres perfiles: minorista, profesional y contraparte elegible. Y el pequeño inversor tendrá que confesarse abiertamente con el empleado de la oficina y responder con detalle a las preguntas de qué edad tiene, cuáles son sus ingresos económicos o cuánto dinero está dispuesto a perder. La entrada en vigor de la Mifid afectará a la comercialización de depósitos estructurados, acciones, bonos, fondos de inversión, warrants y swaps y no se aplicará en cambio a planes de pensiones, seguros de vida, préstamos o créditos hipotecarios. La nueva directiva comunitaria supondráuna transformación notable en los hábitos de venta de productos financieros en oficinas y unmayor grado de especialización en el asesoramiento al cliente, una de las eternas apuestas de mejora en las que insiste la banca. Por lo pronto, el pasado año ya hubo 22 entidades españolas que se comprometieron a formar a su plantilla para que un tercio de sus empleados tenga en 2009 la cualificación suficiente para aprobar alguno de los tres títulos que concede la EFPA (Asociación Europea de Asesoría y Planificación Financiera) y que equivalen al certificado europeo para ser asesor financiero.

Desde la CNMV aseguran que el sector financiero se está adaptando al calendario previsto y estará preparado para aplicar la Mifid desde el 1 de noviembre. Algunas consultoras calculan que la implantación de la directiva tendrá un coste de unos 220 millones de euros para el conjunto de bancos, agencias y sociedades de valores.

Fuente: http://www.cincodias.com/articulo/D/gastos/comen/ganancia/cdspor/20071020cdscdicnd_2/Tes/